
"Hay que replantear el celibato". Esto se decía que había dicho el Cardenal Martini, publicado en la prensa alemana y austriaca, y también en la italiana. Pero algo habrá debido pasar (alguna amonestación, alguna llamada al orden???) porque ayer por la tarde aparecía en el mismo diario italiano que daba la noticia anterior un desmentido: "Martini dice que él nunca dijo que había que replantear el celibato" (perdón, pero la página del diario virtual TGcom no me permite el enlace directo a la noticia).
A estas horas todavía deben estar rabiando los de "SomosIglesia", una rabia "eco" por el acto celebrado ayer tarde en la Catedral de San Esteban de Viena. No sé si el semper equívoco Cardenal Schönborn se puso la antirrábica, por si le mordían, o si él mismo también estuvo rabioso, rabiando, con una eminentísima rabieta purpurada. Que yo no me creo y que - me temo - no se cree ni él mismo. Pero al equívoco Schönborn le gusta escenificar, ya se sabe, Misas con globos y papelines de colores, guitarritas y demás atrezzo modernistizante. Y todo eso.
Son los perros habituales, jabalíes y alimañas de esas que dice el Salmo que entran y pisotean y arrasan la Viña, las fieras de siempre, un día babilonios, otro día romanos, comunistas ayer, hoy la tropa post-marxista post-68 y demás bandas armadas de postmodernidades. Los peores son los chicos de casa, los que alguna vez creyeron algo y hoy no se creen nada. Esos son los que descargan más veneno cuando clavan su aguijón.
No soy "munillista", ya lo he dicho alguna vez, en alguna ocasión. Puedo compartir con el Obispo de San Sebastián cosas muy profundas y fundamentales, sustanciales; pero no me va su estilo ni le tengo simpatía. Esta semana pasada, por ejemplo, estoy con Munilla y contra el sindicato neo-arriano pro-pagolero, por razones de recta fides y neta catolicidad. La mala clerecía post-modernista ha degenerado hasta des-confesar el Credo y enseñar una infra-cristología que, stricto sensu, ni siquiera se puede decir que sea cristiana. Han hecho piña en torno a Pagola, dicen que por "solidaridad"; de hecho es un desplante más al Obispo y un rebrote del virus clerical-nacionalista de por allí.

La Monarquía Hispánica hodierna tiene muy pocos adeptos, cabales monárquicos "fundamentalistas" de pura cepa y aceite de oliva virgen. Entre otras cosas porque no se generó querencia en ningún bando de los de entonces, que son los mismos que han perdurado diversificados, los que hoy parten el bacalao. Ninguno siente ni ama a nuestra Monarquía. Ni siquiera haciendo ejercicio de abstracción de sujetos representantes y dinastía reinante, ni siquiera así.
Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez