El Púlpito

Las tentaciones

22.02.10 | 00:54. Archivado en evangelios, espiritualidad
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En San Lucas, la escena de las tentaciones tiene particulares estremecedores, de esos ante los que se detiene la meditación, con cierto punto de sobrecogimiento. Por ejemplo el versículo en el que Satanás dice que "...Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero..." (Lc 4, 6).

Así de terminante y seguro, con "aplomo" infernal. A mí me da un escalofrío cuando deduzco consecuencias, conjeturas sobre este versículo satánico: ¿Son conscientes los poderosos del mundo de esta "donación" perversa que les puede atar al diablo? ¿Existen efectivamente poderes en el mundo que provienen de una "concesión diabólica"? ¿Nombres, instituciones, grupos, sectas, organizaciones...???

No quiero seguir con la secuencia de conjeturas en este sentido, porque es muy facil declinar por derroteros de predicador de esos de botella de wiskhy en el bolsillo del gabán con carromato de peli del Far-West etc. Siempre han sido muy proclives las fantasías de los más afectados por lo fantasioso para degenerar el Evangelio en un pregón de charlatán. El Señor nos libre.

Pero lo cierto es que esas palabras del Diablo están en el Evangelio, y se dijeron por el Demonio cuando Cristo fue tentado. Como parecia un hombre, un "hijo de Adán", el Tentador, que tanto sabe de tentar y vencer a los hombres, utiliza sus arterías habituales: El apetito, el poder, la vanagloria; quizá extrema la tentación en grado más intenso porque el tentado parecía fuerte. Pero al fin tienta repitiendo una especie de sumario concentrado de las tentaciones corrientes, tramadas para que sucumba el hombre vulgar y vencible.

Pero ese Hijo de Hombre ayunante y orante en el desierto, sólo e inerme, ¿quién es?

Enseñan los antiguos teólogos (los de verdad, los que comentaban el Evangelio creyendo en el Evangelio y en cada palabra, sílaba, punto y coma de los Santos Evangelios), dicen los santos teólogos que el Demonio sabía cosas del Redentor, que conocía las profecias que se habían pronunciado, que conocía el tiempo de su cumplimiento, y por eso las frecuentes posesiones diabólicas que ocurrían en aquellos días en Galilea y en Judea, por toda aquella atormentada Tierra Santa que era el escenario de la Historia de la Salvación y del ministerio de Cristo. El Diablo sabía, pero no sabía todo. Ni siquiera que el llamado "Hijo" era, en verdad, el Hijo de Dios Vivo.

En las reflexiones de la teología antigua, se insiste en la coordinación de las dos escenas: -

1ª) la escena del Bautismo en el Jordán, en la que la voz teofánica del Padre proclama "Este es mi Hijo amado, en Quien tengo toda complacencia"

2ª) la escena de las tentaciones del desierto en la que Satanás inquiere "Si eres Hijo de Dios..."

Esta mañana, una pobre descreída, afectada por mala formación de vanguardia y comunidad de base, des-católica perdida la infeliz, me ha dicho no sé qué de que el evangelio de las tentaciones es una proyección de la comunidad etc. o no sé cuánto de que Jesús de Nazaret se auto-examina y luego se confecciona ese relato que es más bien una especie de parábola-fábula sobre sí mismo y etc. etc. etc. etc.

Yo la despaché severamente y le dije que iba rematar muy malamente, la desgraciada. Y me fuí al confesonario que tenía faena (con esta pécora smarrita, no, desde luego).

La impía interruptora habrá leído o escuchado a cualquier confundidor-confusionista, de esos que le hacen el trabajito al Tentador, especie de testigos de Satanás con el maletín debajo del brazo, de alma en alma, con sus folletos, libelos y opúsculos para incáutos. Esos pseudo-teólogos des-catolizantes neo-arrianos post-modernistas. Ellos mismos (ustedes ya se imaginan quienes).

El infundio malévolo (satánico?) que malentiende este Evangelio y los Santos Evangelios procede, por lo menos, de aquella "teología" racionalista y liberal que remata en el modernismo del XIX-XX y que hoy es la matriz que pare tantos pervertidores del Credo, desgraciadamente.

En la antigüedad, este mismo Evangelio de las tentaciones hizo furor y fue de los más glosados por los extravagantes gnósticos, que hacían encaje de bolillos con la escena, armando una tramoya ultra-metafísica-mitopoiética tan aberrante como enrevesadamente absurda. Era el estilo de esta gente, no creer complicando.

El de los post-modernistas neo-arrianos es no creer desfundamentando. Lo hacen con todo empeño y aplicación, muy incrédulos ellos; dejan vacio el Dogma y desarbolan el Evangelio sin escrúpulos, con toda su demoníaca aversión a lo sagrado, al Misterio.

Al final es como si repitieran la cuestión diabólica: - "Si eres Hijo de Dios..." tentando porque no creen.

Reflexionar sobre los poderes del mundo que dependen del Maligno viene a ser un cierto correlato de esta gran defección de la fe, protagonizada por estos des-católicos infra-cristianos, minimalistas a punto de degenerar en un deísmo decimonónico apenas teísta. Aunque se vendan como "novedad" y "vanguardia" son la reposición de guiones ya pasados. La niebla ofuscadora que no cesa.

Así no entienden ni predican el valor del Cristo tentado y vencedor, el primero desde la caída de Adán que resiste, vence y despeja la tentación y al Tentador con poder, sin concesiones, sin debilidades.

Sobre este mismo tema, me gusta especialmente el fragmento del Comentario a los Salmos, de San Agustín, que se toma como lectura hagiográfica en el Oficio de Lectura del Ier. Domingo de Cuaresma:

"...Acabamos de escuchar en el Evangelio cómo el Señor Jesucristo fue tentado por el diablo en el desierto. El Cristo total era tentado por el diablo, ya que en él eras tú tentado. Cristo, en efecto, tenía de ti la condición humana para sí mismo, de sí mismo la salvación para ti; tenía de ti la muerte para sí mismo, de sí mismo la vida para ti; tenía de ti ultrajes para sí mismo, de sí mismo honores para ti; consiguientemente, tenía de ti la tentación para sí mismo, de sí mismo la victoria para ti.

Si en él fuimos tentados, en él venceremos al diablo. ¿Te fijas en que Cristo fue tentado, y no te fijas en que venció la tentación? Reconócete a ti mismo tentado en él, y reconócete también a ti mismo victorioso en él. Hubiera podido impedir la acción tentadora del diablo;
pero entonces tú, que estás sujeto a la tentación, no hubieras aprendido de él a vencerla"

La fuerza de Cristo humilde ante Satanás, el Hijo de Dios expuesto a la tentación para conferirnos a todos los tentados la fuerza de su victoria, la certeza de que podemos con Él, con el auxilio de la gracia de Cristo, vencer al Enemigo. Todo eso que se expresaba tan bien en la Oración del Miércoles de Ceniza:

Señor, fortalécenos con tu auxilio al empezar la Cuaresma para que nos mantegamos en espíritu de conversión; que la austeridad penitencial de estos días nos ayude en el combate cristiano contra las fuerzas del mal. Por Ntrº. Sr. Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amen.

Esta es nuestra Fe. Esta es la Fe recibida que nos salva y nos fortalece. Y no hay salvación fuera de ella.

+Rev.

2 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por reverendo [Blogger] 22.02.10 | 12:17

    Hijo, te perdono la "octografía", todo fuera eso. Sobre lo demás te diría que re-consideres que el texto de S.Mateo que citas está "dentro", no "fuera" del orden de la salvación. Piensa también que describe/profetiza una escena escatológica, fuera del orden del mundo transitorio, con los grupos de "salvados" y "condenados" ya definidos. Por último recuerda siempre que el Evangelio no se entiende nunca parcialmente, con una cita aislada, sino que se comprende completo, con todos los Textos Sagrados del Nuevo Testamento y el Antiguo más el santo Magisterio de la Iglesia, con sus enseñanzas sobre el Credo y la Doctrina.

    En suma, el fundamental "extra Ecclesiam nulla salus" se entiende en modo positivo y amplio, no negativo-restrictivo, según la voluntad salvífica universal de Dios; quiero decir que esos que se salven finalmente, estarán dentro, nunca fuera de la Iglesia glorificada. Por supuesto no según el desvariado concepto rahneriano del "cristianismo anónimo" sino según los inescrutables designios de la Divina Providencia.

    -

  • Comentario por lenadro 22.02.10 | 10:48

    Reverendo:Perdone mi atrevimento porque ademas de mis faltas de octografia en teologia mas todabia pero en cuanto lo de (Y no hay salvacion fuera de ella)pues que quiere que le diga .Pues seme viene a la cabeza y cito de memoria el pasaje del evagelio aquel de benid benditos de mi padre a gozar del reino prometido por que tuve hambre y me disteis de comer tuve sed y me disteis de beber estuve en la carcel i vinisteis a v erme etc .Preguntan Señor cuando te vimos con hambre y te dimos de comer con sed i te dimos de beber en la carcel y te visitamos y la respuesta todos sabemos cual fue :Cada ved que lo hicisteis con estos mis pequeños hermanos con migo lo hicisteis .Y ami me parece y a lo mejor digo para usted una erejia que en esa ocasionel Señor Jesus lo decia para todo el mundo creyentes agnosticos y porque no tambien ateos y para los que creemos en el tambien institullo otra Eucaristia

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