Todavía fresca la visita de Benedicto XVI a la sinagoga de Roma, la rueca sigue hilando porque hay lana para una buena madeja. Que sale muy enredada porque desde hace 20 siglos y pico se ha mantenido así. Si a entretenerse en el desenredo se le llama "diálogo", bien. Las manos dedicadas a esa labor no pueden darse bofetadas mientras tengan los dedos ocupados en la madeja, que sigue liándose porque hay abundante lana que hilar.
Por ejemplo esta nueva "aportación" del rabino Segni, el que sale en las fotos de la visita a la Sinagoga junto a Benedicto XVI. Merece la pena leer la entrevista porque matiza muy ponderadamente el "gesto". Y lo deja en casi nada a la vez que echa al ruedo un par de cuestiones, muy interesantes para aquel que sienta interés por el tema.
Los pronósticos del año recién estrenado no pueden ser menos favorables para el impresentable. Con toda una marea de descontesto in crescendo dentro de su partidete, acceder al podio del escenario europeo le presta cierto relieve. Pero en la escena cada uno hace lo que sabe y trasluce lo que es. Algunos podrían recitar delante del foro europeísta un retazo heróico de Corneille; otros valdrían para remedar una pantomima estilo Marcel Marceau, pantomima al fin y al cabo pero con admiradores del género (hay gustos y gustos (y malos gustos)).
Ha entrado en su Diócesis bien arropado por las mitras, nuestra Jerarquía nacional. Lo que no borra el tachón que le lanzó "su clero", como un grafitti de sprai kaleborrokero sobre la Bula de nombramiento. Pero ya está allí, sede plena en San Sebastián (alias Donosti). No me explico cómo han tenido cara para asistir esos que le han amargado estas semanas, desde el nombramiento a la toma de posesión. Pero son cosas que pasan en esas tres provincias vascas, en cuyos ayuntamientos los malos que amenazan (y cumplen) se sientan en el mismo banco corrido o en el de enfrente de sus amenazados (y víctimados). La toma de posesión de Munilla repite casi el mismo cuadro, en vez de en un salón de plenos de ayuntamiento, en la Catedral de San Sebastián. Ahora los mitrados asistentes se retiran, como los alguacilillos de la plaza. Y empieza la lidia, con el diestro y su cuadrilla en el ruedo.
Un compadre perspicaz comentaba el otro día que Bono pudiera estarse promocionando para desplazar a Zp, proximamente. Si se trata de quitarle la silla a Zp, me parece bueno cualquiera; hasta (one) cualquiera. Incluso Bono manchego. Después me lo pienso con más calma y empiezo a dudar. Por lo pronto, la corte des-católica que se le va formando alrededor es de coco y huevo (sucedáneo de coco y huevo caducado).
Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez