Ojo al masón: Por sus gustos le conocereis
30.06.09 @ 12:34:50. Archivado en personajes, anécdotas, degeneraciones, guerra
El articulete, mitad frívolo mitad equívoco, se lee como se toma un canapé de esos que cuenta que hubo. Ligerito, light como un snack de dieta fitness. Pero es bastante largo, una ristra de párrafos curiosamente centrados en el personajete que escribe: "Yo y mis alrededores", parece decir. Además concentra en un punto (su ojal con maritata masona) la clave del tema y la ocasión. Como si todo se hubiera preparado expresamente con el botoncito masonero como leitmotiv de la velada, a ver quien pica.
La galería de "tipos" que orbitan en torno al botón del masón es la propia, la correspondiente de un sitio y una ocasión así. Lo curioso es el examen y la empatía de cada cual sobre el del botoncito masonista. Unos le caen más simpáticos que otro, según.
El botón de la secta, desde su ojal, se convierte en un ojo de Polifemo que ve y califica: - Este sí, este no, aquel tampoco, pero el otro sí. Como una selección de quiénes para cuales. No quiero imaginar lo que fuere, porque yo no soy el ojo masón de la solapa. Dios me libre.
Pero helo ahí, como un místico iluminado de salón volteriano, un ojete de la exquista época de la Pompadour, cuando masonerías impúdicas pre-revolucionarias y enciclopedistas alternaban con pelucas empolvadas de la aristocracia y talares de moiré eclesiástico. Todo muy a la pàge del Siglo de las Luces, cuando tomaban rapé sin saber que eran las vísperas de la guillotina.
No sé cómo sería invitado el del botoncito masonete a tan conspicua compañía de las más altas clericaturas. La perversión siempre ha sido muy osada a pesar de operar, preferentemente, en la sombra. Y no desdeña salones cuando toca salir para lucirse y dejarse ver con un desafiante botón de muestra (sólo un botón). Lo demás no se enseña.
En fin, no quisiera repetir estilo y parecer que escribo como el frívolo logiero del articulete "un masón con canapé" y cura-libre. No me gustan esas especies y me atufan desde lejos. Pero algo había que comentar, que estas tropas se crecen cuando asoman cresta y conviene que se les señale porque son - siguen siendo - lo que son. Y lo que fueron nunca fue bueno (salvo para ellos, constituídos en secta secretista para medrar sin freno).
Y tonto aquel que les dé un canapé, un coktail, una recepción. Al final, lo pagarán muy caro.
A las arañas no se les debe dejar tejer su tela. Ni de broma.
+Rev.
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El mundo es mundo y por este mundo se entregó Cristo el Señor. El mundo vale la pena y vale tanto que vale la Sangre del Hijo de Dios.
Conque menos garabandalerías y más fe, señora mía: Portas inferi non praevalebunt.
Espero que entienda usted esto, si es que tiene fe (y déjese de garabandales, please).
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Y vienen en plan chulo, como ese del artículo.
Hay que ver lo satisfecho que está el buen señor de su educación, de sus habilidades sociales, y hasta de su sintaxis. Pues que San Ireneo se lo aumente todo.
Me he reído con lo del arquitecto de la chaqueta blanca. Ya sé quien es: muy snob, muy fashion, un pelín amanerado (tampoco tanto)... y del Opus. Quitando este detalle me parece un personaje muy parecido al mismo Orazio.
Todos vienen con el mismo cuento,...y con el puñal escondido.
Dios bendiga a SS Benito XVI y a toda la Iglesia Catolica Apostolica Romana.
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Reverendo





