Alguna vez que me han preguntado cómo me gustan los obispos, sin dudar he respondido que me gustan los obispos mártires, y sobre todo los ya martirizados.
Las consecuencias del Misterio son muchas y reales, tantas como grande es el Misterio que ha ocurrido. Confesar que "...la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros" conlleva reconocer "donde" habitó: Un sitio, un lugar, una tierra. Y no cualquier sitio o lugar de la Tierra, sino uno y solamente ese. El Misterio tiene su geografía original y real; Belén de Efratá existe.

Inmerso en el Misterio: Así ha quedado el mundo y su historia, con toda la humanidad pasada, presente y futura. Cuando S.Pablo enseña que nuestra vida está escondida en Cristo, es consciente de una gran verdad que ya ha ocurrido y está operativa, actuante. Se crea o no.


El Evangelio de Juan Bautista según Juan Evangelista, el que se lee en el ciclo B la Domínica IIIª de Adviento, Domingo de Gaudete, son versículos del Prólogo seguidos de otros más, del capítulo Iº (Jn 1, 6-8; 19-28 ).
Anteayer, que fue Javier, los navarros subieron a Javier, el castillo cuna y casa de - no exagero - nuestras Misiones. Tan castizamente español, torre, almenas, casa solar, blasón, capilla...y Santo. Si el Evangelio de "edificar sobre roca" tuviera que hacerse estampa o paisaje, que escojan el Castillo de Javier y lo pongan para ilustrar ese Evangelio. ¿Y un Castillo sobre arena? También tiene ilustración: Se llama Castillo.
Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez