Predicar el Reino de Dios es reconocer el Reino de Cristo y proclamar a Cristo Rey: Volumus regnare Christum! Queremos que Cristo reine, aunque sabemos que su Reino no es de este mundo.
También sabemos que ese Reino ya ha empezado. Comenzó en el instante de la Encarnación, en el momento en que el Verbo fue concebido hombre en el seno de la Virgen, por obra del Espíritu. Venía a reinar, para eso nacería. Y su Reino no tendrá fin.
Confesar a Cristo Rey es recapitular todo el Misterium Salutis en el Centro que es Cristo Jesús. Una "clave" que conviene tener presente al considerar la fiesta que cierra los Domingos del Ciclo Litúrgico anual. Todo tiende a Cristo y en Cristo comienza todo, Principio y Fin - Alfa y Omega. Toda la grandeza que la fe expresa en la liturgia, fundada en la entraña del Misterio que escoge la Cruz como su trono y las espinas para su corona.
A la vez que se proclama, el Reino de Cristo se "vive" en la intimidad de la oración de cada cristiano que reza para que venga a nosotros, como Él enseñó. Un oración que en la Iglesia es un clamor de siglos que aboca a la eternidad celeste: Adveniat Regnum Tuum!
Según cada época, la Iglesia ha sabido de la contradicción de vivir siendo del Reino en el mundo. Y en nuestro tiempo nos toca vivir la correspondiente tensión, procurando ser sus testigos, en la vida y en la muerte. Y bien sabe el que sea consciente de este Misterio cuánto cuesta serle fiel.
El Domingo de Cristo Rey, uno de los fieles de mi parroquia suele cantar el Christus Vincit. Me gusta, consuela y anima la breve estrofa:
"Tempora bona veniant, Pax Christi veniat, Regnum Christi veniat!"
Amén.
+Rev.
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Te ha equivocado de blog, guapo.
Dos recomendaciones:
1ª: Cómprate un catecismo
2ª: Cambia de parroquia
De nada, ha sido un placer.
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Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez