
En la Marktkirche de Halle se conserva desde 1545 la Totenmaske (máscarilla mortuoria) de Lutero. Un horror. Pero un horror verídico y testimonial que ha conservado en cera policromada las facciones reales del hombre que fragmentó Europa.
Predicar el Reino de Dios es reconocer el Reino de Cristo y proclamar a Cristo Rey: Volumus regnare Christum! Queremos que Cristo reine, aunque sabemos que su Reino no es de este mundo.
Tiene una facha imponente, aun con los años que tiene y la jorobeta que se le va poniendo, cosas de la edad. Le recuerdo el dia del entierro de Arrupe, cuando se presentó en el Gesú en mitad de la Misa funeral, y le pusieron un sillón en el presbiterio. Muy digno de figura. Pero un figurón prescindible.
Fue un bombazo...pero no se lo creían. La escena parece otra vez una re-edición del episodio de Segura-Bueno Monreal (que también fue en Noviembre, qué casualidad también). Ahora pasó (según me cuentan fuentes) más o menos así:
Queridos hermanos y hermanas:
1. En el día en que la Iglesia hispalense celebra la fiesta de San Leandro y la Santa Sede hace público mi nombramiento como Arzobispo coadjutor de Sevilla, os dirijo mis primeras palabras de saludo afectuoso.
El rumorazo - que yo no quería creer - era cierto: Le han nombrado a Don Carlos un Arzobispo Coadjutor, como a Segura le nombraron a Bueno Monreal. No es la misma historia, pero parece que la historia se repite.
Me ha hecho gracia ver en un youtube a una monja - no sé quién será porque no se dice el nombre de la sor - pidiendo una "iglesia circular", que ella (la monja) sabrá que es (o que quiere que sea).
Y nada menos que en Oxford. En uno de los antiguos y más prestigiosos centros de la cultura cristiana, se inventan fórmulas expresamente anti-cristianas: Desde este año, la Navidad se llamará en Oxford "fiesta de la luz invernal".
Martes, 29 de mayo
Reverendo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez