EL MUNDO nos toma por imbéciles
22.07.08 @ 17:24:30. Archivado en Comunicación y tal
El diario El Mundo, o lo que es lo mismo, Pedrojota Ramírez, tiene como marca de la casa creer que los lectores, que los españoles en general, somos imbéciles y que, además, no tenemos memoria. Esta técnica puede servir para vender periódicos, una de las funciones de un medio de comunicación privado y comercial, pero deja, la verdad, bastante que desear.
El domingo pasado, 20 de julio de 2008, inmerso en la fiebre del FIB de Benicassim, esperando al místico y humano Leonard Cohen, aún tuve tiempo para ojear un periódico que cayó en mis manos, El Mundo. Leo para mi sorpresa un titular clavado al de El País de hacía pocos días y me alegro de que mi capacidad para indignarme siga ahí, viva, encendiéndome la sangre:
“Carpetazo a 4 años de falsedades sobre “El Egipcio”, Al Qaeda y el 11-M”.
El “diario gubernamental”, como llaman con su estilo sucio los de Pedrojota a El País decía creo que el viernes esto:
“Carpetazo judicial a 4 años de falsedades”.
Artículo que firmaba, por cierto, José Yoldi. En El Mundo, atacan y esconden la mano, porque en las cuatro páginas del domingo no había firma por ningún lado. Detalle revelador de un estilo y forma de hacer periodismo.
Los de El País no se andan con ambigüedades el viernes:
“La sentencia del Supremo sobre el 11-M aniquila las falsedades y fabulaciones durante cuatro años por los promotores de la teoría conspirativa, con El Mundo a la cabeza”.
Se olvida aquí de la COPE de Losantos, la Libertad Digital de Losantos, y de ciertas asociaciones de víctimas inconformistas.
Dos días después, El Mundo tiene la poca vergüenza de contraatacar con un titular idéntico, pero a la inversa, diciendo, básicamente, “no, el que te lo inventaste todo fuiste tú, el conspirador eres tú, tú conspiras más y eres más malo”. Jamás había visto tan innoble e infantil ejercicio caraduresco de alterar la realidad de las cosas, de darles cutremente la vuelta y, de paso, intentar salir indemne de un ejercicio de intoxicación informativa sostenido durante cuatro años que, por desgracia, olvidaremos pronto, en esta tónica nuestra de los carpetazos.
Es tal el grado de desfachatez editorial que no dudan en colocar un cintillo que reza: “La teoría de la conspiración de El País”. Pegotean, en un ejemplo de manipulación informativa agresiva sin parangón, titulares de El País concernientes a la atribución de la autoría intelectual de “El Egipcio” que este periódico presupuso, pero sin dar nada por sentado. Una autoría intelectual que no se ha podido probar, pero que entraba en terrenos de lo posible y que, a día de hoy, puede ser perfectamente real, otra cosa es que no haya pruebas inculpatorias. Lo de vincular ácido bórico, musulmanes y etarras en el mismo saco yo lo llamo directamente delirio.
Se quedan tan campantes quitándose ese muerto de encima, el muerto de haber generado una crispación apabullante sobre el delicado y sensible tema de la muerte de 192 conciudadanos, en el mayor atentado terrorista de España. Su deseo de encontrar la verdad que más les convenía (la vinculación de ETA en la masacre) les llevó a poner en tela de juicio un proceso judicial que los expertos califican de ejemplar. Desprestigiaron con portadas la vía judicial, y vieron resquicios a la verdad oficial en mochilas, casettes de la orquesta Mondragón, furgonetas Kangoo, polvos para matar ratas, y etarras que tuvieron que testificar sin que nadie les hubiera dado vela en tan triste entierro. Llegaron incluso, a darle cera a Emilio Suárez Trashorras, un descerebrado trapicheador de explosivos a quien elevaron a la categoría de confidente y dador de relevaciones. El País les cazó en su intento de animarle para el cante y, claro, eso escuece.
Sería una interesante labor recopilar el serial conspirador de El Mundo, para utópicas asignatura de ética periodística, desde el mismo 12 de marzo de 2004 hasta el 20 de julio de 2008. Quedaría bien claro quién conspiró primero, quién emplea la crispación como herramienta para vender periódicos y quién, por si fuera poco, se autoconcede el privilegio de tener la razón. El Manifiesto por la defensa del español es otra argucia, otra genialidad para dividir, crispar y seguir vendiendo papel, ahora que la teta del 11M se ha secado. No se trata defender o no a El País, sino defender una mínima decencia y respeto por la dignidad. Una cosa es ser crítico, otra un amoral, por no decir cosas peores.
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Pues sí: al leer los susodichos titulares me dio un ataque de cabreo que no sé cómo no salí a pegar gritos por la calle. Al final preferí reírme y hacerme la pregunta de siempre: ¿A quién quieren engañar?
Otro que no tiene insomnio.
Los que critican el alzamiento de 1936 olvidan que en 1934 intentaron ellos el golpe de estado y les salió mal.
Los mismos perros con distintos huesos. ¿por qué unos son mejores que los otros si hacen lo mismo? ¿Castigamos su falta de sutileza?
Exponer (Gracias Saturnino).
Me alegro de que no sufras de insomnio.
Conclusión: casi la mitad de los votantes españoles con rabo, y los lectores de el mundo con cuernos. ya sólo falta saber quién sigue montando el infierno para seguir metiéndoles allí, por fascistas, para seguir con la conciencia tranquila sabiendo que dormimos del lado de los buenos.
Otro asunto. en este país que cada uno foYa libremente con quien quiere, con quien puede o con quien le dejan, ¿no hay otro argumento para descalificar al ramirez que no sea el de foYarse a una negra gorda? ¿por negra o por gorda lo hacéis?, que me pierdo con tanta pureza de principios y morales, sinceramente, y siempre me entra la duda.
Demasiada violencia para no creer que es una pose, naufrago.
Lo de partir la cara también es para nota, por cierto, pura pedagogía. qué país, madre mía.
Conclusión: casi la mitad de los votantes españoles con rabo, y los lectores de el mundo con cuernos. ya sólo falta saber quién sigue montando el infierno para se...
Durante la corta temporada que hay entre los exámenes y los sanfermines adquirí la relajada costumbre de irme a una cafetería (el Vienés, generalmente) tomarme un café y leer... revistas. Paso de periódicos. Me aburren. Esa sensación de que me están mintiendo sobre temas que ni siquiera me interesan... me parece absurdo. Así que me pasé a las revistas y como mucho, suplementos culturales (guiño guiño).
Viva la 'muy interesante', que como su propio nombre indica, hoy he estado sacando patatas.
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Totally agree. Es verdad, con las revistas aún pasa esa cosa ya para nostálgicos de sentir que te estás informando, enriqueciendo, aprendiendo, etc. Qué pena que sólo sea sobre enzimas contra el cáncer, antiguas civilizaciones grecorromanas y trucos para potencias la líbido!!
E
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Gracias. Tienes razón. También resulta que la mentira no es rentable, o sí lo es, pero menos. El Mundo es un diario atractivo, bien diseñado, pero no puede evitar ser el eterno segundón de las OJDs y los EGMs, por mucho que luego maquille, fiel a su estilo, sus éxitos de ventas con ingeniosos titulares. "El Mundo vende más ejemplares que El País de dos a cuatro de la tarde, en la región de Murcia, y en las provincias vascongadas..."
E
Vamos, q yo voto por romperles la cara o por dejar q se pudran, lo q más apetezca : D
Pero, ha sido ETA no?
-¡No leas la prensa!
L*. tenía ganas de charla. Sólo me dio tiempo de verlo de reojo. Al principio no lo entendí bien, pero luego me detuve el tiempo justo para releer el titular y hacer una reflexión bastante menos elaborada que la tuya. Hace falta valor. Más que en el director de El Mundo, pensé en sus lectores.
Saludos,
M.
Tal y como dices "pero que entraba en terrenos de lo posible y que, a día de hoy, puede ser perfectamente real, otra cosa es que no haya pruebas inculpatorias"
Si no hay pruebas tanto unos como otros pueden esponer sus TEORIAS. Pero si no se demuestran tanto unos como otros esponen una parte de la verdad.
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Eduardo Laporte
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