Me acuerdo
30.08.07 @ 20:39:36. Archivado en En el Moleskine
Esta tarde he pasado por la librería del Reina Sofía, que está muy bien y te reconcilia con España. He visto varios libros interesantes, como suele pasar, y me he llevado uno de Fernando Luis Chivite, navarro y escritor, cosa posible, ojo, y de la que existen pruebas fehacientes y felices. Insomnio se titula, y es el último premio Café Gijón, que a mí me sonaba que se titulaba Oh, mirad esas lápidas, pero se ve que no. Husmeando me he encontrado con ese Georges Perec al que llevo tiempo siguiendo la pista (y eso que palmó hace veinticinco años) y su famosa La vida: instrucciones de uso, que de libro de autoayuda no tiene nada, que yo sepa. Sería bueno leerlo, ya que estamos, antes de que sea demasiado tarde, aunque con eso de las instrucciones ocurre que no nos gustan del todo, a mí al menos. Compro un móvil y leo las cuatro cosas básicas del manual, pero luego apetece más investigar alegremente, en plan náufrago celular. (Y luego pasa que del móvil no conocemos ni la mitad de sus maravillosas prestaciones, pero bueno.)
Decía que de Perec andaba tras un libro titulado Je me souviens, en español Me acuerdo, y así lo he visto en la librería del Reina Sofía. He abierto el susodicho libro y he leído algunos de sus recuerdos:
- Me acuerdo de Lee Harvey Oswald.
- Me acuerdo del algodón de azúcar.
- Me acuerdo de cuando descubrí que “cowboy” significaba “vaquero”.
… Y no me acuerdo de más.
Así que se me ha ocurrido seguir la idea perequiana, y plantar algunos de mis propios ‘me acuerdos’, y animar a mis cinco lectores y hacer lo mimmo, si es que tienen el día evocador.
- Me acuerdo de que el primer rascacielos que vi fue el de la Torre Madrid, en la plaza de España.
- Me acuerdo de la cara ensangrentada y polvorienta de Ceaucescu.
- Me acuerdo del insípido sabor de las piedras del colegio de El Tenis.
- Me acuerdo del txantxigorri de Torrens, particular magdalena proustiana.
- Me acuerdo de "mamaluju", anagrama de los cuatro evangelistas que nos enseñó mnemotecnicamente don Enrique en catequesis.
- Me acuerdo de que mi madre cogió una cajetilla de chicles Chiclets Adams en Dulces Unzué, me la dio, y me dijo: “Esto es robar”. (No nos atendían y se hacía tarde..)
- Me acuerdo de preguntarle a mi madre por qué me acordaba de mi propio nombre.
- Me acuerdo de que no respondió nada.
- Me acuerdo de los olmos muertos como un Stalingrado negro en el paseo Sarasate en una mañana morada de invierno.
- Me acuerdo de la primera vagina que vi en el Penthouse hurtado de Don Vecino: primerísimo primer plano.
- Me acuerdo del misterioso vecino literato y su sinfonía de nombres cultísimos en francés en aquel libro que cayó en mis manos: Literatura, amigo Thompson.
- Me acuerdo de tirar papeles incendiarios por el patio.
- Me acuerdo de las pelusillas grises del bolsillo del uniforme del colegio.
- Me acuerdo de que Ben Johnson se dopó en Seúl.
- Me acuerdo de la mascota del mundial de Méjico, y su sombrero mejicano.
- Me acuerdo de una bebida previa al kas y a la fanta, de cuyo nombre no logro acordarme.
- Me acuerdo del primer libro que leí: El mago de Oz, en esa colección naranja de Alfaguara.
- Me acuerdo de Dalí en una camilla, viejo y despojo de sí mismo.
- Me acuerdo del gua que había antes de la cocina, y de cómo pensaba que estaba allí a propósito, parte del mobiliario lúdico de la casa.
- Me acuerdo de los parquímetros con forma de remo que había en el paseo.
- Me acuerdo de los regalices de una pela.
- Me acuerdo de mis primeros recuerdos, y de cómo me gustaba recordarlos, como si fueran parte de una frágil colección.
...
Comentarios:
- me acuerdo de todos los puentes de todos los santos en el cementerio, y de la tumba de una bisabuela que casi no había conocido ni mi propia abuela, con una cruz muy pobre de color plateado.
- me acuerdo sentada sobre una encimera con mi madre, al lado de una cocina de carbón, viendo sabadabadá.
- me acuerdo de mojar el pan con mucho cuidado en la yema de un huevo frito, sentada en una silla muy pequeña de mimbre, regalo de mi abuelo, mientras veía 'lápiz y papel'. ese programa que no he conseguido que nadie recuerde.
- me acuerdo de la canción entera de 'lápiz y papel'.
- me acuerdo de la única vez en mi vida que vi a mi padre fumarse un cigarrillo.
- me acuerdo del día en que nació mi hermano. 'es un niño!', gritó mi tía al teléfono.
(Perdona que me autopromocione)
Felicidades por tu post y por el gran número de respuestas recibidas (¿ves como no sólo tienes cinco lectores?)
Me acuerdo cuando mi primo me encaló mi balón favorito en un árbol del Paseo Sarasate
Me acuerdo que cada día iba a mirar si seguía ahí
Me acuerdo cuando jugábamos a cromos en las escaleras de casa de la abuela
Me acuerdo de los paseos culturales, de cuando mi tía nos hacía cambiar de acera para no saludar al que se iba a encontrar de frente
-Me acuerdo de una vieja loca que nos insultaba a los primos cuando jugabamos a fútbol en Sarasate.
-Me acuerdo de cuando le pregunté a mi padre por qué la Luna no se movía cuando íbamos en coche. Me dijo que porque estaba muy lejos.
-Me acuerdo que le pregunté también qué es el fuego y por qué es de colores luminosos. Me dijo que de mayor lo entendería. Hoy en día aún no lo entiendo del todo. No seré mayor del todo.
-Me acuerdo de cuando me enseñaron que chocolate se leía chocolate y no cocolate (yo pensaba que la h era muda siempre).
-Me acuerdo que en clase de música leí en alto lo que ponía en una caja: “chinchines”, y la profesora se sorprendió de que supiera leer. Creo que fue mi primer momento de satisfacción.
-Me acuerdo de quien me desveló que los reyes no existen y que el primer año disimulé para no quitarles la ilusión a mis padres. (Fue el mismo que me enseñó a leer chocolate y el que me invitó a la coctelera en Jarauta).
Me acuerdo de cuando pregunté si se podía pintar el aire.
Me acuerdo de que me respondieron que con bengalas un poco.
Me acuerdo de que lo pregunté porque se lo había visto hacer a Epi y Blas y me mosqueé.
Me acuerdo del alarido que solté la última vez que me electrocuté.
Me acuerdo de los parkings sobre los que hoy están la plaza de Vínculo, el Corte Inglés y el Baluarte.
Me acuerdo del miedo a la oscuridad.
Me acuerdo del miedo a los fantasmas.
Me acuerdo del miedo a quedarme solo en casa.
Me acuerdo del canguelo de levantarme a al baño o a la cocina en plena noche cuando todos dormían.
me acuerdo de mi primer chichón.
y tío Gilito.
Me acuerdo del cumpleaños numero diez de mi hermano siete años mayor.
Me acuerdo de la primera vez que jugué al Mario Kart.
Me acuerdo del número de teléfono de un amigo que me hice en un
campamento: 91 323 31 32.
Me acuerdo de su cara.
Me acuerdo de que se llamaba Mauro, pero eso ya es más fácil.
Me acuerdo de que una vez le llamé y colgué.
Me acuerdo de cuando creía que los chicles Boomer te hacían más elástico.
Me acuerdo de que en un vídeo salía pescando un amigo de mis padres.
Me acuerdo de que aquello me dejó totalmente confundido.
Me acuerdo del primer decorado del Club Disney.
Me acuerdo de cuando mis hermanos se iban al cole y yo no porque aún no lo
había empezado.
Me acuerdo de la primera calada a un cigarro.
Me acuerdo de que después de eso creí que se fumaba hacia afuera.
Me acuerdo de que me di cuenta de mi error años después cuando intentaba
encender un cigarro hacia afuera para ponérselo en la boca a una rana y ver
cómo empezaba a darle caladas cada vez más rápido hasta que explotara.
Me acuerdo de que no nos salió.
Me acuerdo de preguntárle a mi madre si había personas que se llamaban
Dios.
veces hasta que salió medio bien.
Me acuerdo de unos meaderos para perros en el paseo.
Me acuerdo de que duraron dos días. A quién se le ocurre...
Me acuerdo de la primera vez que me atacó un perro, en el paseo.
Me acuerdo de cuando aprendí que el tiempo se medía en años y que se
numeraban.
Me acuedro que fue cuando le pregunté a mi hermano por qué ponía en un
cártel 1991.
Me acuerdo de que en esa misma conversación aprendí lo que era una capicúa.
Me acuerdo de cuando la profesora entró en clase un día y dijo: hoy vamos
a aprender a leer.
Me acuerdo de la bañera que había en el baño del parvulario para cuando
los niños se meaban encima.
Me acuerdo de cuando la volví a ver quince años después, mucho más pequeña.
Me acuerdo de que nunca me meé.
Me acuerdo de que no entendía por qué lo hacían los que lo hacían.
Me acuerdo de la primera vez que vi Los Simpsons.
Me acuerdo de la colección de llaveros más grande que he visto en mi vida.
Me acuerdo de que una de mis niñeras veía "Serie rosa" mientras yo me
hacía el dormido en el sofá del salón.
Me acuerdo de cuando leí que cuando recuerdas, no recuerdas el momento en
si, sino la última vez que lo recordaste. Y creo que fue Perec quien lo dijo.
me acuerdo de los primeros pitillos secretos en las mismas escaleras, nunca recogimos una colilla!!
me acuerdo de una obra de teatro en el cuarto de los armarios: tacirupeca. todo el portal estuvo invitado, aunque no tuvimos demasiado éxito
me acuerdo de hablar catalán en la intimidad, y las carreras nocturnas consecuentes
me acuerdo de cañizares, teloneros de dire straits (qué habrá sido de aquellos tíos?)
me acuerdo de ver a mecano en barrera de la plaza de toros
- Me acuerdo que en sexto empezaron a fumar los primeros fumadores.
- Me acuerdo de la serpiente enrollada, y otros bichejos, que había en el laboratorio del Huerto, al que se llegaba tras laberínticos pasillos.
- Me acuerdo de las laberínticas, compactas y pastosas serpientes también enrolladas del Iruñaberri.
- Me acuerdo de que Daniel se dio un hostiazo de domingo cuando fuimos a ver al mono Charlie de la Taconera y el pobre se quedó todo traspuesto y consolado por mi tía.
- Me acuerdo del Scalextrix que regalaron a mi hermano mayor, el día que cumplió 7. Tenía forma de ocho, y yo 5.
- Me acuerdo de los morreos que aparecían en las películas de vaqueros, los besos de película, que siempre me proporcionaban cierta vergüenza ajena, sobre todo si los veía en compañía.
- Me acuerdo de aquel logotipo de La2 que se parecía al del Un, dos, tres.
- Me acuerdo de mearme de risa en los pantalones tras subir en el ascensor con mi hermano y Ramoncho, el tartaja detective rechoncho.
- Me acuerdo de la fiebre del skate y mi Powell Peralta, ‘Steve Caballero’.
- Me acuerdo de que me coloqué sin darme sobre la tabla lija amarilla y roja y muchos me decían “fachaaa”.
- Me acuerdo de Tocata y los rótulos en letra pixelada y cutre de los artistas.
- Me acuerdo de ver a Miguel Bosé cantando y preguntarme cómo haría para diantre haría para recordar la letra de la canción. (Se ve que la cuestión de la memoria me preocupaba.)
- Me acuerdo de la primera peli de vídeo que alquilamos en un videoclub creo que de la calle Castillo de Maya: Aladino y la lámpara maravillosa.
- Me acuerdo de cuándo había carteles de películas en lo que hoy es el brumoso Centro Comercial Avenida. Una de ella era Superman.
- Me acuerdo de las piscinas del tenis con trampolín de piedra y aguas oscurosas.
- Me acuerdo de jugar a saltar vallas y gritar “Chopper, a por las pelotas” con mi primo Iñaki tras ver Cuenta conmigo.
Por lo demás -y no sólo por los olmos muertos- el puzzle acaba dando una magnífico retrato del oriente
del Paseo de Sarasate y sus habitantes. Siempre he creído que desde la calle Alhóndiga a la de San Miguel puede trazarse un meridiano que divide al Paseo en dos gajos completamente diferentes.
No entendí en su día el éxito de "La vida: instrucciones de uso". Creo que más que un uso fue un abuso de la industria literaria. Y claro, no volví a leer a Perec.
En cuanto a los móviles: una nueva coincidencia.
¿Y el primer recuerdo? El primero de todos: Una mentira. Una triste sensación de culpa.
Feliz rentrée.
-Recuerdo mi primer recuerdo. En una cocina de una casa que ya no existe, estoy sentado encima de una mesa. Veo abrirse la puerta de la calle y entrar a mi padre: en el suelo, un pequeño cachorro marrón mueve el rabo y avanza vacilante mientras mi padre lo empuja suavemente entre los pies.
- No recuerdo que fue de aquel cachorro después de ese instante, porque nunca he tenido perro hasta hace un par de años.
-Me acuerdo a menudo de Sakagerrak, Kattegat, Sund, Gran Belt y Pequeño Belt. Vaya usted a saber porque.
Me acuerdo que llevabas artículos sobre el valor calórico de la cerveza en la cartera.
Me acuerdo que te gustaban las mujeres con las orejas "desnudas de pendientes".
Me acuerdo que usabas albornoz blanco.
Me acuerdo de tu aficción por la salsa brava y de tu truco con la salsa curry.
Me acuerdo de tu necesidad imperiosa por las servilletas de papel
Me acuerdo de cuando cantabas una mujer son sombrero
y muchos más...
Besos élficos
Por lo demás prefiero no comentar nada. El señor Náufrago ya sabe lo cargante que se puede poner una servidora cuando le tocan su tema fetiche, el de los recuerdos.
-Me acuerdo tirar paracaidistas consistentes en un muñeco de lego y una servilleta por ese mismo hueco.
-Me acuerdo de un accidente de coche en la autovía a San Sebastián.
-Me acuerdo de un chaval al que se le encajó la cabeza entre una columna y la pared del parvulario y que no había forma de sacarla.
-Me acuerdo de mi primera coctelera en Jarauta.
-Me acuerdo de que mi madre me dejó probar cerveza sin alcohol en la terraza de Salou cuando era un enano.
-Me acuerdo de mi mapamundi de la infancia con la URSS la RFA y la RDA.
-Me acuerdo de jugar en los montículos de un Yamaguchi en construcción.
-Me acuerdo de mi primer robo, también involuntario y también un chicle.
-Me acuerdo de muchos sueños de la infancia con más claridad que la realidad de aquellos años.
-No me a...
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Eduardo Laporte
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