Estamos con la COPE
30.10.07 @ 20:56:32. Archivado en Medios de Comunicación
Se acercan las elecciones y el grado de confianza que tienen los partidos en sí mismos se descubre en los métodos propagandísticos que usan sin tapujos. Más allá de videos y campañas publicitarias, el endurecimiento de los ataques y la fijación con personas o instituciones concretas se acentúa inusitadamente, dándonos idea de las habas que se cuecen sin, ni siquiera haber encendido aún la lumbre.
La COPE es importante. La COPE es influyente. La COPE puede echar por tierra los objetivos marcados por el PSOE y los nacionalistas, ninguno de los cuales pasa por hacer de España un país donde se pueda vivir en paz, y además, vivir mejor. La COPE se encuentra en continua disposición para un diálogo que dejaría mostrar las vergüenzas de unos y de otros. La COPE es molesta para los que quieren jugar con unas cartas marcadas y para los que quieren ganar siempre, sea como sea. La COPE no paga bien a sus profesionales, pero les deja decir, porque en este mundo hay algo más que el poder en todas sus manifestaciones. La COPE es discordante. La COPE es necesaria en el panorama informativo español porque sin la COPE no habría pluralidad y el monopolio del poder nos cubriría con su despiadado manto.
Por eso, la COPE y sus profesionales están siendo sometidos a una campaña sectaria, antidemocrática, autoritaria y fanática por parte del gobierno, sus adláteres e invitados de oficio. Y hasta, no hace mucho, la televisión no se había metido del todo en el mundo de la radio, pero el tomateo y la búsqueda de nuevas audiencias, al tiempo, que la intención despiadada de manipular la opinión pública, ha hecho que un periodismo serio pase a engrosar los anales de la telebasura junto con sus bufones. Para muestra un ilustrado documento.
La campaña contra la COPE, contra sus acreedores, los obispos, contra Federico Jiménez Losantos, contra los oyentes de la COPE, contra el PP y contra los votantes del PP, no tiene parangón en nuestra muy débil democracia. Y el PSOE, y los separatistas vascos y catalanes han copado ya el mayor eje impulsor de la manipulación más grosera y desesperada, porque de eso se trata, de desesperación, y han invadido la televisión más allá de los informativos y de los reportajes de investigación.
La COPE, en definitiva, ha abierto los ojos a muchos españoles y ha despertado de su letargo a muchos más para que la justicia, la verdad y la libertad sean los factores de una nación que sigue luchando por no perder su identidad, aunque otros pretendan destruirla y con ella a todos los que la habitan y la aman. Estamos con la COPE.
Federico Fijo
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