Crispadores y mentirosos, el juego del poder
26.04.07 @ 12:34:41. Archivado en Política, Gobierno
Es difícil comprender por qué mecanismos las personas atienden a lo que no quieren y se decantan por lo que menos le conviene. El "genio y figura" se erige como el señor de las conciencias, aunque ésta nos pique hasta límites insospechados y así, como se está mejor muerto que ser sencillo, nos va como nos va. La corrupción del sentido democrático - espécimen en vías de extinción -, hunde sus raíces en el escarnio de la opinión contraria, tan necesaria y tan sana en cualquier estado de derecho que su sola ausencia convierte democracias en oligarquías teocráticas, y donde cualquier posibilidad de cambio es percibida como un ente demoníaco empeñado en sacarnos de nuestro natural y paradisíaco estado de sumisión. El juego sucio se nos antoja, en estos tiempos sin sentido, como la estrategia palmaria para hacerse con el poder, con la pasta y con las cándidas conciencias de los españoles. No usarlo es admitir la derrota de antemano, o al menos, eso piensan, y casi siempre han llevado a cabo, los ahora ocupantes monclovitas.
Federico Fijo
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