¿De quién es la culpa? Balones fuera
08.09.08 @ 01:29:43. Archivado en Autonomía País Leonés
Tras veinticinco años de invento sorprende ver como algunos partidos y sindicatos se enteran ahora de que la situación no le es muy favorable ni a León ni a sus ciudadanos. Por un lado los que teniéndolo claro programáticamente no han hecho sus deberes y se han dedicado a gastar el poco crédito que tenían. Por otro lado los que aspiran a gobernar y no lo consiguen, pero que contribuyeron a la formación del engendro pensando que les favorecería y le sacarían rédito en las urnas y por último los que están cómodos montados en la burra y sacrifican a León por el bien del partido y por el progreso de "su" autonomía.
Todos en mayor o menor medida reconocen que a León no le va bien pero todos le echan la culpa a los otros ya que si ellos mandaran la vida sería maravillosa hasta para los de León, y en este bando de los iluminados juegan ahora los sindicatos, que defienden (de boca) una cosa en León pero sus respectivas agrupaciones autonómicas (que nunca regionales), se pliegan en Valladolid al interés general de los castellanos por encima del interés de León. No contentos con esto le hacen el trabajo al partido de la oposición también con sede autonómica en Valladolid, como si éste partido no hubiera votado a favor del Estatuto que promueve toda la situación anterior y niega incluso el hecho birregional que confirma la conjunción copulativa en la que se reafirma.
El PP tiene clara sus responsabilidades, como partido gobernante pero ¿dónde estaban UGT y el PSOE leonés cuando se centralizó en Valladolid todo el sistema de hemodonación, hemoterapia y transplantes con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo que fueron para Valladolid? ¿Cuándo hasta ahora protestaron o se opusieron a la creación de la Unidad de Quemados o la cámara hiperbárica también en la capital del Pisuerga? ¿Dónde se ha oído a todos los sindicatos reclamar una descentralización real de la administración autonómica, ante servicios que muestran día a día su inoperatividad como el 112 , la Gerencia de Emergencias Sanitarias y tantos otros organismos oficiales que deben ubicarse en Valladolid, con la consiguiente asignación de personal y presupuestaria ? ¿De qué vale el organigrama autonómico si cualquier jefe provincial no puede ni mover un dedo ni comprar un lápiz sin la venia de Valladolid? ¿De qué vale lo que diga un sindicato en León si las decisiones finales las tomará ese sindicato en el Paseo de Zorrilla?
Todos los problemas provienen del mismo origen: una concepción autonómica centrípeta que se reproduce en la administración pública, en los partidos políticos y en los sindicatos, y que convierte a Valladolid en el cáncer de la autonomía. Da igual el partido que gobierne, porque el problema es la propia autonomía y mientras los sindicalistas y los políticos no lo asuman defendiendo a sus votantes y no a sus respectivas organizaciones, su palabra no valdrá nada, ni para León ni para los leoneses.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Gonzalo Fernández- Valladares García
autor
Contacto


