
Por fin mañana los españoles sabremos que en menos de siete añitos albergaremos por segunda vez en nuestra historia unos juegos olímpicos. Momentazo que retrasmitirán todas las televisiones, cada cual con una programación más extensa y especial, ya que Roures no ha estado fino y se le ha olvidado comprar los derechos de emisión.
A pesar de tener todavía en la retina aquel siete de julio del 2005 que nos negó la oportunidad de organizar los juegos del 2012, no recuerdo que entonces en Singapur se hubiera montado el espectáculo que llevamos observando desde hace días en la carrera por las olimpiadas.
No me refiero al famoso 'lobbying', que siempre ha existido, sino a la cobertura mediática y al desembarco masivo de hasta 500 personalidades por candidatura que forman las expediciones. Copenhague, a la chita y callando, ha conseguido organizar unos mini juegos que le reportarán riqueza y prestigio sin ni siquiera haber construído un estadio. Marcando las distancias, claro está, pero que le quiten lo bailao.

La broma llega hasta tal punto que la ceremonia de elección tiene su propia imagen y anagrama al más puro estilo JJ.OO.
Pero al margen de esto, y centrándonos en lo importante, el maratón de reuniones y súplicas que se están repitiendo reiteradamente durante estas frenéticas últimas horas bien valen una medalla. No sería del todo descabellado conceder una medalla de oro, plata y bronce a aquellas tres candidaturas que más se curren sus presentaciones, pinchitos y demás parsimonia. A fin de cuentas sudan igual la camiseta, se meten goles y se dan codazos. Además, esta disciplina cuenta con casi cien árbitros y malo será que se equivoquen todos.
Lo dicho, propongo formalmente que se considere deporte olímpico el 'lobbying'. Ellos lo valen y se lo curran.
Jueves, 26 de noviembre
Vilagarcía na Rede
Carlos González
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
José Pómez
JUAN JULIO ALFAYA
Avelino Vallina
Juan Fernandez Krohn
Julio César Izquierdo