
10 de noviembre, doce de la mañana, Santiago de Compostela. 22 grados a la sombra. Jóvenes y no tan jóvenes pasean por las rúas compostelanas en bermudas y manga corta. ¿Me estaré volviendo loco?
Hasta esta última semana no me podía imaginar ver las coletillas del pasado verano en el interior de la comunidad gallega bien entrado el mes de noviembre, y me temo que no soy el único. Tras un caluroso octubre, noviembre parece no querer ser menos y se resiste a enfriar, por el momento, nuestra rutina diaria.
Para que nos vamos a engañar, al margen de los preocupantes efectos que traerá consigo el cambio climático a nadie le disgustar salir a la calle en pleno noviembre en manga corta, al menos por la cornisa atlántica donde no estamos acostumbrados a estas temperaturas a la altura del año en la que nos encontramos.
Sales con otra actitud -Buenos días, Buenos días, ¡Good Morning!-, el estado de ánimo de la sociedad se adapta a las circunstancias climáticas, y ni por asomo se te ocurre ponerte a estudiar, algo demasiado triste no acorde con la situación que encuentras a pie de calle. Claro que como siempre llegará febrero y te dejará congelado... en todos los sentidos.
En fin, que continúe por mucho tiempo estas temperaturas primaverales. Eso sí, el 1 de diciembre las pistas de esquí con un metro de nieve, eso que no falte.
Martes, 29 de mayo
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel