
Empiezo a estar ciertamente cansado de que haya un presentador radiofónico matutino que utilice a sus oyentes como corderos a transmitir su mensaje por el mundo adelante.
Harto, hasta los huevos, de que este hombre se salga con la suya cada vez que le apetezca hundir un medio de comunicación, un alcalde o hacer de una opción política el altavoz de sus caprichos, esto último, agraciadamente, no lo ha conseguido por lo que se siente más frustrado todavía hasta el punto de tener que hacerle la cama a ciudadanos socialdemócratas para ver si le hacían un poco de caso.
Federico, mientras hace unos meses El Mundo era mi periódico de referencia, hoy lo es ABC, pienso en Javier Arenas como un político en clave de futuro y nunca silbaré a Alberto Ruiz Gallardón, sino todo lo contrario, le aplaudiré por haber conseguido, como prometió en su momento, modernizar Madrid en un tiempo record.
Por quien más lo lamento es por Pedro J., quien probablemente haya sacado un rédito auditivo a corto plazo en favor de El Mundo pero que me temo que pronto le pasará factura su alianza con el mayor hooligan del panorama periódistico nacional -puesto que comparte junto con el matrimonio Sopena-Sáenz -. Y lo lamento porque además de tener un periódico completo, seguía una línea editorial lógica sin filiaciones políticas ni ataduras ideológicas como ahora acontece. Lo primero que se me ocurriría preguntarle al director de El Mundo si lo tuviese frente a mí sería que dónde ha dejado sus principios y su centrismo político.
Esto, al contrario de lo que muchos puedan pensar, no tiene relación alguna con la investigación del 11M, donde creo que el diario ha hecho una apuesta fallida que no tiene porque pasarle factura, mayormente porque también ha sacado a relucir lo chapucera que ha llegado a ser la investigación de los atentados del 11 de marzo.
Es inevitable que cada día que pase acabe encontrando más símiles entre el modelo educativo que intenta implantar el PSOE y el adoctrinamiento político que intenta inculcar Federico. Y como no quiero que todos en fila vayamos a votar la opción política que le plazca a este gobierno, tampoco pienso pasar por el aro de ir a pitar a quien le apetezca al director de La Mañana.
Contigo comparto, Federico, muchas ideas y muchas críticas al Gobierno y también al PP, pero en lo que nunca podré coincidir contigo es en las formas y en el fin de tus críticas.
Quizás sea por rebeldía, quizás por cansancio, pero en ningún caso se trata de marcar distancias ni con la COPE ni nada por el estilo, no me gusta que nadie me diga lo que tengo que hacer y punto.
Martes, 29 de mayo
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel