Complicado papel a priori para el líder de la oposición la pasada noche en Cuatro. Rajoy tuvo que enfrentarse a un dos en uno como si de una botella de Fairy se tratase; el moderador y el contrincante estaban encarnados en una misma persona: Iñaki Gabilondo.
Lo de a priori cobra en estas circunstancias una importante apreciación dado que una vez visto el desenlace del cara a cara enmascarado tras el formato entrevista, Rajoy fue quien de superar las zancadillas envenenadas formuladas por el entrevistador&contrincante con un éxito rotundo.
Líbano, 11-M, inmigración, Irak -¡qué raro!-, Unión Europea... Gabilondo elaboró una entrevista falta de política social y economía que pretendió afondar repetidas -y aburridas- ocasiones en la "extrema derecha", las discrepancias internas, las dos vertientes del partido... y todavía tuvo el descaro de acusar a Rajoy de conspiraciones, tiene su gracia.
Gabilondo dio muestras de no haber perdido su tendencia natural hacia la defensa de los intereses socialistas e intentó pillar hasta la médula a Rajoy en la acusación de los atentados del 11-M hacia el Partido Socialista o el arrepentimiento de la foto de las Azores donde Rajoy supo esquivar el tema muy hábilmente recordándole al periodista lugares como Kósovo o el Irak de los años noventa. Así las cosas Gabilondo acabó asumiendo su feeling socialista y comenzó a atacar abandonando por completo su papel de entrevistador -aunque teniendo a su favor la moderación de la entrevista que seguía a su cargo- en el momento en el que levantó empuñó la bandera de los ciudadanos de a pie y le dijo que a él, escondiéndolo tras la generalización de "la política", no había quien lo entendiese.
Gabilondo se radicaliza (todavía más) con el paso de los años, le ocurre a la par de su yang Jiménez Losantos. Debo reconocer que no sigo su trayectoria informativa desde que abandonó los micrófonos de la SER pero el que fue el informador mejor considerado y con mayor credibilidad del mundo de los medios, se ha visto envuelto en el partidismo y el forofismo hacia un gobierno que no hace más que mimar a sus medios afines para que estos ejerzan de colchón y pierdan la credibilidad en vez de hacerlo el ejecutivo, que los utiliza como cabeza de turco.
Recuerdo años en los que todas las mañanas me comía a Gabilondo en el autobús, tenía exámenes a la hora siguiente pero no podía repasar, las babosadas de este individuo no pasaban inadvertidas. Se esconde tras una cara que quiere transmitir seguridad, credibilidad y profesionalidad pero aunque lo intente diligentemente, su periodismo calculador llega cada día a menos gente, no más del 6% del share.
Una última cosa, Gabilondo, ¿El Partido Socialista lo dirige usted, Polanco o Pepe Rubianes directamente?
Podéis ver más partes de la entrevista en Electroduende
javidoradopd@yahoo.es
www.javierdorado.tk
Martes, 29 de mayo
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel