Durante algo más de una hora el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto el Debate sobre el estado de la Nación con un discurso tremendamente monótono, aburrido y de poca trascendencia. Ha dado un balance demasiado positivo aunque también propio de un presidente del Gobierno que ha evitado el debate y se ha centrado en soltar un saco de datos en ocasiones confusos y que a muchos nos recuerdan a los logros heredados de la labor gubernamental del Partido Popular.
Lo que más he echado de menos ha sido una actitud ambiciosa frente a la enorme y diversa problématica que hoy reina en España. Ha intentado justificar su acción de gobierno sobretodo ante las críticas del Partido Popular pero a mi juicio ha sido un discurso sobrecargado de datos confusos y falto de calidad y de soluciones. He notado demasiadas promesas metidas a calzador por los profundos pozos mostrados en su gestión.
En resumen, datos, datos, y más datos combinados con mucha labia y palabrería, muy plano y triunfalista, alejado del sentimiento ciudadano y que ha esquivado exageradamente todos y aquellos temas sobre los que la sociedad española esperaba escuchar soluciones y que Zapatero los ha evitado. El lado positivo lo protagonizan los datos económicos y la educación aunque insisto, a muchos nos recuerdan a los éxitos de Aznar.
Habrá que esperar a las cuatro de la tarde para ver el bis a bis que seguramente nos resultará más productivo.
Martes, 29 de mayo
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel