Mandan a Paco Vázquez a Roma para que se calle la boca, echan a Bono a patadas del Gobierno, Gotxone Mora tiene que abandonar el PSOE por la "alta traición" de sus compañeras del PSE, Alfonso Guerra no tiene otro remedio que lamentar que algunos socialistas hablen como nacionalistas y a Rosa Díez la envían a Bruselas, lejos, muy lejos, para que no dé guerra. ¿Hay motivo? Sí, claro que lo hay.
El pacto alcanzado entre Rodríguez y Mas en La Moncloa era condicionado. Al igual que en el Tinell el PSOE firmó no pactar absolutamente nada con el PP, esta vez Zapatero cedió la cabeza de Vázquez, Bono e Ibarra y el regreso a la Generalitat de CiU. Según Hispanidad.com, los de CiU dejaron claro que para apoyar al gobierno exigían el peaje de Sant Jaume. Se les olvidó el pequeño detalle de que eso lo deciden los electores, que por cierto, según las encuestas ofrecen 4 puntos más de apoyos a CiU que al PSC.
El objetivo del PSOE es fusilar (políticamente hablando) a todo aquel militante o dirigente político bajo las siglas socialistas discrepante con alguna posición política adoptada por el partido.
Zapatero está obcecado con conseguir el apoyo de las minorías nacionalistas con las que gobierna y pretende seguir gobernando.
Martes, 29 de mayo
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez