
Son como el gato y el ratón. Si pensaban que el líder nacionalista salía ileso de este escándalo se equivocaban.
Anxo Quintana, líder del BNG, fue quien de ¡cuadruplicar! el gasto en protocolo y representación en tan sólo tres años. Si en el 2005 Alberto Núñez Feijóo, entonces vicepresidente de la Xunta, apenas destinaba 9.000 euros a este concepto, Quintana supera los 40.000 euros.
Tiempos aquellos en que Anxo Quintana gritaba a sus fieles en los mítines lo mucho que iba a mejorar la situación de Galicia con el Bloque en el poder. Galicia no ha mejorado, pero su paso doble sí. Por algo se empieza.
Felicidades Quin.

La palabra austeridad no entra en el manual del buen socialista. Esta conclusión se desprende del presupuesto destinado a protocolo y representación por parte de la Presidencia de la Xunta para este ejercicio.
La ley de presupuestos de 2008 incluye una partida para Presidencia destinada a gastos de protocolo y representación de 593.758€. Su predecesor en el cargo, Manuel Fraga, contaba con 492.830€ en el 2005, casi un 20% menos que el presidente socialista. Si a esta cifra le sumamos la misma partida que dedicaba el gobierno Fraga a once consellerías (99.165€), todavía no alcanzaría lo que gasta en plena crisis Emilio Pérez Touriño para autobombo.
Este es el primer episodio de un serial de datos que a Touriño no le interesa que se sepan.
Por todos es conocida la trama de los mojitos: aquel viaje donde se pagaron 400 mojitos a cuenta de todos los gallegos siendo este importe superior a todo lo invertido en lectura en el año 2007, tal y como denunció Novas Xeracións de Pontevedra.
Ahora, y a pesar del silencio intencionado de los medios de comunicación, conocemos que a ese maravilloso viaje acudió, junto con la conselleira nacionalista de Cultura, Ánxela Bugallo, el conselleiro socialista de Economía, José Ramón Fernández Antonio.Ambos mantienen una relación sentimental que ya conocen sus compañeros de gobierno.
Curioso, ya que durante este viaje Fernández Antonio no pintaba nada más que acompañar a su compañera sentimental.
Felicito a la señora Bugallo y al señor Fernández Antonio por su feeling, pero entenderán que no acepte que lo celebren a cuenta del sudor de los gallegos y más en estos tiempos tan difíciles para nuestra economía.
El mapa social de Galicia ofrece particularidades con el resto de España ya que el peso del rural es mayor (cada vez en menor medida) que el urbano, o así lo ha sido tradicionalmente.
Allí ha sido también donde Manuel Fraga ha cosechado mayor éxito entre el electorado que en repetidas ocasiones le concedió una amplia mayoría absoluta.
Hoy nadie duda de la hegemonía del PPdeG y de Feijóo en la zona, pero sí se aprecian ciertos movimientos desde el nacionalismo, encabezados por el conselleiro de Medio Ambiente, Suárez Canal, que pretenden ganarse un terreno muy apetecible para las fuerzas políticas de izquierdas.
Los que no tienen nada que rascar son los socialistas ya que ni siquiera se atreven a pisar el terreno. Tanto es así que el PSdeG recomienda a Zapatero no acudir al rural gallego ya que allí no cuenta precisamente de grandes simpatías. Ni él ni Touriño, a quien no se le percibe como un político cercano y preocupado con el interior de Galicia.

El instituto Sondaxe y el periódico de mayor repercusión y subvención pública de Galicia, La Voz de Galicia, publica hoy un estudio basado en 1.700 entrevistas según el cual el 28,5% de los gallegos afirma abiertamente tener intención de votar al Partido Popular el próximo mes de marzo. Por la contra, el PSOE tan sólo consigue la confianza del 17,8%, y el BNG un 11%.
Dicho esto, y dejando a un lado las cocinas amigas que tiene Touriño en Arteixo, el Partido Popular conseguiría doblegar al bipartito nacionalista-socialista en las urnas, y Alberto Núñez Feijóo estaría muy cerca de la Presidencia de la Xunta.
Estos datos, pasados e inspeccionados por los cocineros de Sondaxe, le otorgan al PP 35 escaños, once más que al PSOE, y 25 más que los independentistas del Bloque.
Todo un éxito para Alberto a lo que se suma el gran aumento de popularidad experimentado desde su nombramiento como presidente del PPdeG.
No era lógico. Sólo un interés exclusivamente partidista y electoralista podía animar a Pérez Touriño a adelantar la cita electoral. En medio de una de las negociaciones más importantes para Galicia en los últimos años -el nuevo sistema de financiación autonómica- y con los presupuestos del Estado para el 2009 a punto de presentarse, Galicia se iba a quedar descabezada y sin presidente.
A pesar de que era lo que pedíamos por el bien de Galicia, Touriño no ha tomado esa decisión por las mismos motivos por los que BNG y PP pedíamos que se agotase la legislatura. Las encuestas no le salían y decidió no arriesgarse.
La fuerte incertidumbre creada por su partido desestabilizó politicamente a Galicia y distrajo la atención de los miembros de su gobierno hacia debates estériles en vez de afrontar los graves problemas que padece nuestra comunidad.
Lo que parecía una pícara jugada de Ferraz para coger a contrapie a sus rivales políticos, desencadenó una corriente de opinión social contraria al egoísmo y la irresponsabilidad que los dirigentes socialistas mostraron durante todas estas semanas de polémica.
Nada más, ahora toca seguir trabajando para que los gallegos podamos sortear con la mayor suerte posible la crisis económica que desgraciadamente padecemos aunque dude de la efectividad de la administración autonómica para contribuir a ello.
"Agotaré la legislatura", dijo Touriño. Lo hará después de haber agotado la paciencia de los gallegos.
Vigo siempre ha sido para el presidente del Gobierno una pesadilla. De hecho en cinco años como presidente, sólo ha visitado la mayor ciudad de Galicia en campaña y para reunirse con los suyos dentro de un pabellón. Muy triste.
El hecho es que hoy que visita oficialmente Galicia, Zapatero preveía aterrizar en el aeropuerto de Peinador. Tanto es así que allí le esperaban el alcaldín de Vigo, A´vel Caballero, y el presidente de la Xunta, Pérez Touriño. Con los brazos abiertos y casi con un ramo de flores, ambos se quedaron, finalmente, como floreros. Zapatero les dió plantón y prefirió aterrizar en Lavacolla argumentando problemas meteorológicos, niebla en concreto.
Lo curioso es que los vuelos comerciales que tenían previsto el aterrizaje en el aeropuerto vigués a esa misma hora lo hicieron sin problema alguno. De hecho en uno de ellos que despegó en Barajas, aterrizó el medallista David Cal a quien esperaban cerca de dos centenares de aficionados, amigos y familiares.
Ante esta "fantaseosa" incidencia, Radio Voz tuvo la brillante idea de llamar al director del aeropuerto para preguntar si efectivamente el no aterrizaje del presidente del Gobierno en Peinador se debía a una incidencia meteorológica o bien a su alergia por la ciudad olívica.
El director, acongojado a sabiendas de que su pan de cada día depende del Ministerio de Fomento, no dió explicación alguna, cosa que sí hicieron técnicos del aeropuerto que confirmaron que es imposible que esa circunstancia fuera cierta ya que el aeródromo cuenta con un sistema antiniebla ILS que le permitiría perfectamente llevar a cabo la maniobra.
Resultado: Vigo una vez más ninguneado y evitado por Zapatero y, sus dos floreros, tuvieron que irse de vuelta, uno para Santiago y el otro para Alcaldía, sin poder recibir a su admirado presi.
El presidente del Gobierno visitará Galicia momentos antes de que se anuncie la convocatoria de elecciones en Galicia sobre las cuales ya sólo se especulan dos fechas: 26 de octubre y 9 de noviembre.
Zapatero acudirá principalmente a observar como van las obras del AVE que tenían que estar hoy en servicio si no fuese por la paralisis que sufrieron las inversiones por parte del Gobierno Central en los últimos cinco años.
Curiosamente, ZP visitará las obras entre Ourense-Santiago que se divide en diez tramos, ocho de los cuales quedaron licitados y adjudicados por el gobierno de José María Aznar. Los otros dos restantes, como otros tantos tramos en el resto de la geografía gallega, fueron paralizados e incluso cancelados, para destinar e invertir ese dinero previsto para Galicia en otras comunidades.
A Zapatero se le verán los mofletes, y no porque se ría -lo haría de sí mismo- sino por lo colorado y avergonzado que se pondrá al observar lo muy abandonado que tiene Galicia.
Hay un hombre en este país que sueña cada noche en levantarse en junio de 2005, en su casa particular, su papel de opositor y sin presión alguna. No tenía nada que perder, aunque sabía que iba a perder –como ahora-, pero entonces lo único que le ocupaba era moverse. Móveme, decía en todo momento.
Y es que tres años después Emilio Pérez Touriño no se ha movido ni para alcanzar un acuerdo productivo en financiación autonómica, ni para acelerar las obras del AVE –más bien todo lo contrari-, ni para elaborar un estatuto en condiciones para Galicia.
Por eso le da miedo enfrentarse a las urnas, tirita cada vez que piensa en ese momento. "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy", reza todas las noches.
Los nervios se han apoderado de él. No confía en nadie, casi tantos como confían en él. No hay día que los medios se hagan eco de una nueva hipótesis sobre la fecha de los comicios autonómicos. Desde el 26 de octubre hasta el 21 de junio, todo es posible. Ferraz parece optar más bien por lo primero, Monte Pío, en cambio, lo alargaría hasta el final. Su socio Quintana opta por la vía intermedia: marzo, ni me pilla en calzoncillos ni me resta protagonismo en campaña, dicen los nacionalistas, que temen a las elecciones europeas por la bipolarización entre PP y PSOE.
Y mientras, los gallegos expectantes. Sabedores que iremos a las urnas cuando se les antoje, observamos atónitos como no se cortan un pelo y manejan, fechas arriba, fechas abajo, como si se tratase de un juguete en sus manos.
En todos los ámbitos, la Televisión de Galicia fue, desde su nacimiento, un referente informativo y de ocio para la mayor parte de los gallegos. Con una plantilla altamente cualificada, lograron grandes reconocimientos a raiz de numerosas series y producciones realizadas por profesionales de la tierra requeridas por otras comunidades autónomas, e incluso paises, visto el enorme éxito que aquí causaban.
La TVG ocupó grandes cuotas de audiencia que desde hace tres años se han visto gravemente mermadas junto con la credibilidad y la objetividad informativa que ahora brilla por su ausencia.
Así lo ha puesto de manifiesto la fuerza política mayoritaria de este país durante estos tres años, ahora respaldada por los gallegos, que en un estudio elaborado y encargado por la propia Radio Televisión de Galicia, puntúan a la autonómica gallega como la menos objetiva de las televisiones en abierto por debajo, ¡incluso!, de Cuatro o TVE.
La TVG, un instrumento político al servicio de Touriño y Quintana que, como de costumbre, pagamos todos los gallegos.

El jubilado teledirigido, hoy de cumpleaños -¡felicidades!-, es muy dado a las fotos. Le pirra aparentar colegueo, juventud, alegría, dinamismo... cuando él mismo sabe que es el tío más soso del universo.
Para ello nunca dudó en llevarse de vacaciones full equipe a decenas de erasmus gallegos repartidos por el viejo continente para aparentar colegueo con el colectivo aunque ellos mismos asuman que este ejecutivo no ha dado un duro por ellos.
Lo mismo que hizo con los erasmus en su día, lo hace también con alumnos de 2º de la ESO que viajaron hasta Irlanda aparentemente a aprender inglés pero como apuntaron los docentes, de eso nanai de la china. Y es que según un informe presentado por estos, las clases estaban saturadas, el nivel de inglés era inadecuado, hablaban en castellano y no realizaban las actividades previstas.
Todo ello, claro está, con los fondos de la Xunta de Galicia que pagamos todos. Los mismos que pagamos los viajes a Cuba de la conselleira y sus colegas, los agentes electorales, los amigos erasmus de Touriño y los business de Quintana en vuelos nacionales.
Antes el dinero se gastaba. Ahora se malgasta.
El PSOE utiliza, bien consciente bien incoscientemente, las estrategias izquierdistas de antaño, que le llevan a practicar el sucursalismo en aquellas comunidades autónomas que gobierna. Que Touriño sea presidente no es más que un mero símbolo, el que manda es Pepiño Blanco y sus secuaces desde la capi.
He de decir en contra de esta teoría que como en todo, existe una excepción que confirma la regla: Cataluña. Esos hacen caso omiso a todos, incluido al sentido común.
Lo que sucede en Galicia es que estamos en año electoral. De este curso no pasa. No sabemos si en noviembre, diciembre o marzo pero más no se alarga.
No quisiera redundar en lo anteriormente posteado pero estas elecciones a la medida que se están diseñando el PSOE no cae bien ni en el BNG, ni en el PP, ni en el pueblo gallego y ni siquiera en la sucursal gallega de Ferraz.
Pepiño ya ni cumple el trámite protocolario de informar al supuesto presidente de puertas a fuera. No. El parte y reparte, como buen caudillo que se precie.
Que Pepiño se pasará por el forro el acuerdo de las tres fuerzas políticas gallegas sobre el voto emigrante en urna no lo duda nadie. Pero que también se burle del ejecutivo gallego hasta para fijar la cita electoral eso no nos lo esperábamos ni en la propia Oposición.
Los que sufrimos ya tres años de este desgobierno nos entra un poco de pena al conocer las tramas que en esa casa acontecen. Pena por el pobre Touriño, que al final el pobriño no rascaba nada y era un mero transmisor.
Lo que nos preguntamos ahora es: ¿es posible que un político que no sepa dirigir su propio partido gobierne el porvenir de todos los gallegos? La respuesta es obvia.
www.javidorado.es
Domingo, 12 de octubre
ADIÓS AYER
Emilio Castellote Madrid.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Sánchez Tortosa
Vicente A. C. M.
Rafa Esteve-Casanova
José Javier Solabre Heras
Vicente Torres
Francisco Rubiales