Quién y de quién soy
13.02.08 @ 10:45:56. Archivado en Violencia, Psicoanálisis, Clínica, Teoría, Colaboraciones, Salud Mental
En este contexto, si revisamos este episodio de acuerdo a Winnicott: “El medio ambiente cuando es suficientemente bueno, facilita el proceso madurativo. la provisión externa se adapta de manera extremadamente sutil a las cambiantes necesidades que surgen a partir del proceso de maduración....cuando la adaptación de la madre no es suficientemente buena, el infante es seducido para que sea sumiso, es un falso self complaciente el que reacciona a las exigencias ambientales que el infante parece aceptar (Winnicott, The Maturational Processes and the Facilitating Enviroment, 1965), sólo el reconocimiento de la terapeuta de su propia sensación de vergüenza, de admitir que había visto a Janet le pudo permitir ir accediendo al rol de “madre/terapeuta suficiente mente buena”.
Si en el caso de Janet las figuras significativas de su historia funcionaron como sujetos que no pudieron aclarar el enigma de su origen, si su historia infantil estuvo signada en este aspecto por mensajes enigmáticos que ella no comprendía (tía Margaret, referencias al orfanato, su segundo nombre), cuando Janet buscaba insistentemente la mirada de la terapeuta frente a algunas situaciones, parece evidente que buscaba un objeto que apaciguara este sentimiento de confusión.
En un primer momento, la terapeuta aferrada a las posibilidades que le daba su propio esquema de pensamiento repite la “falla básica”, al decir de Balint. Si el objeto no encaja con las necesidades del niño, esto determina una ‘falla básica’, pero si es capaz de adaptarse a sus necesidades, genera un ‘sentimiento de tranquilo bienestar, como afirma Balint (la Falta Básica, l968).
A partir de esta situación Janet despliega en la relación con ella desconfianza y dudas como seguramente antes con el objeto materno. La terapeuta, a partir de la reflexión de esta situación va dando a Janet una respuesta más genuina, y siente menos necesidad de atrincherarse en un encuadre defensivo frente a la ansiedad que le provocaba el intrusismo de Janet.
Difícil interjuego entre los momentos en que ella sentía que debía “enfriar” a Janet, ofrecerle el diván, invitarla a poder pensar y, a su vez, conservar ella misma su espacio como terapeuta, y los momentos críticos de severa regresión en que Janet necesitaba de una terapeuta que le permitiera una experiencia emocional en que un objeto externo pudiera adaptarse a su necesidad y ser una terapeuta confiable y sincera.
Tal vez el 1% al que la terapeuta alude como los momentos que fueron un contacto directo como “dos seres humanos corrientes”, contribuyeron decisivamente al proceso de Janet al encuentro con su verdadero self y posibilitaron, a su vez, a la terapeuta encontrar el suyo como analista, permitiendo cuestionarse la eficacia de su posicionamiento en los distintos momentos del tratamiento de Janet.
En este sentido, el análisis que Sue Johnson hace muestra, también, cómo lo terapéutico parecía haber surgido de las reacciones de Janet (reclamar, enfadarse, no aceptar dócilmente interpretaciones que sentía mentirosas, mostrar su desconfianza, y luego también mostrar su afecto y preocupación por la terapeuta a intervenciones de su parte que habían sido poco óptimas en relación al encuadre que ella privilegiaba.
Respecto al episodio de la muerte de la madre de la terapeuta, es evidente que, pese a sus dudas (“no sé cuanto puedo decirle sin cargarla”), dejó fluir un clima emocional que se semeja al “algo más” que conceptualiza Stern y que tiene que ver con “momentos” especiales de auténtica conexión de persona a persona entre terapeuta y paciente, y que Stern llama “momentos de encuentro”, donde el terapeuta hace uso de un “aspecto específico de su individualidad” y así “trabajar para encontrar la singularidad del momento”.
Es decir, un “algo más” de la interpretación, donde los afectos surgen y se intercambian desde una autenticidad libre del rol terapeuta-paciente. (Stern, Int. Psycho-Anal, 1998).
Es evidente que la autenticidad de las respuestas de la terapeuta a Janet escapan a la interpretación tradicional a la que ella se aferraba en los inicios del tratamiento.
Me gustaría hacer referencia en este punto a un comentario acerca de la emocionalidad del analista, que “... es una forma siempre presente de intervención, debe ser estudiada en sus efectos junto a otras formas de intervención terapéutica... el terapeuta no puede permitirse el ser emocionalmente igual con todos los pacientes, es decir, dejarse arrastrar monocordemente por su caracterología personal o por la caracterología preconizada por la escuela de pertenencia acerca de cual es la identidad ideal” (Hugo Bleichmar, Aperturas Psicoanalíticas Nº1, Abril 1999), lo que nos hace poner especial atención acerca del carácter iatrogénico que puede general una emocionalidad que no se adecue a las necesidades del paciente, en este caso, a Janet.
Por último quisiera agregar que para Sue Johnson, la regresión de Janet, su necesidad de dependencia absoluta, de experiencia fusional, pusieron a prueba su capacidad de empatía, de resistencia y de flexibilidad y abrieron la posibilidad de esta rica reflexión que evidentemente no se agota en este comentario.
Bibliografía
Balint, M. (1968). The Basic Fault: Therapeutic Aspects of Regression. London: Tavistock Publications, 1984.
Brown, L., Ed. (1993). The New Shorter Oxford English Dictionary. Oxford: Clarendon Press.
Freud, S. (1912). Recommendations to physicians practising psychoanalysis. S.E., Vol. 12 (pp. 111-120).
Stern, D. (1990). Diary of a Baby. New York: Basic Books.
Symington, N. (1996). The Making of a Psychotherapist. London: Karnac Books.
Winnicott, D.W. (1950). The deprived child and how he can be compensated for loss of family life. In: The Family and Individual Development (pp. 132-145). London: Tavistock, 1965. [Reprinted in: Deprivation and Delinquency, ed. C. Winnicott, R. Shepherd, & M. Davis. London: Tavistock, 1984; New York: Methuen, 1984.]
Winnicott, D.W. (1952). Anxiety associated with insecurity. In: Collected Papers: Through Paediatrics to Psycho-Analysis. London: Tavistock, 1958; New York: Basic Books, 1958. [Reprinted as Through Paediatrics to Psycho-Analysis (pp. 97-100), 1975.]
Winnicott, D.W. (1955). Adopted children in adolescence. In: Thinking About Children (pp. 136-148), ed. R. Shepherd, J. Johns, & H. Taylor Robinson. London: Karnac Books, 1996; Reading, MA: Addison-Wesley, 1996.
Winnicott, D.W. (1965). The Maturational Processes and the Facilitating Environment: Studies in the Theory of Emotional Development. London: Hogarth Press
Winnicott, D.W. (1971). Playing and Reality. London: Tavistock, 1971; New York: Methuen, 1982.
Jorge Gómez Alcalá
autor
Contacto


