Editado por

Jorge Gómez AlcaláJorge Gómez Alcalá

Sobre el autorautor ContactoContacto
Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
Blogs
El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Contra la violencia de género

Francisco Margallo

La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

La última causa justa

Antonio Pérez Henares

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

A los Obispos: El sentido de Dios en los sacerdotes

Josemari Lorenzo Amelibia

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Medallones de berenjena - del libro de cocina Navarra "El Bosquecillo"

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Escuelas Católicas

Escuelas Católicas

El deporte como espacio de convivencia para jóvenes católicos

Escuelas Católicas

Cenyt

Cenyt

Phronesis invierte en Uruguay

Grupo Cenyt

No más mentiras

No más mentiras

ISLAM ANDALUCÍA ESPAÑA EUROPA

Antonio García Fuentes

Contracorriente

Contracorriente

Informe DSI en el mundo "muchos todavía separan las problematicas Vida-Familia de las del Desarrollo"

Rodrigo del Pozo Fernández

Editorial San Pablo

Editorial San Pablo

Mons. Atilano Rodríguez: «La figura de Pablo de Tarso ha sido llevada al cine de forma muy acertada»

Editorial San Pablo

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

1,6 Trabajadores por Pensionista en CyL _ es INSOSTENIBLE

Alicia Antolín de la Hoz

Mi vocación

Mi vocación

Perdonar siempre

Sor Gemma Morató

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Honor a los caídos en acciones de guerra (Afganistán)

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

El alma del haiku

El alma del haiku

Ensaya tu haiku

Vicente Haya

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Despenalización del aborto II

Guillermo Gazanini Espinoza

Columna de humo

Columna de humo

Por cierto, ¿acaso todavía quedan moriscos ofendidos por aquello? Entonces sí que eran españoles, muy españoles.

Pedro de Hoyos

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

DÍA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Francisco Baena Calvo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

La señora Cataluña se enfada y se marcha. ¿A que no?

Pedro Fernández Barbadillo

Dimes y diretes

Dimes y diretes

Realidad virtual

Eduardo Cassano

Dircom Digital

Dircom Digital

Budapest acogerá en 2010 el XI Congreso Internacional de Protocolo

El Espacio del Dircom

El blog de Antonio Piñero

El blog de Antonio Piñero

El Jesús judío, o los límites de un discurso políticamente correcto (II)

Antonio Piñero




Las nuevas patologías en la clínica psicoanalítica

Permalink 11.02.08 @ 10:00:05. Archivado en Psicoanálisis, Clínica, Teoría, Psicología, Colaboraciones, Salud Mental, Sexualidad

.

Difícil dilema porque no es lo central el síntoma como formación de compromiso entre el deseo inconsciente y las exigencias del otro social. Lo que queda es prioritariamente el vacío y la angustia. Pero es un vacío disociado de la falta que se manifiesta en una fragmentación y dispersión del sujeto que puede dar lugar a lo que Bion llamó terror sin nombre.

Sabemos que una de las finalidades del comportamiento adictivo es liberarse de estados afectivos displacenteros. La falta de representaciones parentales cuidadoras hace al sujeto incapaz de protegerse desde dentro ante esas situaciones afectivas. Surgen, entonces, situaciones adictivas, una de ellas la sexualidad adictiva, de la cual hablé en otro artículo, para paliar la falta de objetos parentales internos suficientemente buenos en el sentido de Winnicott.

Cuando el drogadicto se siente como encadenado a su objeto de adicción, sea el trabajo, alcohol, narcóticos o los otros como objetos de necesidades narcisistas o sexuales, esta esclavitud está lejos de ser la meta de la búsqueda adictiva. Ese objeto es experimentado como “bueno”, pero fuera de nosotros, como una promesa sin fallas ni esperas, que atempera la angustia y da sentido a la vida. Es un objeto idealizado y controlable que resuelve la sensación de muerte interna.

Es un hecho hoy en día la dimensión adictiva de la sexualidad humana, donde no hay una madre internalizada capaz de atemperar el sufrimiento psíquico y donde la búsqueda inmediata del sexo-droga por diversas vías anestesia la imagen castrada de sí mismo, la pérdida de fronteras del yo y la sensación de muerte libidinal. Permite la ilusión de mantener un control omnipotente sobre el otro a través de diversas vías que facilitan las nuevas tecnologías, sexo en Internet, cibersexo, prostitución a la carta. En cualquier caso es un control omnipotente sobre el otro.

En el trabajo analítico, en mi opinión, será necesario la salida a la luz de las fases emocionales arcaicas, pudiendo el adicto distinguir la angustia (terror al futuro) de la depresión (dolor por el pasado) en el contexto de un trabajo psicoanalítico donde pueda desarrollarse una fuerte transferencia con la persona del analista, evitando la compulsión de descargar la tensión con la acción inmediata, tomando contacto con la intolerancia a la tensión afectiva.

Hay momentos en que el paciente necesita que se le diga que el derrumbe, el miedo, el vacío que destruye su vida, ya tuvo lugar. Es un hecho escondido en el inconsciente que se lleva de aquí para allá. El paciente debe seguir persiguiendo ese detalle del pasado, que todavía no fue experienciado, que adquiere la forma de una búsqueda de ese detalle en el futuro.

A menos que el analista pueda operar con éxito sobre la base de que ese detalle es ya un hecho, el paciente seguirá temiendo encontrar lo que busca compulsivamente en el futuro. El camino queda abierto para experienciar la agonía en la transferencia.

En esta clínica del vacío la importancia de la máscara no está, como en la histeria, en el juego de las identificaciones. Ya sabemos que la clínica de la histeria es una clínica de la falta porque elige su máscara como modalidad para que exista el deseo del otro. Sin embargo, en esta clínica del vacío, la máscara permite la supervivencia psíquica del individuo donde dicha máscara no es ni siquiera un recubrimiento fálico, sino la institución de un sujeto que no existiría de otro modo. Es la cobertura de un vacío de ser fundamental que protege de la muerte.

Alfonso A. Gómez Prieto

Director del Arco de Estudios Psicoanalíticos de AEP
e-mail: algozpri@teleline.es

Pág. 1 2

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias