Editado por

Jorge Gómez AlcaláJorge Gómez Alcalá

Sobre el autorautor ContactoContacto
Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
Blogs
En cristiano

En cristiano

Leyes y discriminaciones

Luis Javier Moxó Soto

Ole maños, ole

Ole maños, ole

Empate en la guerra

Ignacio Pablo Cerdán

Apuntes al silencio

Apuntes al silencio

Una Isla Imposible - un proyecto más allá del tiempo y el espacio

Luis Antonio González Pérez

Totalitarismo y terrorismo islámico

Totalitarismo y terrorismo islámico

Para que se está dispuesto a pagar.

Doctor Shelanu

El Acento

El Acento

Más de 100.000 asesinatos al año en España

Antonio Florido Lozano

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

"A Vivir Mejor"

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Editorial San Pablo

Editorial San Pablo

Jesús Espeja: «Debemos acoger el clamor de las víctimas y hacer que su voz sea conciencia crítica»

Editorial San Pablo

Cajón de sastre

Cajón de sastre

Si(n)tel…éfonos no hay escuchas.

Rufino Soriano Tena

E-Learning

E-Learning

Participa en el debate y te regalamos una entrada

José Lozano Galera

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

Ni San Sebastián es un erial espiritual ni Munilla será su salvador

Rumores de Ángeles

Fogon’s corner

Fogon’s corner

Con estilo: The Knife

Marie-José Martin Delic Karavelic

Voto en Blanco

Voto en Blanco

La izquierda mundial, enamorada del fanático Ahmadinejad

Francisco Rubiales

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

De Roser Puig para Carmen H., sobre el aborto en perspectiva feminista

Xabier Pikaza Ibarrondo

Hermosillo

Hermosillo

Narcos Los Tucanes de Tijuana, según la polícia municipal fronteriza

Efrén Mayorga

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Cunetas para políticos

Manuel Molares do Val

Punto de vista

Punto de vista

Sólo un 0’7% de los cargos públicos

Vicente Torres

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Al nuevo Obispo de San Sebastián José Ignacio Munilla

Josemari Lorenzo Amelibia

Gallegos hispanohablantes

Gallegos hispanohablantes

08 y 09.- Racismo nacionalista en la literatura galleguista de los siglos XIX y XX.- El siglo XX.- Conclusiones y bibliografía.

JUAN JULIO ALFAYA

El club de los amigos malos

El club de los amigos malos

Yo acuso - Julio San Francisco

Julio San Francisco

Políticamente acorrecto

Políticamente acorrecto

Intereconomía se apunta a la teta del 11-M

José Donís Català




Witold Gombrowicz y el diablo

Permalink 10.07.09 @ 08:44:14. Archivado en Personajes, Literatura, Colaboraciones

JUAN CARLOS GÓMEZ

Todos los hombres, según sea el lugar donde nazcan, empiezan a tener desde jóvenes algún sentimiento negativo hacia alguna nación, pueblo o religión. La geografía y la historia pusieron a los polacos en el trance de temer y de odiar a los alemanes y a los rusos: tenía la sensación de que Berlín, igual que lady Macbeth, se lavaba las manos sin cesar. El diablo y el mal son socios desde que Dios creó el mundo, una sociedad que preocupaba mucho a Gombrowicz.
Durante sus paseos por el Tiergarten de Berlín se le presentaba el diablo en forma de pájaro, la muerte en directo, como un pájaro que venía a posarse sobre su hombro.
“Medite ahora mi situación. Heme aquí, en Berlín, todo Berlín a mis pies, el centro, del otro lado el castillo de Bellevue y Wedding y Tempelhof, ciudad endemoniada, el bunker de Hitler a cinco cuadras detrás del Tiergarten (...)”

“Yo, por mi ventana mas grande veo a la distancia de unas diez cuadras el Berlín oscuro del proletariado, de Ulbrich, y poco falta para que viese la frontera polaca que dista como de Buenos Aires a La Plata. Ya comprenderá mis sentimientos de cierta intranquilidad (...)”
Hay un aspecto siempre presente en las apariciones que hace Gombrowicz, tanto se trate de su vida privada como de su obra: el de niño diabólico, un niño diabólico que atiende tanto los asuntos concernientes al mal como los concernientes a la diversión. El diabolismo de Gombrowicz, como el de los niños, más que perverso es divertido. Se pone voluntariamente en una posición inmadura para que su profundidad dramática no sea indigerible.

Las tesis y los problemas serios no le importaban demasiado, si bien se ocupaba de ellos lo hacía como quien no quiere la cosa, porque en el fondo de su alma era irresponsable. La única reverencia que hizo Gombrowicz en su vida, se la hizo al dolor, con el dolor no jugaba.
Los otros diablos que aparecen en Gombrowicz son domésticos, aunque burlones y sarcásticos, tienen buenos modales y se los puede invitar a tomar el té en casa. Los pensamientos de Gombrowicz, como el vuelo de algunos pájaros, se dejan caer desde la altura para atrapar algo parecido a la verdad, pero él siempre conserva intacto un talento que había utilizado en su juventud para enredar a los profesores y más tarde, ya mayor, a los hombres de letras.

Las aventuras del Maligno en la época de Gombrowicz eran tenebrosas. Un día, mientras un primo suyo participaba de una sesión de espiritismo, la copa transmitió un mensaje en ruso: –Te visitaré esta noche. Entendió que estaba dirigido a él pues nadie de los presentes sabía ruso ni había estado en contacto con ellos; el primo, en cambio, había pasado por las armas a más de uno en los combates contra los bolcheviques en el año 1920.
Volvió a casa y se acostó; en medio de la noche se despertó y sintió que alguien estaba acostado a su lado. Tocó el cuerpo que estaba frío como el hielo, como un cadáver. Saltó de la cama y huyó a la calle. Gombrowicz empieza a tener miedo del diablo, un sentimiento extraño para un incrédulo,

Pero la presencia del mal convertía su ser en una existencia azarosa, inquietante y susceptible del diabolismo. Le resultaba difícil aceptar cualquier tipo de certeza en asuntos en el que la falta de datos tenía el mismo significado que su abundancia. No hay obra suya ni corta ni larga, ni temprana ni tardía, en la que no se sienta la presencia del Maligno. Desde “El bailarín del abogado Kraykowski” hasta “Opereta” el diablo se pasea mostrándonos la cola.
El primer encuentro con la Bestia lo tuvo en la casa de campo de su hermano Janusz, a los diecinueve años. Lo había invadido un sentimiento de que algo no iba como debía, sintió la necesidad de justificarse de alguna manera, así que empezó a escribir una novela sobre el personaje de un contable.

Una tarde se animó y les leyó un fragmento al hermano y a la cuñada que habían ido a visitarlo. Janusz exclamó que era un horror, que tenía que tirarlo porque daba asco, que en el futuro se ocupara de otra cosa, mientras la cuñada suspiraba que era una pena que no se hubiera dedicado a la caza. Gombrowicz quemó la obra, esta primera prueba le indicaba que en la soledad de esa casa empezaban a manifestarse las ponzoñas que lo atormentaban desde hacía tiempo.
Poco tiempo después de esa visita familiar se produjo un acontecimiento extraño que tuvo una influencia considerable en su vida psíquica. Una noche se despertó y sintió un peso sobre los pies, movió las piernas, algo gruñó y se alejó, pero no pudo ver lo que era porque estaba muy oscuro, era de noche.

Pág. 1 2


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias