La gripe A bajo la mirada freudiana
03.07.09 @ 09:40:18. Archivado en Violencia, Psicoanálisis, Psicología, Salud Mental, Sexualidad, Prensa, Salud
EFECTOS SOCIALES Y SUBJETIVOS
La mirada freudiana del H1N1
En este artículo exclusivo para Ñ el psicoanalista mexicano Heli Morales subraya los efectos sociales y subjetivos detrás de la Gripe "A". La paranoia transitoria y el temor al otro son para este especialista los principales síntomas de la epidemia global.
Por: Heli Morales*
La crisis económica es global. Pero sus efectos tienen distintas características según la región. Las distintas regiones particularizan los efectos, las dimensiones y los modos de tramitarla, resolverla o padecerla. Además, hay tiempos complejos de su instauración. Tal es el caso de lo que ahora sucede en México. A la crisis mundial se suma violentamente una emergencia epidemiológica. En distintas ciudades se ha decretado cerco sanitario por la existencia de afectados y por la documentación de muertes por influenza H1N1. Esto puede pensarse desde posiciones médicas, políticas, sociales y económicas. Nos abocaremos aquí a una lectura puntual desde el psicoanálisis acentuando un aspecto de los muchos posibles y también fundamentales.
Freud escribe un texto sobre el comportamiento de las masas espontáneas. El eclipse de la voluntad y valores individuales en la masa, se produce por la instauración de una experiencia hipnótica organizada a partir de la identificación entre sí de los individuos al colocar en el líder la función de su ideal del yo. En México, desde1985, sucede algo singular. Ante la falta de solidez y confianza en los gobernantes, se ha creado una figura que llamamos sociedad civil. Diversos sectores sociales se han organizado sin que el gobierno o los caudillos puedan coordinar sus acciones. Por dar un ejemplo de los muchos que hay, en el temblor del 85, la organización de los vecinos, de los ciudadanos, no dependió en absoluto de las autoridades. Lo interesante es que ante el vacío del líder se coloca un movimiento transitorio pero efectivo, el cual es cohesionado por y a través de la solidaridad ante el otro.
Ante la crisis sanitaria que vivimos, la incidencia de la imposición por parte del ministerio de salud ha fracturado esta circunstancia. El temor se ha instaurado vía los decretos que prohíben la apertura de lugares públicos pero también por la insistencia del peligro que implica el otro. No hay que saludar de mano, ni de beso ni acercarse demasiado. El terror viene del otro. No cuestionamos si sanitariamente son las medidas correctas. Señalamos la inscripción del biopoder hasta la médula misma del vínculo social. Todo otro es peligroso como foco de infección. La paranoia que se vive se puede explicar por el origen mismo del lazo social. Para Freud, los sentimientos sociales se establecen por la inversión de una moción hostil por otra amorosa. Ante la llegada o existencia de un hermano, en un primer momento, la primera experiencia es de rechazo y odio pero, en un segundo momento, ante la imposibilidad de desaparición del otro por la mirada y cariño de los padres, esa moción se transforma en afectuosa vía la identificación con el antes odiado. La paranoia tiene el mismo mecanismo pero invertido: allí donde había una moción amorosa se transforma en odio y después en persecución. Parece ser que en estos momentos ante el señalamiento desde el lugar del Otro que cualquiera puede ser foco de infección, se ha generado una destrabazón de lo originario y se ha instaurado una "paranoia transitoria". El otro es un peligro, lo asegura el Otro.
Tómese un solo ejemplo: el uso del barbijo. Lo que proponemos es que el tapabocas es un síntoma de esta crisis, es decir, la evidencia de que algo no anda bien. Este extraño artefacto tiene usualmente una función higiénica. El ejército mexicano y la policía federal, desde el sábado que se decreta el cerco, reparte tapabocas. Hay quien dice que los militares lo hacen desde el 68. Pero más allá de la ironía, este acto es muy significativo. Además el presidente de la república felicita al pueblo por su disciplina al usar esa pequeña tela sobre la cara y lo señala como el elemento que ha detenido la pandemia. La gente en la calle lo usa.
Pág. 1 2
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/239920
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Jorge Gómez Alcalá
autor
Contacto




