La medicina privada en México
12.05.08 @ 09:46:06. Archivado en Educación, Colaboraciones, Salud
David, un médico mexicano que lee con frecuencia mi blog, cuyo apellido omito discretamente,
me envía esta carta/nota donde me explica la penosa situación por la que pasan los profesionales sanitarios de aquél país.
Que esto suceda con mayor o menor gravedad en otros lugares no puede ser nunca una excusa que convalide algo que se ha convertido lamentablemente en norma habitual.
Por eso decidí publicarla y de esa manera difundir/denunciar el calvario particular de esos esforzados jóvenes que dedican muchos años, a veces infructuosamente, para lograr realizar aquello para lo que se han preparado.
Carta/Nota
Sabes tú, cuánto gana un lava carros? Si te cobran un promedio de 30 a 40 pesos por hacerlo. Oye y sabes que en las Farmacias de Genéricos la consulta te la cobran a 15 pesos. Como que suena denigrante ver que alguien que ha tenido que cursar una Carrera de 4 o 5 años, luego que haya tenido que hacer un año de Internado y finalmente haya tenido que cursar un año de Servicio Social, este cobrando por sus servicios profesionales menos que una persona que muchas veces ni siquiera fue a la primaria: y más inaudito que las personas ajenas a la medicina apoyen este hecho y que el gobierno a través de la Secretaria de Salud lo permita y todavía que la Secretaria de Hacienda, diga que hay que pagarles impuestos y que para eso está el programa Plataforma para detectar a los médicos y a los abogados porque somos unos grandes evasores. QUE BURLA…!!!!!
Necesitamos darnos cuenta que vivimos en un país en donde el sistema de Gobierno es la partidocracia y que el país es de unos cuantos: políticos, burócratas, líderes sindicales y empresarios inmorales. Necesitamos agarrar el control de nuestra profesión antes de que en tres años nos convirtamos en empleados ahora de los empresarios a $1,200 el día, como ya son todos los que laboran en las Instituciones, y que en lugar de crecer la medicina, la han llevado al demerito del empleadismo.
Todo parece un plan concebido con maldad, salimos al internado de pregrado y actualmente solo nos es permitido realizarlo dentro de las instituciones de medicina del gobierno, en donde prácticamente nos dedicamos a hacer un trabajo de tipo administrativo y a un proceso dentro de lo medico que debe ser considerado de auto enseñanza, porque los médicos están tan ocupados que no son capaces de dedicarnos mas allá de diez minutos para explicarnos los procedimientos o las vías de integración de los diagnósticos de los pacientes, pero eso sí, tienen grandes espacios para tomar café y platicar con otros colegas de las diversas situaciones de la vida, de la paga, ni hablar, un sueldo mísero que no alcanza ni para llevar a cabo una vida digna así que tenemos que seguir dependiendo de una manera u otra de la casa paterna.
Posteriormente llegamos a la etapa del Servicio Social en donde somos asignados a una comunidad remota dentro de una cobertura tipo A (horario de lunes a las 0800 hrs. Hasta el sábado a las 1400 hrs.), con un sueldo de aproximadamente $30.00 por día y en donde lo único de que disponemos es de una enfermera de medio tiempo y de un gran bagaje de papeles que tiene que ser llenado y eso si muchisisisisimas consultas de todos los programas que ha establecido la Secretaria de Salud y en donde la consulta otorgada tiene el equivalente a un peso, sí, oyes bien, la Secretaria de Salud nos entrega un peso por cada consulta hecha, con esta paga tan abundante y la necesidad de vivir un poco más dignamente se nos presentan las primeras oportunidades de hacer trampa y hacemos procedimientos menores a precios más bajos que justos, o bien a no reportar procedimientos con su respectiva mordida a la enfermera, pero nos ayudan a juntar un poquito de más dinero para tratar de dejar de depender de la casa paterna.
Terminamos el Servicio Social y nos preocupamos ahora por titularnos, así que a pagar a las instituciones en donde nos formamos o al CENEVAL para poder recibir un titulo, tiempo de preparación intensa para lograr acreditar, y nuevamente en el espacio de tiempo entre la terminación del servicio social y la titulación pues a continuar dependiendo de la casa paternaLlega el titulo después de una buena lana y ya somos médicos y ahora qué? La Secretaria de Salud, también dueña de las Especialidades en México, diseñó un proceso de selección injusto, en el cual pagamos cerca de los cinco mil pesos para tener derecho a competir por tratar de ser mejores, así, dentro de un universo de treinta mil personas como yo, solamente cinco mil saldrán beneficiarias de lograr esa meta, pero como en todas las instituciones de gobierno, descubrimos desde hace muchos años y sólo hasta el examen pasado se supo en cadena nacional, que los exámenes estaban llenos de trampas y que lo podíamos obtener por medio de pagos grandes, pero que si papa pagaba, era comprar una tranquilidad y una forma de vida.
Como yo no fui de esas personas que podía pagar cuarenta mil pesos, (HASTA 100MIL) decidí prepararme por mi cuenta para presentar ese examen, así que me inscribí en uno de esos cursos que abundan para competir dignamente por esa plaza, me metí a mi Internet y me di que existen cursos en todas las escuelas y facultades de México, y que en todas cobran y es más, existen cursos por fuera de la escuelas que son más caros, pero los ofertantes expresan que ellos tienen los bancos más grandes de preguntas, así que a escoger el mejor con un costo razonable y a darle.
Ahora me encuentro en un gran problema, se de antemano que muchos de los que compiten ya están adentro, por haber comprado el examen o por algún otra vía, yo pague un curso y no me siento completamente preparado, todo mi futuro está en este examen, si lo logro pasar, seré todo un especialista, con la ilusión de triunfar y lograr el beneficio económico para lograr una vida cómoda, tengo derecho, pues he dado casi siete años de mi vida para lograrlo, y si no paso, me sentiré frustrado y lógicamente mi autoestima caerá y me sentiré un fracasado, tal vez tenga que dejar la medicina o bien meterme a una de esas farmacias que pagan tan poco un trabajo tan digno, o si bien me va, meterme a trabajar al Seguro Popular, que tan generosamente la Secretaria de Salud regala a la población de escasos recursos (jajaja).
No pasé el examen, que frustración, mi familia me ve como una persona que no aprovechó el esfuerzo de mi padre para aprender, pierden de alguna manera la confianza hacia mí, pero estoy dispuesto a demostrarles que sí la hago, así que a meter papeles al Seguro Popular, al fin y al cabo necesitan muchos médicos para sacar la chamba y es el Gobierno finalmente, a través de la Secretaria de Salud, quien la da y eso nos da seguridad.
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Jorge Gómez Alcalá
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