Homeostasis
07.01.08 @ 11:53:55. Archivado en Teoría, Psicología, Salud Mental, Otros Autores, Prensa, Salud, Investigación
Adriana Schnake es una médico chilena especializada desde hace muchos años en psicología, y miembro destacada de la escuela de la gestalt.
Ha publicado muchos trabajos y difundido las experiencias de su escuela en latinoamérica y España.
Elena Chaves me envía desde Buenos Aires este artículo.
NOTAS SOBRE HOMEOSTASIS
“Todos los organismos vivos nacen con dispositivos diseñados para resolver automaticamente, sin que se requiera el razonamieto adecuado, los problemas básicos de la vida.
Dichos problemas son: encontrar fuentes de energía; mantener un equilibrio químico del interior compatible con el proceso vital: conservar la estructura del organismo mediante la reparación del desgaste natural y detener los agentes externos de enfermedad y daño físico”.
En la base de la organización de la homeostasis encontramos respuestas simples como acercamiento o elejamiento de un organismo entero en relación con algún objeto o bien aumento de la actividad (Excitación) o bien reducción de la misma (calma o quietud). Si seguimos ascendiendo en la organización encontramos respuestas competitivas o cooperativas. Podemos imaginar la máquina homeostática como un gran árbol multirramificado de fenómenos encargados de la regulación automatizada de la vida. En los organismos pluricelulares, y moviéndonos desde el suelo hacia arriba esto es lo que encontramos en el árbol:
- Sentimientos
- Emociones propiamente dichas.
- Instintos y motivaciones.
- Comportamientos de dolor y placer.
- Respuestas inmunes
- Reflejos básicos
- Regulación metabólica
Toda la colección de procesos homeostáticos gobierna la vida momento a momento, en toda y cada una de las células de nuestro cuerpo.
El proceso del metabolismo: incluye componentes químicos y mecánicos (secreciones hormonales, contracciones musculares, etc.) determinados a mantener el equilibrio químico interno.
Estas reacciones gobiernan por ejemplo el ritmo cardíaco, la presión arterial, el equilibrio ácido-básico, el almacenamiento y entrega de proteínas, lípidos y carbohidratos necesarios para abastecer al organismo con energía (necesaria para el movimiento, la fabricación de enzimas, el mantenimiento y la renovación de su estructura).
Reflejos básicos: Incluye el reflejo de sobresalto que los organismos desarrollan en relación a un ruido o contacto, los tropismos o taxias que hacen que los organismos se alejen del calor o del frío extremos, o se alejen de la oscuridad y se acerquen a la luz.
El Sistema Inmune: Está preparado para detener virus, bacterias, parásitos y moléculas de sustancia tóxicas que invaden al organismo desde el exterior.
Comportamientos normalmente asociados a la idea de placer (y recompensa) o dolor (castigo): Incluye reacciones de acercamiento o retirada de todo el organismo en relación con un objeto o situación específica.
Hay respuestas visibles automáticas, como sostener una mano que ha sido herida y respuestas invisibles a simple vista y organizadas por el sistema inmune que incluyen aumentar la cantidad de algunos tipos de glóbulos blancos para enviarlos a las partes del cuerpo en peligro y producir sustancias como las citoquinas que ayudan a resolver el problema (al expulsar a un microbio invasor, reparar un tejido. etc.) Este conjunto de acciones y reacciones químicas son la base de lo que experimentamos como dolor.
Cuando el cuerpo opera de una manera fluida, con facilidad en la transformación y utilización de la energía se observa una relajación, expresión de confianza y una facilitación en el acercamiento a otros. Hay producción de determinadas sustancias químicas como las endorfinas. Este conjunto de acciones y señales son la base para experimentar el placer.
Instintos y motivaciones:
El hambre, la sed, la curiosidad y la exploración, el juego y el sexo. Spinoza los denominó deseos y apetitos.
Las emociones propiamente dichas:
La alegría, la pena y el miedo. El orgullo, la verguenza y la simpatía. Y como dice Damasio, las emociones son la joya de la corona de la autorregulación organísmica.
Y en la cúspide de este árbol estarían los Sentimientos:
Toda la colección de procesos homeostáticos gobierna la vida momento a momento en todas y cada una de las células de nuestro cuerpo.
Todas y cada una de las regiones del cuerpo están siendo cartografiadas en el mismo momento, porque todas las regiones del cuerpo contienen terminales nerviosos que pueden enviar señales de retorno al sistema nervioso central a cerca del estado de las células vivas que constituyen aquella región concreta.
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Jorge Gómez Alcalá
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