Esquizofrenia
26.11.06 @ 13:31:40. Archivado en Psicoanálisis, Clínica, Salud Mental
Bleuler, en 1911, acuñó esta palabra para definir una grave enfermedad que implica alienación mental.
Se caracteriza por un proceso de disgregación de las ideas, que anteriormente fue conocido como "Demencia precoz", "Discordancia intrapsíquica" o "Disgregación de la personalidad.
El paciente esquizofrénico es un sujeto extraño, raro, extravagante y su enfermedad evoluciona entorpeciendo toda su conducta y sus pensamientos, volviéndolo incoherente.
Según las escuelas de psiquiatría que predominaban hace un siglo, el acento se colocaba en diferentes tipos de trastornos. O se los consideraba "estúpidos desde la la mas tierna edad" como Morel,o iluminaban algunos de los aspectos que por aquel entonces observaban, sean estos la juventud de sus orígenes, los trastornos psicomotrices (Catatonía), o los trastornos afectivos y sus paradojas.
De todos modos se clasificaban en tres categorías:
1) Simple o hebefrénica
2) Catatónica
3) Paranoide
Bleuler nos decía que en todo caso se trataba de pacientes no dementes que se caracterizaban por una dislocación que desintegraba su capacidad asociativa.
Esta alteración de sus pensamientos los termina confinando en el Autismo, cuyas ideas y sentimientos son la expresión simbólica de su vida inconsciente.
Para este renombrado psiquiatra todos los pacientes mentales eran esquizofrénicos, salvo los maníacos depresivos, hoy categorizados como bipolares, los neuróticos, hoy extraviados en los laberintos del DSM4 bajo rótulos sintomáticos descriptivos, los epilépticos y los denominados "orgánicos", cuya etiología tiene un origen claro de esa naturaleza.
Se establece el nombre de Esquizoidía para describir una tendencia que va desde la simple introversión hasta el auutismo más profundo.
H.Ey nos dice que la Esquizofrenia se caracteriza por una transformación profunda y progresiva de la persona, quien cesa de construir su mundo en comunicación con los demás, para perderse en un pensamiento autístico, que es un caos imaginario.
En realidad se trata de una "regresión" autística a las profundides inconscientes y de un intento de "recuperar" la realidad que se va perdiendo por medio de la construcción delirante.
Como no hay acuerdo sobre una definición rigurosa de que es Esquizofrenia, los clínicos tienden a entender a ésta como un conjunto de trastornos en los que predomina la discordancia, la incoherencia ideo-verbal, la ambivalencia, el autismo, las ideas delirantes, y las alucinaciones mal sistematizadas generalmente de tipo auditivo. A esto se agregan las perturbaciones afectivas profundas como el desapego y la extrañeza de los sentimientos.
Sobre cual es el trastorno fundamental hay desacuerdo: unos señalan los trastornos afectivos, otros el problema de las asociaciones incoherentes,
Berze nos habla del bajo nivel tónico de la conciencia, Minkowsky de la pérdida de contacto con la realidad y la escuela alemana (Schneider,Mayer Gross)pone el acento fundamental en el delirio.
En cuanto a la naturaleza de la enfermedad hay tres tendencias: la organogenética,(Tumor-cromosomas,etc),
la psico-socio-genética (que acentúa el elemento de la realidad socio-familiar) y la que postula la teoría psicoanalítica, a la que me referiré más abajo.
Sólo para dejar un esbozo de lo que pensamos nosotros les diré que entendemos al esquizofrénico como un delirante crónico cuyas alucinaciones, delirios y síntomas nos remite a una dislocación del sistema de creencias, de ideas y de sentimientos que culmina en el autismo.
La Esquizofrenia es un proceso de desorganización de la personalidad que desde nuestro punto de vista resulta incompatible con la simple idea de atribuir su origen a factores orgánicos o sociales.
Aunque no descartamos el papel que éstos puedan cumplir.
La Esquizofrenia la padece cerca del 0,5 % de la población y aparece preferentemente en sujetos adolescentes y jóvenes entre los 15 y los 35 años.
Ey nos dice que es rara antes de esa edad y muy poco frecuente después de los 45. En esos casos hay que profundizar mucho en su estudio para afinar un diagnóstico diferencial.
Es tan frecuente en hombres como en mujeres.
El factor hereditario es importante ya que el riesgo de padecer la enfermedad para hermanos e hijos es de alrededor del 15% y entre gemelos monocigóticos la prevalencia alcanza un 80%.
En este último caso la discusión se establece entre los que piensan en un gen específico como causa y los que se decantan por entender que la herencia es de una fragilidad del sistema neurológico.
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Jorge Gómez Alcalá
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