Mariana Colomer
El hombre no puede vivir al margen de Dios. Su misión en la vida es reconocer la semilla divina que Él nos dejó.Uno de los problemas que podemos tener a lo largo de nuestra existencia es el de la dispersión, o la falta de unificación del ser en torno a un centro espiritual, centro que se halla en el corazón. El primer paso para encontrar a Dios será el deseo de búsqueda que Él puso en nosotros antes del tiempo, y también, la humildad de reconocer que nada de lo humano puede colmar nuestras ansias de absoluto.
Lunes, 28 de mayo
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral