Josep Maria Margenat
Busco en el Diccionario de la Academia de la época en que España estaba bajo una dictadura: dice que se trata del “gobierno que, invocando el interés público, se ejerce fuera de las leyes constitutivas de un país”. Aprendí en aquel diccionario de 1970 que España vivía una situación excepcional que lógicamente terminaría un día feliz. Cinco años más tarde, fue un día feliz. El Diccionario formaba para la democracia. Los liberales escolapios me explicaban en clase de latín que la dictadura era una magistratura romana, que debía ser autorizada excepcionalmente por el Senado para un tiempo determinado, seis meses era lo previsto. Cuando me explicaron esto comprendí que llevábamos muchos más meses y que aquello había de acabarse pronto. Me atrajo la disciplina y la audacia de los comunistas: eran “el partido” antifranquista; pero siempre rechacé la necesidad de “otra” dictadura. El siglo xx ha conocido dictaduras muy odiosas, otras genocidas, otras que han violado los derechos humanos. Todas han sido un error y han dejado delitos de lesa humanidad.
Mariana Colomer
El hombre no puede vivir al margen de Dios. Su misión en la vida es reconocer la semilla divina que Él nos dejó.Uno de los problemas que podemos tener a lo largo de nuestra existencia es el de la dispersión, o la falta de unificación del ser en torno a un centro espiritual, centro que se halla en el corazón. El primer paso para encontrar a Dios será el deseo de búsqueda que Él puso en nosotros antes del tiempo, y también, la humildad de reconocer que nada de lo humano puede colmar nuestras ansias de absoluto.
Javier Melloni
La vida de este peculiar sabio sueco (1688-1772) está dividida en dos partes: una primera dedicada a la investigación científica en campos muy diversos –desde la astronomía, la botánica y la anatomía humana hasta la invención de artilugios mecánicos–, y una segunda etapa, a partir de 1745, en la que una experiencia visionaria cambió por completo su área de interés y se dirigió puramente al ámbito místico. Durante casi treinta años tuvo continuas experiencias y visiones que recogió en ocho volúmenes, Los arcanos celestiales. En ellos presenta una cosmología concebida como diferentes estados evolutivos en la cadena del ser. Tres son las ideas esenciales que van apareciendo continuamente en sus escritos: que el cielo no es un lugar sino un estado, un modo ser de las cosas en el que Dios es todo; que el cielo tiene diversos grados de profundidad o de presencia; y la ley de correspondencias: lo visible está hecho a imagen de lo invisible, y todo tiene su transposición a cada escala. En último término, el Cielo es el Hombre Universal, tal como aparece en otras tradiciones místicas sin contacto ninguno con él.
Joaquim Gomis
Escritor
Jordi Pérez Colomé decía que era mi garganta profunda en el Vaticano. En realidad, solo nos veíamos un par de días al año con motivo de la reunión en Barcelona del consejo de la revista de liturgia Phase. Lo que sí es verdad es que un servidor aprovechaba la ocasión para sonsacarle información y que él con gusto, con cierta pillería de buen valenciano, me la proporcionaba aunque supiera que yo preguntaba pensando en mis artículos (“eso no lo escribas”, decía en alguna ocasión, no sé si muy convencido). Pienso que este intercambio entre él y yo, podría sorprender a quien solo identificara al carmelita Jesús Castellano como uno de los mejores especialistas en liturgia y espiritualidad, autor de obras importantes y muchos años profesor en Roma (decano del Teresianum). Y, además, consultor de varios ministerios de la curia romana, miembro de la comisión organizadora de las celebraciones papales. Consultor sobre todo de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo que implicaba una muy cercana relación con su jefe, el cardenal Ratzinger.
Jueves, 16 de febrero
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Margallo
Jesús Mauleón
Javier Madrazo Lavín