El Ciervo

El Evangelio en el escenario

19.12.10 | 14:28. Archivado en Espiritualidad
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Auto sacramentalCarlos Eymar

Cada vez son más las órdenes religiosas o conventos de clausura que, ante la ausencia de vocaciones, optan por crear blogs y portales de internet para darse a conocer. Dudo mucho de que esos intentos por crear nuevas formas de transmitir el bagaje de la tradición cristiana, lleguen a culminar sus propósitos. ¿Cómo, entonces, transmitir a las nuevas generaciones no ya la fe, sino algo de la densidad teológica y estética de una religión con la que están a punto de romper? Nadie, ni siquiera el más triunfalista gabinete de pastoral o catequética, se atrevería a dar hoy una respuesta convincente. Lo que sí me parece incuestionable es que, ante la inflación de lo virtual, se van descubriendo, poco a poco, las virtudes comunicativas del teatro y del directo.
No es necesario recurrir a los autos sacramentales de Calderón o a la lectura de los cinco tomos de la Teodramática de Von Balthasar, para descubrir la dimensión teatral de la teología cristiana. También el anuncio evangélico es una puesta en escena que exige un cierto dominio de técnicas interpretativas y la participación del público. Todos los santos han sido portadores de gran fuerza dramática, expresada, a veces, en auténticas representaciones.
Pensemos por un momento en los grandes shows de San Pablo por las ciudades de Asia Menor o en el Areópago de Atenas. Ya en nuestros días las virtudes escénicas de Juan Pablo II, formado en las técnicas de la tradición teatral polaca, fueron unánimemente reconocidas. A veces son estrellas, como la pionera del punk Nina Hagen, las que nos descubren el gancho escénico de lo cristiano en su versión gótica. Los grandes pendientes en forma de crucifijo se armonizan con el cuero negro y el pelo con mechones verdes para entonar Personal Jesus. Hace un par de años, la joven directora Ana Zamora alcanzaba el éxito con su obra Misterio del Cristo de los Gascones, un drama litúrgico medieval por el que obtuvo el premio Ojo Crítico de teatro 2008.
Todo lo anterior ayuda a explicar el éxito del reciente montaje de Rafael Alvarez, El Brujo, en el teatro María Guerrero de Madrid, sobre uno de los textos cristianos más misteriosos y relevantes de Occidente: el evangelio de San Juan. El Brujo aborda esta tarea desde su sintonía con los misterios bufos de Darío Fo, en los que se inició con su obra San Francisco Juglar de Dios. Allí encontrábamos una aproximación muy feliniana, entre tierna e irónica, al tema religioso.
Con el solo auxilio de cinco músicos, una sobria escenografía y una muy hábil iluminación, El Brujo consigue explotar con su monólogo la poesía y el dramatismo del relato de Juan. Historias como las bodas de Caná, el encuentro con la samaritana o la curación del paralítico de la piscina de Betesda, son presentadas con todo el perfume oriental que rebosa del cuarto evangelio. Es el lado de las Mil y una noches que el violín anuncia con el tema de Sherezade y que el actor explota con su maestría de cuentacuentos. Pero sobre todo está el poder misterioso y encantador de la palabra. Logos, zoé, fós, escotía, palabras que contagian con su misterio al teatro en el que el juglar ejerce de guía y maestro.
La palabra viene al mundo y éste no la recibe. Jesús de Nazareth es un poeta, un portador de palabras nuevas y eternas cuya belleza aprecian hasta los mismos guardianes que van a detenerlo: “Nunca nadie habló así”. La ambición del teatro es la de elevarse a similares alturas expresivas con una palabra iniciática, poética y transformadora. El Brujo hace de su representación un verdadero anuncio de la palabra, una sugerente y sui géneris catequesis de adultos que, para utilizar su propia expresión, viene a situarse en una vía media entre Rouco y Sánchez Dragó.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Lunes, 28 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Noviembre 2011
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    282930    

    Sindicación