Cada vez son más las órdenes religiosas o conventos de clausura que, ante la ausencia de vocaciones, optan por crear blogs y portales de internet para darse a conocer. Dudo mucho de que esos intentos por crear nuevas formas de transmitir el bagaje de la tradición cristiana, lleguen a culminar sus propósitos. ¿Cómo, entonces, transmitir a las nuevas generaciones no ya la fe, sino algo de la densidad teológica y estética de una religión con la que están a punto de romper? Nadie, ni siquiera el más triunfalista gabinete de pastoral o catequética, se atrevería a dar hoy una respuesta convincente. Lo que sí me parece incuestionable es que, ante la inflación de lo virtual, se van descubriendo, poco a poco, las virtudes comunicativas del teatro y del directo.
No es necesario recurrir a los autos sacramentales de Calderón o a la lectura de los cinco tomos de la Teodramática de Von Balthasar, para descubrir la dimensión teatral de la teología cristiana. También el anuncio evangélico es una puesta en escena que exige un cierto dominio de técnicas interpretativas y la participación del público. Todos los santos han sido portadores de gran fuerza dramática, expresada, a veces, en auténticas representaciones.
Pensemos por un momento en los grandes shows de San Pablo por las ciudades de Asia Menor o en el Areópago de Atenas. Ya en nuestros días las virtudes escénicas de Juan Pablo II, formado en las técnicas de la tradición teatral polaca, fueron unánimemente reconocidas. A veces son estrellas, como la pionera del punk Nina Hagen, las que nos descubren el gancho escénico de lo cristiano en su versión gótica. Los grandes pendientes en forma de crucifijo se armonizan con el cuero negro y el pelo con mechones verdes para entonar Personal Jesus. Hace un par de años, la joven directora Ana Zamora alcanzaba el éxito con su obra Misterio del Cristo de los Gascones, un drama litúrgico medieval por el que obtuvo el premio Ojo Crítico de teatro 2008.
Todo lo anterior ayuda a explicar el éxito del reciente montaje de Rafael Alvarez, El Brujo, en el teatro María Guerrero de Madrid, sobre uno de los textos cristianos más misteriosos y relevantes de Occidente: el evangelio de San Juan. El Brujo aborda esta tarea desde su sintonía con los misterios bufos de Darío Fo, en los que se inició con su obra San Francisco Juglar de Dios. Allí encontrábamos una aproximación muy feliniana, entre tierna e irónica, al tema religioso.
Con el solo auxilio de cinco músicos, una sobria escenografía y una muy hábil iluminación, El Brujo consigue explotar con su monólogo la poesía y el dramatismo del relato de Juan. Historias como las bodas de Caná, el encuentro con la samaritana o la curación del paralítico de la piscina de Betesda, son presentadas con todo el perfume oriental que rebosa del cuarto evangelio. Es el lado de las Mil y una noches que el violín anuncia con el tema de Sherezade y que el actor explota con su maestría de cuentacuentos. Pero sobre todo está el poder misterioso y encantador de la palabra. Logos, zoé, fós, escotía, palabras que contagian con su misterio al teatro en el que el juglar ejerce de guía y maestro.
La palabra viene al mundo y éste no la recibe. Jesús de Nazareth es un poeta, un portador de palabras nuevas y eternas cuya belleza aprecian hasta los mismos guardianes que van a detenerlo: “Nunca nadie habló así”. La ambición del teatro es la de elevarse a similares alturas expresivas con una palabra iniciática, poética y transformadora. El Brujo hace de su representación un verdadero anuncio de la palabra, una sugerente y sui géneris catequesis de adultos que, para utilizar su propia expresión, viene a situarse en una vía media entre Rouco y Sánchez Dragó.
Jordi Llisterri
Director de la revista foc nou y del portal catalunyareligio.cat
Es deformación profesional pero siempre critico lo mismo. Instituciones que organizan multitud de actos, seminarios, conferencias, retiros, y se esmeran en elegir al ponente, preparar la sala, los micros, la botellita y el vaso, la servilleta, el sobre con la gratificación. Pero nunca piensan en la difusión. Que venga gente, sí. Cien son un éxito. El día que vinieron doscientos lo recordamos durante años. Cuarenta, lo habitual. La quincena, el fracaso y la disculpa al conferenciante: “Ha sido un mal día”; “Había fútbol”; “Llovía”. Lo que critico es que hay que pensar otra cosa. Como hacer salir de la sala una o dos ideas interesantes de lo que ha dicho el conferenciante, o de lo que se ha debatido en la jornada. Ya sabemos que no seremos titular de ninguna portada, pero hay redes sociales o boletines en papel que a lo mejor llegan a diez o veinte veces al aforo de nuestro salón de actos. No pensamos nunca en ellos, en los que no vienen.
Jordi Maluquer
Crítico musical
Para cualquier país con tradición católica es importante recibir la visita del obispo de Roma. Es rememorar la entrada de Jesús en Jerusalén sobre un jumento. Lo recibieron con palmas y ramos de olivo y aclamado como “Bendito el que viene en nombre del Señor”. Precisamente el que ha venido adoptó el nombre de Benedicto.
Mercè Solé
Trabajadora social
Excelente liturgia (si no la miramos con ojos femeninos, pero aún así la imagen de las xmonjas limpiadorasm que ha causado un fuerte impacto, constituye una útil aunque involuntaria provocación); impresionante y bellísima basílica (¿cómo se mantendrá en el futuro el templo con una población cristiana de clara tendencia menguante?); buena organización.
Andrés Torres Queiruga
Profesor de filosofía de la religión en la Universidad de Santiago de Compostela
Dada la situación actual, determinada por una grave herencia histórica, un viaje papal no puede evitar fuertes ambigüedades. Indica brevemente algunas consideraciones.
En la presencia pública: viaja como pastor y como jefe de estado. Los gobiernos se ven obligados a recibirlo como tal. Mientras siga así, difícilmente habrá salida aceptable.
Abdennur Prado
Presidente de la junta islámica catalana
La mayoría de los musulmanes en España no celebran la Navidad como fiesta religiosa. No sienten una vinculación con muchos de sus símbolos y rituales. Además, existe un rechazo por parte de algunos sectores a celebrar el nacimiento de Jesús, con el argumento de que el adorar a Jesús como Dios es considerado una forma de shirk (asociar de forma exclusiva algo creado a la divinidad).
J. Carlos Ramchandani
Sacerdote hindú
Diwali suele caer en el mes de kartik (octubre-noviembre), el día de Krishna Amavasya, es decir, el día oscuro de luna nueva. Este año la festividad se celebró el día 5 de noviembre y se considera la noche más oscura del año. Diwali o Dipavali significa “una hilera de luces”. Se conmemora el retorno del Señor Rama a su reino de Ayodhya después de haber cumplido 14 años de destierro y haber recuperado a su esposa Sita, que fue raptada por el demonio Ravana. Para dar la bienvenida a Rama y Sita, los habitantes de Ayodhya les recibieron con dipas (lamparillas de aceite) y flores, ahí se originó el nombre de Dipavali. La festividad de Diwali se prolonga durante tres días.
Verónica Vives
Doctoranda de filología hebrea
Navidad es para los judíos como Janucá para los cristianos. La comunidad judía no tiene Navidad. En sociedades donde el modelo imperante es el monocultural, es frecuente realizar este tipo de identificaciones. Personas ajenas al judaísmo intentan sinonimizar una iglesia a una sinagoga, un cura a un rabino, la Semana Santa a Pésaj, la Biblia católica a la Biblia judía. La influencia que el judaísmo ha tenido en el mundo cristiano es indiscutible, pero evidentemente no identificable.
Josep Lligadas
Teólogo y escritor
En la Roma imperial, cuando llegaba el solsticio de invierno, los días empezaban a alargarse y el frío se hacía más intenso, celebraban la fiesta del Natalis Solis Invicti, es decir, el nacimiento del sol invicto. Era una fiesta muy popular, y muy en la línea de tantas otras fiestas semejantes en la mayoría de culturas. Porque da gusto poder celebrar, después del progresivo oscurecimiento de los días, que la luz vuelve a vencer, que el sol vuelve a recuperar el lugar preeminente en la vida. Si a nosotros nos gusta que predomine el sol, más les gustaría a ellos, que les resultaba más necesario.
Lunes, 28 de mayo
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral