Notas de Alfonso Álvarez Bolado de una charla de Díez-Alegría en la Cámara de Comercio de Madrid el 5 de abril de 1956.
Díez-Alegría denuncia: “Problemas actuales y responsabilidades del catolicismo español en torno al tema del salario”. Recorto sus ocho iniciales afirmaciones:
“Gozamos de aparente tranquilidad social, que no se apoya en sólido equilibrio, sino en el poder político. Debajo, profundo descontento y sorda hostilidad entre los obreros, en gran parte justificados.”
“La malquerencia del obrero afecta también a la Iglesia, aunque no en primer término tal vez”.
“Los salarios legales son en gran parte injustos por excesivamente bajos. La subida decretada no cambia sustancialmente esta situación.”
“Generalmente, los empresarios no hacen problema de si deben dar una retribución superior al salario legal; se contentan con éste, sin que hayan faltado casos de fraude en el cumplimiento de las leyes.”
“El proceder de las instituciones eclesiásticas no ha sido distinto…La Iglesia no ha dado la sensación de proceder de modo distinto de la clase patronal.”
“Al obrero español, con frecuencia poco culto y falto de formas, se le trata muy comúnmente como a un ser inferior, no se le guardan las formas de consideración personal normales”.
“El obrero español no tiene medio efectivo para llevar adelante sus derechos en el establecimiento de las bases de trabajo, teniendo que estar pasivamente a lo que haga de él la más o menos eficaz buena voluntad del Gobierno.”
“En los últimos veinte años, el catolicismo español en conjunto ha guardado silencio acerca de estos problemas, probablemente por tratarse de una cuestión espinosa, menos para los obreros para quienes resulta vital que la cuestión se plantee en serio.”
(Transcritas por Alfonso Álvarez Bolado, S.J.)
Lunes, 28 de mayo
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral