Javier Melloni
Monje de Oriente (949-1022), Siméon desde joven estuvo marcado por fuertes tentaciones que fueron vencidas gracias a intensas experiencias espirituales manifestadas como irrupciones de luz –fotismos. Fue propagador infatigable de la práctica de la oración de Jesús u oración del corazón, basada en la repetición de la fórmula: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, pecador”, la cual puede tener versiones más breves según sea el estado del orante. Experimentó sin descanso el fuego devorador del amor de Dios y predicó sus consecuencias evangélicas. Su entusiasmo encontró resistencia en su propio monasterio, del que fue higúmeno (abad) durante 29 años. Los últimos trece años de su vida vivió relegado en un pequeño monasterio de la orilla este del mar Bósforo, donde murió. Con su vida y sus escritos testificó que en el corazón de la creación, Dios es un cuerpo de luz inaccesible y que este cuerpo, que es el de Cristo, es también el nuestro. Por la calidad de sus himnos y catequesis es llamado en Oriente “nuevo teólogo”.
Lunes, 28 de mayo
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral