
Francisco Martínez Hoyos
Uno sospecha que las mujeres, más que para agradar a otros, se
maquillan para sentirse bien con ellas mismas. Con los curas obreros
intuyo que sucede un poco tres cuartos de lo mismo: no van a la
fábrica, a la construcción, o a otros mil sitios, para ofrecer un
producto más atractivo a los trabajadores. Para buscar, por así
decirlo, clientela. Lo que intentan es satisfacer las exigencias de
coherencia que les plantea su fe cristiana.
Lunes, 28 de mayo
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral