Maria Colom
Secretaria de editorial
No sé qué pensar de la providencia, para decirlo con claridad. Me cuesta mucho pensar en un plan divino encima de cada persona, encima mío. A lo largo de mi vida me he encontrado con hechos singulares que me han marcado fuertemente y que han supuesto una determinación concreta en mi comportamiento. ¿Se les puede llamar “hechos providenciales”? ¿Y los demás? ¿El “día a día”? ¿Y a escala mundial, no podría la “providencia” evitar tantas desgracias? Me gusta pensar en una providencia amable, que vela sobre cada uno de nosotros, sobre mí. El Evangelio supone que hay un Padre que vela por cada uno y que nos quiere, que hay una Providencia, pero...
Sin esperar soluciones
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola