Afectar distracción para no darse por entendido es práctica habitual en nuestra clase política; fingir que uno no entiende cuando se le requiere… constituye, en realidad, la prueba fehaciente de que no se ha comprendido absolutamente nada y que ¡agua va! Y eso es precisamente lo que les ocurre a sus señorías, que se hacen los suecos mientras los banqueros y directivos de las cajas de ahorros andan a caza de gangas y los ciudadanos de buena fe pierden poder adquisitivo o son despedidos –acaso por los aires– de sus trabajos... y sus días.
Se levanta el telón recesivo y aparecen el rey Palomo -yo me lo guiso y yo me lo como- y un sinfín de rostros entre famélicos y angustiados. En España se hace política a golpe de fatalidad, a empujón de contratiempo. Contra la crisis, la medicina de los ilustres no es otra que la subida de impuestos a las rentas medias, sin mordisquear siquiera el hojaldre de las SICAV, que siguen permitiendo a sus opulentos socios reducir tributos de sus inversiones desde tiempo inmemorial, o sin contemplar las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE), que incomprensiblemente no tributan.
Según el informe elaborado por Gestha a partir de los datos aportados por los técnicos del propio Ministerio de Hacienda, de los 4.100 millones de euros extra que se van a recaudar por esta subida, 2.065 millones provendrán de las clases medias, más escurridas que el vino. El tipo efectivo que pagan las pymes es del 20%, mientras que el de las grandes empresas es del 16%. Más claro: agua de la fuente. Y el pueblo ya murmura por las calles…: hay ladrones de seda con cara de aldabón y ánima apicarada que nos vendimian las faltriqueras a placer. A qué tomar cariño a los ahorrillos si, como dijo Rajoy el pasado 16 de enero ante le Petit Nicolas, “en la vida nada es para siempre”: hemos de acostumbrarnos, pues, a andar sobre dos hilos, que lo demás es exceso y echar la casa por la ventana, oiga.
Hacerse el sueco no proviene precisamente de Suecia, sino de la palabra latina soccus, el equivalente más o menos al anterior coturno griego empleado por los comediantes que los elevaba de estatura en el escenario. Soccus evolucionó a zueco –zapato de madera de una pieza–, zocato –zurdo– y zoquete –tarugo de madera corto y grueso–. Así que “hacerse el sueco” equivale, ni más ni menos, a hacerse el torpe, el tonto, el obtuso... o a dar el gran zapatazo en el rostro del contribuyente. Y viene el símil que ni al pelo, ya que nada hay más parecido a la “baja” comedia que una chocarrera sesión del Congreso, ni hay tarugos más recios y contundentes que los que se apilan dormitando en los escaños -que no lo son, en verdad, a la vista de los respectivos patrimonios: verbi gratia, el del capilarmente trasplantado Bono, cuyo escueto y mermado capital familiar asciende a... seis millones de euros, según averiguó en su día Alicia Gutiérrez de Público, el 2 de mayo de 2010, que mucho cabello quedaba por plantar en el cocotero; o la Miss Albacete más acaudalada a este lado del río Tajo, Cospe, que cuenta en su cartilla con unos irrisorios y escasos ingresos anuales de... 168.857 euros netos, sólo para cremitas de guapísima manchegona. El españolito piensa que con tanto boyante y flamboyante reunido en el territorio de don Quijote, el erial económico de Castilla-La Mancha no encaja.
Una risa todo. Los malabarismos de los ingenieros financieros (complejos entramados de sociedades y filiales de carácter internacional, que permiten disfrazar ingentes movimientos intercontinentales de capital) que asesoran a políticos y altos cargos, presidentes autonómicos y directores generales cocainómanos y puteros, van a sentar, por ejemplo, a Urdangarín en el banquillo. Antes mil veces ser ladrón que honrado, reza el credo de la casta. Este fin de semana las temperaturas van a acompasarse con la congelación del Salario Mínimo Interprofesional que ha puesto en marcha el Ejecutivo, que no es tal congelación, sino disminución, pues que en un ambiente recesivo in crescendo… la retribución real es menor. La patronal ensoberbecida y los sindicatos dóciles de la mamandurria, que trabajáis en pro del abaratamiento del despido: que los cielos os confundan. El paripé de la diferencia entre CEOE y CCOO-UGT no es tal, todos al caldo gordo de la subvención.
Más recortes… a la vuelta de los comicios andaluces ¡y viva San ERE! Y queda pendiente la subida del IVA, del primero prometo y luego niego, estreno de campanillas del PP en la temporada de moda de este crudo invierno de nuestro descontento. Mientras, ellos, los que hacen de la conquista del Estado de bienestar un romántico recuerdo… aunque despabilados, se hacen los suecos. Por los siglos de los siglos. A España le hace más falta un exorcista que una panda de tecnócratas con un pie en el negocio y otro en el (des)Gobierno.
Estupendo artículo. Una vez más a las clases medias y a los que son menos, nos van a dilapidar los impuestos son mayores que los que aplican a las empresas (con altos beneficios) y a las grandes fortunas, además siguen saliendo millones y millones de euros a los paraísos fiscales sin que aquí nadie diga nada ¡menos mal que el PP iba a bajar los impuestos, pero claro a los de siempre! Y no contentos con ello el Sr. Fachardón da otra vuelta de tuerca a los menos favorecidos, la justicia se encarece para aquellos que presenten recursos ¿a quién será? ¿Que pasará con personas como el caso de Marta del Castillo, además de perder a su hija tendrán que pagar más si el caso no lo ganan? ¡Vergüenza de País!
¡Enhorabuena por el artículo, por poner el dedo en la llaga de lo que nos espera con este (des)Gobierno!
Tu lo dices, Chitón:una risa todo.
Yo añado: todos a la hoguera.
Martes, 29 de mayo
David Felipe Arranz
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez