El chitón de las tarabillas

Spielberg, Bunbury y los plagios

09.09.08 | 18:44. Archivado en Cultura y actualidad
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“Todo lo que no es tradición es plagio”, sentenció Eugenio D’Ors convirtiendo así esta opinión en un referente a la hora de hablar del plagio y la intertextualidad. Hoy han aparecido en la prensa dos noticias que acusan de plagiarios al director Steven Spielberg y al cantautor Enrique Bunbury; y a ninguno de los dos se les podría calificar -afortunadamente- de guardianes de la tradición.

En el primer caso, la información asegura que el cineasta ha seguido La ventana indiscreta (1954) de Hitchcock sin adquirir los derechos de la novela original de Cornell Woolrich para trasladarla en Disturbia (2007), flojo filme que ha producido su empresa Dreamworks; y en el segundo, Enrique “Bunbury” Ortiz ha sido acusado por la familia del vate Pedro Casariego Córdoba, muerto en 1993, de titular una canción de su primer disco en solitario con un verso del poeta madrileño, contenido en el volumen La vida puede ser una lata (1989).

Más allá de la oportunidad mediática y claras consecuencias marketinianas, está claro que las obras son productos de la acumulación de elementos anteriores: toda la historia de la cultura es un largo ejercicio de sedimentación de elementos, un discurso complejo lleno de señales e índices de las piezas que lo precedieron. Es decir, siguiendo a Jakobson, las obras aparecen regidas por un principio –en mayor o menor medida– de recurrencia. Teóricos extremos piensan que toda la cultura es un texto único. Ni tanto, ni tan calvo, pero es cierto que resulta imposible una lectura de una obra ajena a los modelos, al margen del contexto.

Cineastas, compositores y escritores han realizado su obra subidos en los hombros de los gigantes que los han precedido. Ni siquiera en el ámbito de la música clásica, en el siglo de mayor esplendor, compositores como Mozart, Beethoven, Brahms y Chopin se vieron desvinculados de la música popular, de la que incluyeron fragmentos una y otra vez en sus composiciones. Toda obra mantiene por el mero hecho de serlo un diálogo con el resto, una relación con otros productos artísticos. En la era de la producción audiovisual, este hecho se multiplica exponencialmente y la intertextualidad surge como un casi hecho inevitable, enmarcando ideologemas anteriores en un nuevo contexto o recontextualizando de nuevo la obra. Para Harold Bloom este hecho de no poder desvincularse de los otros resulta doloroso y angustioso, pues las influencias no desaparecen nunca de la mente del poeta, que lucha por obtener la originalidad rompiendo con su precursos o reorientando la obra original.

Partiendo de la base de que Bunbury, el nombre artístico del antiguo componente de “Héroes del silencio” procede de un personaje imaginario de La importancia de llamarse Ernesto de Óscar Wilde, queda claro que los guiños y complicidades del compositor constituyen una práctica habitual en su obra. Nadie se imagina a los propietarios de los derechos de Óscar Wilde reclamando al músico una indemnización.

El problema es que Bunbury ha asumido como suya, incluso, una frase del poeta proveniente de una entrevista concedida en 1988: “un buen poema quizá sea el lado valiente de un cobarde”, que el cantautor ha reconvertido en “un buen verso es el lado valiente de un cobarde”, esgrimida en otra entrevista. Como ven, la admiración del ex líder de “Héroes del silencio” por Casariego es innegable: el problema surge cuando la familia Casariego Córdoba reclama un reconocimiento de la deuda de Bunbury hacia los poemarios de Pedro, entre los que se encuentran no sólo el ya citado, sino Te quiero porque tu corazón es barato y Verdades a medias, cuyos versos el cantante traslada directamente a su reciente disco Helville de Luxe.

El caso de Spielberg es diferente: los guionistas de la película que ha producido no han sido capaces de reconocer y ya no digamos corresponder económicamente siguiendo los derechos de autor derivados de Murder for a Vix Viewpoint de Cornell Woolrich. Se solucionará seguramente pagando al propietario de la obra e incluyendo la novela original en los títulos de crédito; pero parece increíble que a un empresario del cine como él se le haya escapado este “detalle”. Disturbia, que así se llama la mediocre película, adapta al ámbito juvenil la inolvidable historia llevada a la pantalla por Alfred Hitchcock, que sí pagó los derechos.

Las obras literarias y el cine dialogan con otras: es algo inevitable. Pero resulta obligado reconocer la admiración profesada por quienes nos precedieron y una mínima alusión a Pedro Casariego Córdoba a través de cualquier canal o formato hubiera sido de agradecer. Sus poemas no son tan conocidos por todos como para que el público distinga la admiración de la composición original, de manera que ese diálogo se convierte ahora en secreto y cara a los fans de Bunbury aparenta ser producto de su creatividad... hasta que un periodista indiscreto lo ha descubierto. ¿Era un secreto? ¿Era algo que había que ocultar? Quién sabe. En cualquier caso, la realidad es que los Casariego exigen que Bunbury reconozca la deuda contraída con su hermano Pedro, magnífico poeta que atentó contra su vida arrojándose a las vías de un tren, mientras que el cantante se niega a ello y afirma que todo esto le parece una “chorrada”.

A lo de Spielberg se le puede llamar obsesiva reelaboración de lugares literarios. Y en un cineasta que, además de adaptar los correspondientes best sellers homónimos, se ha inspirado en el Moby Dick de Herman Melville Tiburón— o Conan Doyle –de este último tomó el título y algunos de los contenidos de su novela El mundo perdido—, acusarle a estas alturas de plagiario no deja de resultar divertido, siendo el homenaje a obras predecesoras el método habitual que aplica a la mayoría de sus películas.

La creación es una interacción de voces, el resultado de lo aprendido, de lo asimilado de los maestros. Lo que queda después de este cruce de acusaciones es que el excelente escritor de novelas policiacas Cornell Woolrich y el original y doliente Pedro Casariego fueron y siguen siendo admirados después de su muerte a través del lenguaje cinematográfico y musical. Mientras tanto, autores como Steven Spielberg y Enrique Bunbury ya no reconocen sus fuentes de inspiración. La pregunta es por qué se está operando este cambio de paradigma. ¿Acaso porque todo es ya intertextualidad?

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7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por aK pela 29.01.09 | 02:50



    Que deje de pintar que me va a dejar sin trabajo.

  • Comentario por Borja 07.10.08 | 10:15

    Lo de la familia del casariego es de verguenza, todos los que tuvimos la maravillosa oportunidad de compartir un rato de su escaso tiempo sabemos, que hubiese preferido mil veces que otro artista le hiciese un homenaje, aunque fuese en privado, sin ninguna publicidad, a la actitud de mercadeo que esta utilizando su familia. Jamas he ido a un concierto tuyo enrique, pero cuando estes cerca ire a uno de ellos solo para ver si en un rincón de un auditorio cualquiera, veo a mi amigo pedro y me dice: sabes hermano... "el puto tren ni me rozo". Ni Enrique ni Pedro, ni Pedro ni Enrique fueron los primeros hombres delgados, pero que carajo va a saber su familia ni la legión de periodistas que jamas le tendieron un sola mano a Pedro y ahora tocan arrebato para llenar su columna pagadas y tasadas por un director cualquiera. Este mundo murio el dia que el hombre dejo de cagar por el culo para generar mierda con sus manos mercenarias.

  • Comentario por Bakunin 17.09.08 | 13:51


    Esto es un cachondeo, aqui plagia todo el mundo, los conocidos y los desconocidos. Yo, en este caso refiriendome al ámbito de la cultura en España, me pregunto ¿hasta cuando?, hasta cuando escritores conocidos y aprendices de escritores dejaran de "inspirarse" en lo que han escrito otros. Pero horror, aquí, en este país, cuanto más te "inspiras" en lo que han escrito otros, más vendes, o más famoso eres. Todo el mundo recuerda el caso de una conocidisima presentadora de TV, con mucho exito, antes y ahora más; o el caso de una pseudo escritora que juega con su ambiguedad sexual que se "inspira" constantemente, y el caso de...... Pero, si hasta un amigo mio de Valladolid, magnifico escritor y magnifico polivalente en otras muchas actividades, ha sufrido en sus carnes como otros se han inspirado en sus escritos. lo dicho, esto es un cachondeo en este país de pillos, y lo peor de todo es que no veo que esto vaya a solucionarse a corto plazo, o quiza nunca.
    Salud. JLM

  • Comentario por Arcano 12.09.08 | 18:44

    Comentario por addie 10.09.08 | 10:04
    Bunbury ha demostrado que es un sinvergüenza y que de inteligente no tiene nada plagiando de esta manera. Encima ha contestado con chulería y falta de respeto cuándo se le ha preguntado por este asunto.
    addie si es un plagiador como tú acusas, pues como dice el propio Bunbury ahí están los tribunales que vayan y lo denuncien a ver quien tiene razón.
    Y que se dejen de decir chorradas!

  • Comentario por Freddie 10.09.08 | 16:31

    Es OBVIO que spielberg adapta a peter benchley y a michael crichton. Arranz va al sustrato literario de todos ellos. de hecho ya ha hablado de la novela Tiburón en alguna que otra ocasión en esta columna.

  • Comentario por pequeño fallo 10.09.08 | 14:49

    Un breve inciso. No sé hasta que punto sabrá de cine pero en las referencias que hace a las peliculas de Spielberg "Tiburón" y "el Mundo perdido" hay una verdad a medias, osea una mentira. Ambas peliculas están basadas en libros que llevan esos titulos. La primera se basa en la novela JAWS de Peter Benchley y la segunda en la continuación de la novela parque jurásico de Michael Crichton del mismo titulo. Puede que en esos casos los "homenajeadores" sean otros. Pero el que se la colarán con la pelicula Disturbia si es un poco decepcionate aunque no creo que sea muy importante porque ahora casi todas las peliculas son "homenajes"

  • Comentario por addie 10.09.08 | 10:04

    Bunbury ha demostrado que es un sinvergüenza y que de inteligente no tiene nada plagiando de esta manera. Encima ha contestado con chulería y falta de respeto cuándo se le ha preguntado por este asunto.

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