Liberté, Egalité... y Bolloré!
09.05.07 @ 21:50:59. Archivado en Cultura y actualidad
Si a usted, caro lector, le hubieran elegido para desempeñar un trabajo y antes de empezar a ir a la oficina le dijeran que le iban a pagar unas vacaciones de lujo en un yate por el Mediterráneo, ¿se lo creería? Seguramente no; bueno, pues el invicto Sarkozy sí se lo ha creído, entre otras cosas porque lleva en el Mediterráneo toda la semana con sus amigos, a bordo de un barquichuelo de 60 metros de eslora, tripulado por 17 marineros, dotado de bañera de hidromasaje, cuatro pantallas gigantes de plasma y propiedad del magnate de la comunicación Vincent Bolloré, dueño de dos diarios, Matin Plus y Direct Soir y la cadena de televisión Direct 8.
Todo muy direct, muy llano, muy descarado, muy propio de una sociedad... ¿cómo la definiríamos, caro lector? ¿Masoquista? Mientras, los inmigrantes y estudiantes se echan a la calle en toda Francia: van ya más de 400 coches y cientos de contenedores a la plancha, un poco carbonizados. Yo no los entiendo: ¿por qué no convocan la cacerolada en las costas de Marsella a la espera de que atraque el barco pirata? Sí, lo de "atracar" entiéndase en sus dos acepciones, la náutica y la que se aplicó Robin Hood cuando no pudo soportar la felonía del Príncipe Juan y del sheriff de Nottingham. Ahí los tienen juntos. Al príncipe galo y a su comisario mediático, de viaje de "plaçer", "que me plaze".
Lo que me ha dejado turulato ha sido el comentario de Laetitia, la mujer del músico y actor Johnny Hallyday, que vuelve a Francia de su exilio fiscal porque su amigo presidente ha prometido un tratamiento de tope fiscal insuperable; ha dicho que cuando Bush lo llamó para darle los parabienes, monsieur president conectó el dispositivo de manos libres para que todos lo oyeran, Laetitia entre ellos: ex illis est, que diría un familiar del Santo Oficio. Los millonarios regresan a Francia en tropel: el exilio del capitalista ha terminado. En una entrevista que recoge Catherine Nay en su libro, Sarkozy se define como "la suma de todas las humillaciones sufridas en mi infancia": es decir, complejo de inferioridad, abandono paterno y problemas económicos. No pidas a quien pidió ni sirvas a quien sirvió, dice el refrán. Como para echar a correr sobre las aguas.
Cuando Cyrano de Bergerac vio que el valido, el cardenal Mazarino, comenzaba a convertir la economía francesa en un patio de recreo personal, le dedicó Les Mazarinades, en especial el poema "Le Ministre d'Estat flambé" . Los maridajes "flambeados" que Sarkozy establece con multimillonarios, emporios mediáticos y lujo no son la mejor manera de entrar a gobernar un país que se autodenomina République. Hay una flagrante contradictio in terminis en todo esto. O quizá no. Quizá el hijo del inmigrante húngaro no termina de creérselo; yo se lo explico en seguida: el 68% de los votantes de más de 70 años lo eligieron a él, según el análisis de Ipsos publicado hoy. El enigma se va aclarando y pronto alguien escribirá Les Sarkozynades. Al tiempo. Pero tiene que ser un valiente, un espíritu arrojado: al bueno de Cyrano, después de aquello, lo asesinaron.
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