¿Economía? No, política
06.09.05 @ 20:11:38. Archivado en Economía

Pocas veces los ciudadanos tienen tanta capacidad de hacer política como la que les brinda la opa hostil de Gas Natural (La Caixa) contra Endesa. La decisión individual de los accionistas particulares puede evitar que catalanes y vascos se repartan la energía de España. Las cajas de ahorros son instituciones políticas que enturbian el mundo de las finanzas con actuaciones tan atípicas como su personalidad jurídica. Las cajas, además de gestionar con unos costes menores para los ahorradores, deben garantizar su solvencia e invertir los beneficios en una importante labor social. Teóricas instituciones de ámbito local que han perdido su personalidad original para dedicarse a competir como uno más en el mercado financiero. Las asambleas que las controlan son un cachondeo organizado desde los ámbitos de poder. Sus órganos de gestión son instrumentos al servicio de los políticos.
Las cajas y los políticos.
Así podemos recordar cómo Simancas, en sus tres días de gloria y ninguno de poder, lo primero que dijo que haría era cambiar al Presidente de Caja Madrid puesto por el Ayuntamiento y la Comunidad gobernados por el PP. Que la gestión de Blesa haya sido eficaz y eficiente no cuenta. Lo importante es quién lo nombra. Exactamente lo mismo que el PP hizo en su día con el predecesor. Las Cajas Andaluzas son otro ejemplo de dependencia y servicios políticos. Lo mismo que la BBK (Vizcaya) y la Kutxa (Guipúzcoa). Las cajas nazionalistas quieren fagocitar a la Vital Kutxa (Alava), al margen de que los ahorradores no deseen ser fusionados. El nazionalismo quiere el gran instrumento financiero vasco. Todo vale para captar recursos y para utilizarlos políticamente. Todo como disfrazarse de algo tan español y castizo como es la marca Banco Madrid, para que la Kutxa capte fondos entre los ahorradores de fuera de la Comunidad Autónoma Vasca. Cuando usted entra en el Banco Madrid usted está poniendo sus cuentas en manos de la Gipuzkoa Donostia Kutxa. Para la “pasta” todo les vale a los nazionalistas.
Objetivo Endesa.
Así y sólo así se entiende la opa hostil de la Caixa (Gas Natural) a Endesa. El proyecto de Cataluña pasa por monopolizar la energía de España. La Caixa, hace unos meses, intentó el asalto a Endesa por lo civil comprando acciones y exigiendo una sobrerrepresentación en el Consejo. La operación fracasó. Ahora lo hace por lo militar. Con una opa hostil a través de una empresa, Gas Natural, con un enorme riesgo estratégico ya que una parte muy importante de su negocio es, ni más ni menos, que el gaseoducto de Argelia. Alianza de civilizaciones.
Apropiándose de España.
Montilla anunció el inicio de hostilidades con aquella declaración en la que confiaba en que los presidentes de algunas compañías fueran relevados de sus sitios por los accionistas. Los tres objetivos políticos del gobierno y el tripartito son F. González que ya sufrió su ataque, Alierta que todavía se salva y Pizarro. Todos han pasado las Juntas de Accionistas sin ningún problema ni objeción hacia su presidencia. La mayoría anónima de las sociedades ídem no cuestiona a sus gestores. Los porcentajes de control de las minorías vinculadas a lo político sí. La actuación de la Caixa es una muestra más de que no importan ni los ahorradores ni la obra social, por mucho anuncio de televisión que emitan hoy en las televisiones. Se trata de hacer una Cataluña grande y potente. Con el dinero de los ahorradores de la Caixa de toda España quieren entregar a la Generalitat una de las más grandes empresas radicadas en Madrid. ¿Qué dice Simancas?. Quieren llevarse a Cataluña el rendimiento de la electricidad generada en Extremadura. ¿Qué dice Ibarra de que los que tan poca solidaridad ofrecen a su territorio se lleven los impuestos de esa empresa?. El dinero de la Caixa en Gas Natural al servicio del proyecto político de Cataluña. Es una maniobra inteligente, primero te llevas la industria de España y después sigues en el camino de la independencia para quedártelo todo.
La clave catalana.
A Montilla se le escapa la sonrisa de quien quiere evidenciar que está en el cotarro. Montilla quiere presentarse en Cataluña como el político capaz de conseguir el poder real, el de la “pela”, para la sociedad catalana. En un momento en que el Estatut está en entredicho, en un momento en que el fracaso político de Maragall puede ser más que evidente, Montilla presenta sus credenciales para convertirse en el próximo líder del socialismo en Cataluña. El trofeo es una empresa española.
Un riesgo para la Caixa.
Hay pocas cosas más sensibles y cobardes que el dinero. La Caixa se enfrenta a un riesgo financiero serio. No sería la primera vez que se produce un abandono masivo de clientes de una institución financiera, porque éstos pierden la confianza en una organización que está más pendiente de servir a los políticos que a los verdaderos protagonistas de la institución: ahorradores e impositores. ¿Economía? No, política.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Román Cendoya



