Aynaelda es una apuesta gastronómica basada en el maridaje de dos de los productos más importantes y representativos de nuestra extensa y rica dieta mediterránea: los arroces y los vinos. Efectivamente, la cocina mediterránea, con los arroces como indiscutibles protagonistas, es el argumento culinario principal del restaurante. Y como hay muchos vinos que pueden servir para cada plato o para una comida, pero en la variedad está el gusto, ellos nos ofrecen un vino específico que marida a la perfección con cada arroz. Es una de las peculiaridades, entre muchas, que hacen diferente a este local, situado en la madrileña zona de Aluche, pero que merece una visita aunque se encuentre usted no digo en la otra punta de Madrid, sino incluso en otra localidad.
Además, es muy adecuado para celebraciones familiares y para reunir a un grupo más o menos numeroso, ya que disponen de un espacioso local con dos amplios comedores y una estupenda terraza de verano, espacios que permiten disfrutar cómodamente de la cuidada cocina de Aynaelda. Tanto si se trata de un almuerzo o cena íntima como si recibien a grupos numerosos, ponen siempre todo su empeño en que la visita a Aynaelda resulte una ocasión festiva y placentera. Y la verdad es que puedo garantizarlo, ya que fuimos a comer un sábado que era especialmente malencarado en la ciudad, con una lluvia, viento y frío premonitorios del entocnes cercano otoño, y nos hicieron sentirnos como en cass y disfrutar de un rato sumamente agradable. En compañía de una tremenda concurrencia que abarrataba el local: la barra, tapeando, las mesas grandes y pequeñas...
Por ello les aseguro que tienen que buscar fecha para conocer, si no lo han hecho aún, los arroces de Aynaelda. A pesar de lo atareado de la jornada, tuve ocasión de visitar las cocinas y saludar al chef, Rubén Ortiz, y comentarle el arroz que probamos, un arroz meloso de pulpo con aceite de trufa y sus lascas (un plato de tierra y mar muy bien conjuntado, sabroso con un pulpo lleno de sabor y un grano en su punto exacto, dentro de una oferta de más de treinta clases de arroz, cada uno con su vino. Aunque la carta depara otras sorpresas, con muchos otros platos de interés, muy originales, ofreciendo la carta muchas posibilidades en entrantes, carnes y pescados, que Rubén cocina fantásticamente. Y no digo nada de los postres, porque no los probamos, ya que nos bastó con el sorbete de la casa al cava (que no es el standard, pruébenlo) aunque sonaban muy bien la sopa de naranja con helado de aciete de oliva,o el hojaldre al mascarpone y crema de café con helado de tiramisú, por ejemplo... Pero sí puedo hablar con conocimiento de la tempura de verduras, que estaba igualmente agradable y conjuntada, con una refrescante salsa de acompañamiento: eran berenjenas con salsa de regaliz...
Algunas posibilidades son el arroz Aynaelda, el de bogavante, el arroz de hongos con ibéricos, el meloso de chipirones y gambas, el caldoso de carabineros que comparten con las carnes rojas y los pescados del día una carta que, además, ofrece magníficos entrantes, como el foie artesanal de la casa, los arenques marinados con aguacate o las croquetas caseras. Estos dos últimos platos los probamops y estaban soberbios. Las croquetas, enormes, sabrosas y jugosas, con una estupenda bechamel y acompañadas con slasa de tomate natural, deben ser un must, pues se servían con profusión en las mesas de al lado. Los arenques, algo dulces y con el contrapunto del aceite de arbequina de Abrahám García, eran muy agradables y con una textura muy atractiva. También tiene cabida en ella la fusión de tendencias, y buena prueba es el ciervo relleno de verduritas, frutos rojos y jamón ibérico con una fina salsa de queso o el sockaye confitado a 80 grados con vinagreta templada de queso de oveja curado y jamón ibérico.
Cuentan con más de 120 referencias en su bodega, en la que tienen cabida desde los vinos más tradicionales y asentados a las propuestas más innovadoras y rompedoras, y ofrecemn consejo para conseguir un maridaje con los platos que den como resultado una experiencia culinaria de categoría. Por un precio realmente ajustado, lo que es de agradecer.
El servicio es porfesional, simpático, desenfadado pero muy eficaz, y el ritmo de servicio es de primera, lo cual es un mérito especialmente teniendo en cuenta que el local estaba realmente abarrotado. En suma, una experiencia que repetiremos y un sitio que les invotp a conocer.
Calle de los Yébenes, 38.
28047 Madrid
Martes, 29 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre