Desde que en 1897 Ceferino Isla creara y empezara a elaborar el pionono, poco ha cambiado en su proceso de elaboración: solamente el número de personas que lo confeccionan a diario, la cantidad, y el número de puntos donde se sirve, que ha ido creciendo con el paso de los años, como consecuencia del reconocimiento que éste conquista allá donde es saboreado. Ahora, las nuevas instalaciones de Casa Isla acaban de cumplir un año y queremos recordar esta pastelería-restaurante y obrador que son una delicia para el paladar y la vista.
La historia del pionono arranca en el año 1897, cuando Ceferino Isla González, que ya había sido aprendiz interno en el obrador de Manuel “El Gallego”, se estableció en la calle Real de Santa Fe, para abrir su propio obrador de pastelería exactamente donde se encuentra ubicada la actual Casa Isla.
Ceferino, muy devoto de la Virgen, quería rendir un homenaje al Papa que en 1858 había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de María; éste no era otro que Pío IX (o sea, Pío Nono); el último Papa Rey, el Papa bajo cuyo pontificado los Estados Pontificios pasaron a formar parte de la nueva Italia que surgía con la reunificación, quedando dichos estados reducidos a la mínima expresión: la actual Ciudad del Vaticano.
Casa Isla produce todo tipo de productos de pastelería, siendo el pionono el dulce estrella, que va directamente desde el obrador tanto a las pastelerías, como al resto de locales donde se sirven y venden del sector de la hostelería y restauración.
En este momento cuentan con seis pastelerías propias repartidas por Granada capital, Santa Fe (con restaurante incluido) y Albolote, donde se pueden degustar todos los productos al mismo tiempo que disfrutará de un ambiente agradable y casi familiar.
c/ Real, 10
Santa Fe (Granada)
Página web: www.pionono.com
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre