Se están poniendo de moda a pasos agigantados y todo el mundo habla de ellas. Y además, la oferta es variada, tanto en calidac como en precios, orígenes y proceso de producción. ¿De qué hablamos? Pues de las bayas del goji, esa especie de fruto seco de numerosos beneficios para la salud que se obtienen de un arbusto del Himalaya. Su perfil nutricional no se encuentra igual en ningún otro alimento o fruta. En lo que se refiere a macronutrientes las bayas de goji se componen de hidratos de carbono (68%), proteínas (12%), grasas (10%) y fibra dietética (10%). El valor calórico total de 100gm de bayas secas es de aproximadamente 370 kilocalorías.
Las bayas del goji contienen 19 aminoácidos, entre ellos aminoácidos esenciales. También contiene minerales y oligoelementos como calcio (112mg/100gm), potasio (1132mg/100gm), hierro (9mg/100gm), zinc (2mg/100gm) y selenio (50μg/100gm) etc. El selenio y el germanio son útiles en el tratamiento del cáncer. Vitaminas como la vitamina B1, B2, B6, C y E también se encuentran en cantidades apreciables. Contiene carotenoides incluyendo βcaroteno, luteína, licopeno y xanthophyll. El contenido de caroteno es superior a la zanahoria lo que le proporciona buenas propiedades antioxidantes. Contiene tambien ácidos grasos esenciales como el ácido linoleico que promueve la pérdida de grasa.
Pero hay que tener cuidado, como con todo, porque por ahora el goji sólo se ha probado en seres humanos en dos estudios publicados, uno chino publicado en el Diario de China de Oncología en 1994, donde se encontró que 79 personas con cáncer respondieron mejor al tratamiento cuando goji fue añadido a su régimen. Según los estudios la baya del goji contiene antioxidantes y los extractos de goji pueden impedir el crecimiento de células cancerosas, reducir la glucosa en sangre y los niveles de colesterol.
Aun no se sabe de efectos secundarios del consumo regular de goji o si va a interferir con los tratamientos o medicamentos, aunque en la medicina tradicional china, las bayas de goji se comen crudas, en té, añadido a las sopas chinas o hecho en extractos líquidos.
Ahora, lo que sí se sabe es que las bayas de goji pueden interactuar con medicamentos anticoagulantes como la warfarina. Hubo un caso clínico publicado en la revista Annals of Pharmacotherapy de una mujer de 61 años de edad que tenían un mayor riesgo de hemorragia, indicado por un elevado ratio internacional normalizado (INR). Había estado bebiendo 3-4 tazas diarias de té de bayas de goji, y su sangre volvió a la normalidad después de suspender la infusión de bayas de goji.
Aunque están muy buenas solas, mezcladas con yogur, en sopas, etc., en la cocina ofrecen muchas posibilidades, como esta receta de espárragos con bayas de goji que pueden conocer si pinchan aquí.
Martes, 29 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre