Un refrescante combinado para aliviar los rigores estivales, como éste que hoy les ofrezco, van a ver cómo sirve también para escapar de los riesgos de Tijuana. Les cuento la historia.
Cristina Queipo de Llano, Miguelosky y yo, salimos de Disneylandia tan flipados que tardamos horas en encontrar el coche en las largas filas del inmenso aparcamiento, y cruzamos lo que nos quedaba de California a toda velocidad, con algún incidente con la policía, dejando San Diego y sus Piratas a la derecha, hasta que logramos cruzar la frontera mejicana. A pesar de lo peligrosa que es la ciudad de Tijuana, no dudamos en parar un momento y tomar el primer tequila en esa tierra linda y querida que hollaba yo entonces por vez primera. El mismo camino que habíamos recorrido lo habían hecho ya tiempo antes muchos norteamericanos, especialmente durante la Prohibición, cuando llegaban en manadas a Tijuana a la búsqueda de un alcohol legal y barato, aderezado con múltiples posibilidades de desenfreno, y también con las carreras de ponnies que se desarrollaban en el hipódromo de Agua Caliente, en las aguas termales que todavía ofrecen ahora agradables posibilidades de esparcimiento.
Cuentan que los primeros Tequila Sunrises debieron prepararse en Agua Caliente, Tijuana, durante la Prohibición, para calmar la sed alcohólica de los gringos que cruzaban la frontera (gabachos, les llaman con cierto tono despectivo en México, igual que denominan gachupines a los españoles, siendo “pinche gachupín alpargatero” un insulto en toda regla). De ahí, el nombre en inglés. 
El significado, “Amanecer de tequila”, queda suficientemente aclarado por las variaciones cromáticas que la espesa granadina va produciendo en el vaso, donde se consume una refrescante y revitalizadora combinación de tequila y zumo de naranja recién exprimida, que fue declarada su bebida favorita por The Rolling Stones en 1972 y que cantaron The Eagles en Just another Tequila Sunrise.
Tanto les gusta a los norteamericanos este cóctel que han extendido su nombre a muy diversos productos, haciendo uso de la flexibilidad que un título tan polivalente ofrece a la imaginación: un libro sobre la agricultura mexicana, una famosa canción de rap de Cipress Hill, una compañía de vuelos charter, son algunas de las opciones. Y también una película, claro: Tequila Sunrise, rebautizada en España como Conexión Tequila, quizás porque el nombre del cóctel no sea tan popular aquí como en aquellos lares. Una película en la que el teniente de policía Mel Gibson tiene que enfrentarse a su amigo de la infancia, convertido en un peligroso narcotraficante, en medio de un mar de violencia y tequila, y en donde se puede apreciar el posiblemente único desnudo de Michelle Pfeiffer. La rubia actriz declaró posteriormente que “quizás nunca debería haber hecho la escena de la ducha en Tequila Sunrise, pero era Mel Gibson, y fue tan dulce...”.
Para aliviar sus nervios, y de paso aliviarse de los rigores estivales, mejor que a una ducha, podría haber recurrido Michelle a la combinación que hoy aquí se reseña, y que por el parecido fonético es conocida a veces entre los hispanos como Tequila Sonrisas. Y es cierto que las mismas risas con las que celebramos las atracciones de Disney en Anaheim, junto a Los Ángeles, nos acompañaron en nuestra arriesgada parada en Tijuana (de la que logramos escapar sanos y salvos, acaso gracias al tequila, que une mucho en México), y en nuestro camino hasta recalar en el puerto de Ensenada, en la Baja California. Cuando abordamos el barco de los amigos de Berkeley que allí nos aguardaban, las sonrisas del tequila seguían sonando incansables, reverberando en toda la bahía, mientras la nave, aliviados nosotros de los calores estivales, y de la larga y recta carretera californiana, llena de vacas y molinos de viento, se adentraba en el Pacífico.
¿Anda, se me ha olvidado contar cómo se hace el cóctel! ¿Les importa que siga mañana?
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre