¿Cuánto líquido debemos beber al día? ¿Es bueno recurrir a bebidas con sales minerales para rehidratarse tras el ejercicio? Nos hacemos de continuo muchas preguntas de este tipo y ahora tenemos la adecuada respuesta, porque se han reunido cinco importantes Sociedades Científicas y han redactado un documento que les será de interés porque da importantes consejos muy útiles para esta época del año. Se trata de una serie de consejos de hidratación con bebidas con sales minerales, así como sobre la ingesta recomendada en los procesos de rehidratación y deshidratación leve. Son sabios consejos que debemos tener en cuenta todos en general, así como otros específicos para cuando hagamos ejercicio (como deberíamos hacer todos, cada uno en la medida de sus posibilidades) o para casos especiales en los que hay que extremar los cuidados, como es el caso de las personas mayores, así como de los niños y lactantes.
Las Sociedades reunidadas son las siguientes: Asociación Española de Gastroenterología (AEG), Sociedad Española de Endocinología y Nutrición (SEEN), Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)y Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).
Les ofrezco a continuación el documento tal y como lo han preparado estas cinco entidades que reunen a miles de médicos tanto de atención primaria como de especialistas en nutrición, estómago, endocrinología, etc., y mañana nos comentarán los propios médicos las principales directrices de este interesante documento.
"Introducción.
El agua y los electrolitos constituyen el medio esencial para el desarrollo de la vida. Los cambios climáticos y los nuevos estilos de vida están condicionando cambios en los hábitos de consumo de bebidas, habiéndose generalizado el consumo de nuevas bebidas utilizadas, entre otras razones, para afrontar la actividad física diaria. Todo ello hace conveniente revisar la importancia de una hidratación adecuada para una vida saludable. Ante esta situación, y sin querer sustituir la función directa del médico en cada caso concreto y especialmente ante situaciones de enfermedad, las Sociedades Científicas firmantes, a través de un grupo de expertos, hemos creído conveniente ayudar a los profesionales de la salud con un material de orientación dirigido a pacientes que sirva para aconsejar sobre las necesidades para cubrir los requerimientos sobre hidratación y sales minerales y que puedan ser de utilidad para la población general, así como para distintos grupos de edad o estadios fisiológicos. Las bebidas con un contenido determinado de azúcares y de sales minerales, correctamente utilizadas, pueden ser una importante ayuda para mejorar la rehidratación y prevenir la deshidratación o solucionar los procesos leves de deshidratación. Los criterios preventivos que se exponen a continuación pretenden mejorar la calidad de vida y la salud de los consumidores, ayudando a mantener el equilibrio hídrico y evitando la aparición de síntomas relativos a los procesos de deshidratación.
Consideraciones generales.
1. Se recomienda consumir aproximadamente dos litros de líquidos al día, incluyendo el agua de los alimentos (5 a 10 vasos). Hay que beber la cantidad recomendada aunque no se tenga sed. En ambientes calurosos, es necesario aumentar la cantidad de líquido ingerido.
2. La sed es una señal que nos avisa que hay que beber líquidos. No es saludable “aguantar” sin beber; al contrario, se recomienda beber sin esperar a tener sed.
3. Hay que prestar atención muy especial a las situaciones que pueden favorecer la deshidratación, como el calor y sequedad ambiental anormalmente elevados, la fiebre, diarreas, vómitos, etc. Se desaconseja realizar actividades físicas en las horas centrales de días calurosos, usando excesivas prendas de abrigo, exposición exagerada al sol, etc.
4. Los síntomas que orientan hacia un cuadro de deshidratación son, entre otros, sed, sequedad de las mucosas y de la piel, disminución de la cantidad de orina y, en casos más graves, pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea, fatiga extrema.
5. El agua y otras bebidas son clave para asegurar una buena hidratación. En situaciones de deshidratación leve como las mencionadas anteriormente (puntos 3 y 4), las bebidas con sales minerales, en concreto sodio, y con azúcares de absorción rápida pueden facilitar una mejor rehidratación.
6. Las bebidas alcohólicas no son adecuadas para evitar la deshidratación e incluso pueden llegar a provocarla.
7. Además de los líquidos, ciertos alimentos con un alto porcentaje de agua nos pueden ayudar a mantener un buen nivel de hidratación: frutas y verduras (melón, sandía, fresa, pomelo, uva, naranja, tomate, zanahoria, calabaza, etc.).
8. Las comidas copiosas requieren un aporte suplementario de bebida. Si realiza algún tipo de dieta, consulte con su médico sus necesidades específicas de hidratación.
9. El agua no tiene calorías, por lo tanto no influye en la ganancia de masa grasa, aunque sí repercute en el peso ya que en la deshidratación se pierde peso y en la rehidratación se recupera el peso perdido por la deshidratación.
10. La utilización de ciertos medicamentos (diuréticos, por ejemplo) de forma habitual puede afectar el estado de hidratación. Consulte a su médico.
11. Para mantener una correcta hidratación y evitar procesos de deshidratación leve, la diversidad de sabores puede ayudar a una ingesta diaria adecuada de líquidos.
Consideraciones específicas.
1. Ejercicio físico.
* Durante el ejercicio físico, las pérdidas de agua y sales minerales aumentan. Las pérdidas son mayores según las condiciones ambientales (temperatura, humedad y viento), estado físico previo (nivel de entrenamiento), intensidad y tipo de ejercicio.
* Es conveniente, sin caer en excesos, hidratarse antes, durante y después del ejercicio ya que cualquier ejercicio físico, aunque sea moderado, produce la eliminación de cierta cantidad de agua y sales minerales además de un consumo energético. Por eso es necesario el aporte de agua y aconsejable el aporte de azúcar y sales minerales para el correcto funcionamiento de la actividad muscular.
* Al menos en caso de ejercicio prolongado (aproximadamente 45 minutos o más) parece aconsejable la reposición hídrica con sales minerales y cierta cantidad de azúcares.
2. Niños y lactantes.
* Los lactantes y los niños necesitan proporcionalmente más aporte de líquidos que los adultos y tienen mayor riesgo de deshidratación.
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* La madre en fase de lactancia debe incrementar su aporte de líquidos y necesita cubrir los requerimientos de líquidos sin restricciones. En esta situación, la sensación de sed aumenta.
* Se recomienda la lactancia materna. Para evitar la deshidratación en caso de utilización de leches de iniciación o de continuación (lactancia artificial), es muy importante respetar las proporciones y recomendaciones de agua y leche en la preparación del biberón.
* En situaciones especiales (diarrea, fiebre, vómitos) debe asegurarse un correcto aporte de líquidos y consultar al médico lo antes posible.
3. Ancianos.
* El proceso de envejecimiento se acompaña de una disminución de la ingesta de líquidos (disminución de la percepción de sed, dificultades en las maniobras para la alimentación, como tragar, disminución de la movilidad que limita el acceso a la bebida) y un aumento de las pérdidas (el riñón concentra menos, uso de diuréticos) por lo que se requiere en estos casos mayores aportes de agua, pudiendo ser aconsejables los líquidos con sales minerales (salvo en caso de que esté contraindicado), que permiten una más rápida rehidratación.
* Es muy aconsejable el consumo de líquidos sin esperar a tener sed ya que la disminución de la sensación de sed en las personas mayores es una de las principales causas de deshidratación. Para evitar la deshidratación de las personas mayores es mejor ofrecer bebidas en pequeñas cantidades, frecuentemente, que insistir en la ingesta de grandes volúmenes de líquidos.
* Para propiciar el consumo hídrico pueden facilitarse bebidas que resulten agradables por su sabor y cualidades.
* Recuerde que en épocas de más calor los ancianos requieren de mayor hidratación por ser más vulnerables. Las bebidas con sales minerales y distintos sabores pueden mejorar la palatabilidad de las mismas y posibilitan un mejor aporte de líquidos.
Estas recomendaciones van dirigidas a la población en general ya que en personas con determinadas patologías, como es el caso, entre otras, de enfermedades renales, cardiacas, hepáticas u otras circunstancias puede estar contraindicada la sobrecarga de líquidos, por lo que se debe consultar con el médico antes de modificar sus pautas de hidratación".
Hasta aquí el documento. Mañana entraremos en detalles.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre