El buen vivir de Juan Luis Recio

Cocina vasca en Madrid

22.05.08 | 15:04. Archivado en Restaurantes
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Una sidrería vasca en pleno centro de negocios de la capital, y que además ofrece vinos a precio de tienda es una destacable novedad que me animo a compratir con ustedes. Se puden tomar pintxos en la barra, o sentarse a comer un menú típico de sidrería vasca u otros platos más sofisticados.

La novedad se llama Ziaboga y acaba de reabrir sus puertas con una divertida propuesta. Está dividido en tres espacios bien diferenciados; por un lado, la barra, adecuada para tomar un vino acompañado de un pintxo; por otro, la sidrería, para disfrutar de uno de sus generosos menús tradicionales con barra libre de sidra; y por último, el restaurante, con platos vascos elaborados.

Pero lo realmente tentador y novedoso son sus vinos a precio de tienda, más seis euros por el descorche y con más de 1.500 referencias para poder elegir.

Y es que como ya sabemo sbien, hablar de cocina vasca es sinónimo de una gastronomía sabrosa, abundante y siempre elaborada con los mejores productos que dicha tierra y el mar que baña su costa regalan. Ahora, es posible satisfacer al paladar con un banquete según los parámetros del País Vasco sin salir de Madrid. En este nuevo restaurante puede uno apuntarse a una de las tres fórmulas que allí tanto se estilan: pintxos en la barra, menú tradicional en la sidrería y platos más elaborados en el comedor principal.

A la entrada, se encuentra la barra, de madera oscura, contrastando con el vivo azul de las paredes. Un ventanal llena de luz el espacio, y sobre una de las paredes cuelga una pizarra con los pintxos del día: bonito en escabeche casero, suprema de merluza con vinagreta de percebe, o brocheta de langostinos son algunas de las sabrosas especialidades que pueden acompañarse con un buen vino por copas. Todos los pintxos de Ziaboga se elaboran en el momento y el precio varía de 3 a 5 € la unidad y se pueden encargar para llevar o para buffet de empresa. La barra tiene un horario independiente e ininterrumpido de 11.00 a 00.30 horas.

Al subir las escaleras y de frente, el comensal se encuentra con una auténtica sidrería vasca, tanto por su decoración como por su carta. Cuatro mesas y sus correspondientes bancos corridos invitan a compartir la comida con amigos o desconocidos; tampoco faltan dos barriles para los ‘txot’ de sidra (tradición de abrir un barril y beber toda la deseada), a 6 €, y para acompañar esta típica bebida, las raciones más tradicionales vascas: txistorra de Larrasoaña, pimientos de Guernica, tortilla de bacalao, costilla asada... a un precio medio de 9 €. Para los que prefieran darse un auténtico festín, la mejor opción es uno de los menús, que oscilan entre 30 y 40 € por persona, se incluyen cuatro tapas más el postre por excelencia de las sidrerías vascas, queso, membrillo y nueces. Y por supuesto: toda la sidra o vino que uno quiera.

En esta misma planta pero a la izquierda, se sitúa el restaurante, donde se ofrece una cocina tradicional vasca con platos elaborados a partir de recetas de toda la vida y con la mejor materia prima del mercado nacional. La carta presenta deliciosos entrantes como revuelto de hongos, caldo gallego con sus grelos y judías, txangurro a la donostiarra y distintas y apetecibles ensaladas, entre las que destaca la de la casa: mixta Ziaboga.

Tampoco faltan los mariscos más frescos y entre los segundos, por supuesto, excelentes pescados, como merluza a la vasca, kokotxas y almejas en salsa verde, txipirones a lo Pelayo o el arroz con bogavante o carabineros para dos personas y que se ha convertido en la especialidad de la casa. Y selectas carnes: solomillo a la plancha, entrecot con sus piquillos, txuletón de buey o solomillo al foie con crujiente de ibéricos. Los postres son todos caseros: la tarta de queso o las deliciosas filloas constituyen el final idóneo.

En la carta de vinos, con 50 referencias, cobran gran relevancia los champagnes y tintos. Y sobre todo, conquista el precio: el de tienda, concretamente los mismos de la Enoteca Barolo. Tan sólo se suman 6 € por el descorche. Pero, además, en el restaurante el cliente puede disfrutar del vino traído de casa, cobrando el descorche y si lo prefiere, puede guardar sus botellas en el local, teniendo así su propia bodega en Ziaboga, y consumir en cada momento el caldo que mejor armonice con la comida, o incluso comprarlo para llevar a casa, ya que además de las 1.500 referencias con las que cuenta esta conocida enoteca, pueden pedirse en el restaurante, tanto para llevar, como para tomar en el mismo.

En Ziaboga el objetivo es dar bien de comer y fidelizar al cliente por la cocina y por el servicio. La idea ha sido llevada a cabo por José Antonio Rodríguez, socio gestor, donostiarra de padre gallego, quien desde la infancia siente pasión por la cocina y el buen comer. De hecho, fundó el restaurante homónimo en Pasajes de San Juan (Guipúzcoa); Floren Hernández, maitre y primo de José Antonio, que trabajó con él en el restaurante y otros lugares gastronómicos, y por último, Ramón Castellano, gallego, hijo de mariscador y cocinero, tercer socio y jefe de cocina.

Restaurante Ziaboga

c/General Moscardó, 39.
Madrid
Tel. 91 553 12 94
www.restauranteziaboga.com

El restaurante Ziaboga tiene capacidad para 30 comensales en el restaurante y 24 en la sidrería.

Su horario es de 11:30 a 16:30 horas y de 20:30 a 00:30 horas.

Cierra los domingos y tiene aparcacoches.


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