Por el eje Bahía-Osaka
circulan perras en celo
y te ofrecen cuatro hostias
por cincuenta caramelos.
Intercambian sus memorias
los hacedores de sueños
y bombillas asesinas
te electrocutan de miedo.
Y es que el eje Bahía-Osaka
es de ver para creerlo:
danzan en cristales rotos
querubines con sombrero.
Por el eje Bahía-Osaka
venden niños de estraperlo
y transitan impasibles
toneladas de dinero.
En cualquier encrucijada
te puedes teñir el pelo
y un futuro acelerado
hace antiguo al más moderno.
Porque el eje Bahía-Osaka
diluye cualquier recelo:
las psicosis paranoides
se destruyen sin quererlo.
Por el eje Bahía-Osaka
bailan Tova y siete velos
mientras toca Towa Tei
un sitar hecho de hielo.
Corren cuatro motoristas
cubiertos en humo denso
y un corazón de hojalata
levanta despacio el vuelo.
Ya que el eje Bahía-Osaka
en el fondo es un misterio:
circules lo que circules
nunca podrás entenderlo.
Interpretada por A PORFÍA (con la voz de Pablo Salvador), con música de Pablo Salvador.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre