El Rob Roy, cóctel con nombre de héroe, constituye uno de los pocos casos de éxito en las combinaciones con whisky escocés. Produndicemos un poco en el tema a través de una película.
“Póngame un Jack Danniels doble en un vaso grande” grita apresurado Robert Redford, en el papel del héroe del rodeo Sonny Steele, al camarero del bar del Casino del Caesar´s Palace, el conocido hotel de Las Vegas donde se aloja. “La señora tomará un Rob Roy”, decide él, mientras se acomoda en una de las mesas libres con su ex-esposa, que ha venido a verle por sorpresa para hacerle firmar los papeles del divorcio.
Aunque la mujer declara que preferiría tomar una naranjada, se pliega al pedido de un hombre por el que todavía siente una tremenda atracción, pero de vida tan desenfrenada que ha decidido finalmente prescindir de él. No en vano ella es una mujer más pausada, que quiere demostrar su elegancia bebiendo habitualmente un cóctel (ya de por sí un hecho sofisticado), que cuenta con el whisky escocés como principal y difícil ingrediente, lo que marca la diferencia con el rudo vaquero, más apegado al bourbon puro, símbolo del carácter bronco que quiere públicamente mostrar.
Entre el ecologismo y la libertad de prensa. Un carácter bronco que es solo escaparate, ya que hay en su interior un trasfondo de ternura manifestado en su cariño por los animales, lo que le lleva a emprender una larga huída para dar la libertad a un valioso caballo, como muestra la película de Sidney Pollack El jinete eléctrico en la que Robert Redford despliega junto con Jane Fonda una bonita y sencilla historia entramada como una parábola a caballo entre el ecologismo y la libertad de prensa. Y también una historia en la que el caballo es el gran protagonista.
Porque un caballo es el que consigue transformar a un antiguo héroe del rodeo -degradado después como anunciante de cereales para el desayuno y tan a disgusto consigo mismo que el alcohol se convierte en su único refugio (“estaba haciendo la respiración boca a boca a una botella de tequila y no quedó nada de ella”, es una de las lindezas que vomita y que le sirve de excusa por llegar tarde a una rueda de prensa, a la que no es difícil predecir en qué estado acudió)-, transformar a un antiguo héroe, decía, en un nuevo estilo de héroe, defensor de la libertad de los animales y aplaudido por la opinión pública de todos los Estados de la Unión.
Un héroe escocés. Un héroe, sí, como Rob Roy, de nombre completo Robert Roy McGregor, el romántico héroe de la Escocia del siglo XVIII, que, también a lomos de un caballo, simboliza la lucha del pueblo escocés por sobrevivir al hambre, a las enfermedades y a la avaricia de algunos nobles, manteniendo en alto los valores del honor y el respeto. Un héroe cuyo amor por una mujer le hace superar adversidades y que ha llegado a dar nombre al más emblemático cóctel hecho con whisky escocés, una bebida por cierto que no es muy dada a lograr con su presencia combinaciones exitosas.
Sí lo consigue el Rob Roy, de composición similar al también clásico Manhattan, pero cuya degustación propicia unas muy distintas sensaciones gustativas. Brindemos hoy con el Rob Roy, por los héroes escoceses y por los héroes de rodeo, por la libertad de un valioso caballo, aunque no hace falta que firmemos los papeles de ningún divorcio, como hace precipitadamente el vaquero Redford, más dado al precipitado bourbon puro y, como manda la tradición vaquera, doble.
Si quiere saber más sobre el cóctel y películas en la que se cita, pinche aquí.
LA FÓRMULA.
En vaso mezclador con hielo, vierta dos tercios de whisky escocés (puede hacerlo con blended o con whisky de malta), un tercio de vermouth rojo y dos gotas de angostura. Revolver, colar y servir en una copa de cóctel adornada con una guinda roja o en vaso Old Fashioned con un par de cubitos de hielo.
· Si prefiere una bebida más seca, puede sustituir el vermouth rojo por vermouth blanco seco, o incluso llegar a un acuerdo poniendo la mitad de cada tipo.
· Si utiliza vermouth seco, sustituya la guinda por un lacito de piel de limón, previamente exprimido sobre la superficie, añadiendo si gusta una aceituna lavada.
· La fórmula clásica utiliza orange bitter en vez de angostura. Si consigue esta variedad de amargo, incluya también una rodajita de naranja.
· Si no quiere una bebida muy fuerte, ponga solo un medio de whisky y el otro medio de vermouth.
· El Rob Roy también es conocido como Santiago Scotch Plaid, en referencia a la capa de lana (plaid) de un general escocés que se casó con una india mapuche en Santiago de Chile en el siglo XVIII. Cuenta la leyenda que tras batallar contra los españoles, el matrimonio bebía este cóctel mezclado con la sangre de sus oponentes.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre