El 62% de los niños rechazan lo que les ponen para comer en la mesa y un 30% comen sólo lo que les gusta mientras que la práctica del deporte y los juegos que implican actividad física decrecen entre los grupos de niños más mayores. Por este motivo, Sanitas, el Consell Català de l’Esport y el Departament de Salut catalán han puesto en marcha un plan gradual de actuación en las escuelas para fomentar los hábitos saludables. Interesante iniciativa que queremos destacar, aún sabiendo que puede haber otras similares, con intención de que cunda el ejemplo.
Condicionados por la carencia de tiempo y por un entorno social que induce a los niños a contradecir los fundamentos de una alimentación equilibrada y a incrementar el sedentarismo en su ocio, madres y padres tienen dificultades crecientes para transmitir a sus hijos hábitos saludables. Esta es la conclusión global que se extrae del estudio de hábitos infantiles realizado por la Fundación Sanitas. En la encuesta que da paso a las conclusiones del estudio han participado 600 familias con hijos entre 6 y 14 años de Barcelona y de su área metropolitana, con entrevistas individuales a madres y hijos.
Más del 30% de los niños entrevistados consiguen, según ellos mismos reconocen, no comer aquello que no les gusta. Un tercio de este 30%, incluso, ni tanto sólo deben protestar o negarse, puesto que no les preparan nada que no les guste, porcentaje que casi se multiplica por dos, un 17% del total de niños entrevistados, cuando el grupo analizado está entre los 12 y los 14 años. Y es que, según los resultados de la encuesta realizada por la Fundación Sanitas, los niños toman día a día con más frecuencia las decisiones sobre aquello quq comen, una tendencia que se incrementa a medida que se hacen mayores ante las dificultades de madres y padres por reconducir la situación. Sobre la escuela para padres les hablo al final del texto.
Cuando los padres se enfrentan a la negativa de los niños a comer lo que les ponen en la mesa, hecho que sucede, en ocasiones, en un 62% de familias participantes en la encuesta, las reacciones de madres y padres son múltiples. De entrada, según los propios padres que se encuentran en esta situación, cerca de un 10% cede o le preparan otra cosa, el 40% insisten poco más y un 30% utilizan diferentes “trucos”. La solución que se esconde detrás de estos trucos es el pacto que implica menos cantidad, en la mayoría de las ocasiones, la sustitución por una otra comida o la inclusión de un premio del gusto del niño.
Estos datos estadísticos y otras obtenidas del trabajo cualitativo que completa la encuesta demuestran que la voluntad inicial de las madres para que sus hijos sigan una alimentación equilibrada queda, en muchas ocasiones truncada, por la negativa del niño, una situación ante la cual madres y padres reducen sus aspiraciones al rol biológico básico que se preocupa simplemente de que su hijo coma. “Este recorrido con menoscabo de la variedad de su dieta está acompañado del hecho que padres y madres demuestran preocupación cuando sus hijos comen poco, pero no cuando lo hacen en exceso”, explica Helena Figuerola, asesora de la Fundación Sanitas.
A la situación descrita se suman datos estadísticos que permiten detectar que entre los alimentos menos apreciados por los niños se encuentran las verduras y el pescado, alrededor de uno de cada cuatro niños entrevistados así lo destacan. A estas preferencias se suma la afirmación de las madres que aseguran tener en la despensa aquello que les gusta a sus hijos, como por ejemplo galletas rellenas en un 77% de las madres entrevistadas, pastelería industrial en un 51%, o chocolate en un 52%.
Las madres entrevistadas afirman confiar en el equilibrio de los menús que sus hijos toman en la escuela, pero sólo el 34,6 % aseguran tenerlos en cuenta a la hora de preparar la cena en casa, momento en el que, según se desprende de las entrevistas cualitativas, dicen que se improvisa con lo que se tiene en la nevera. Otras comidas que se hacen en casa durante la semana como el desayuno también son alarmantes: un vaso de leche con cacao es el único alimento que toman el 75% de los niños antes de salir de casa, elección que hacen ellos mismos en un 50% de las ocasiones. Las posibilidades de decisión de los niños son todavía mayores en la merienda, donde el bocadillo, presente en un 75% de los almuerzos que se traen de casa, baja hasta un 50% a la vez que sube la pastelería industrial.
El fin de semana, según varios datos extraídos de la encuesta, la libertad de los niños se incrementa. Muchas madres afirman que este es un momento para descansar y los niños reconocen, en más de la mitad de los casos, que tienen permiso para abrir la nevera y coger comida.
En lo que respecta al ejercicio físico, éste es percibido por madres y padres como una necesidad para sus hijos. La mayoría de los padres dicen que sus hijos practican deporte, una afirmación que corroboran los niños que en más de un 60% hacen deporte durante la semana como actividad extra escolar más practicada en la escuela o fuera de ella. Esta definición de actividad extra escolar parece describir muy bien la percepción que desde las familias se tiene del deporte. Los fines de semana, en los momentos de ocio, el deporte o el juego activo se ve entre las preferencias de los niños superado por juegos sedentarios como jugar a la videoconsola. Esta posición no mejora cuando la actividad la hacen conjuntamente con la familia, en este caso la práctica de ejercicio físico o de juegos que impliquen movilidad no se prefiere a ir al cine a un restaurante y se iguala con la de ir a un supermercado. Las niñas, que sólo llegan a un 40% de práctica regular de deporte durante la semana, afirman en más de este porcentaje que les gustaría tener un centro comercial o un cine cerca de casa para ir con los amigos durante su tiempo libre.
La observación de los gustos de los niños por ocupar su tiempo libre a medida que van creciendo permite detectar que el juego activo decrece con la edad. Mientras los niños entre 9 y 11 años hacen deporte y juegan a la videoconsola en porcentajes que en ambos casos se sitúan en torno el 45%, cuando la edad del grupo observado está entre los 12 y los 14 años estas cifras sólo las logran actividades como jugar a la consola o escuchar música.
Como consecuencia de estos datos, se ha acometido el plan que les decía al principio, un plan gradual de actuación en las escuelas para fomentar los hábitos saludables que responde al nombre de PAGHS. El plan quiere incidir en la importancia de adquirir unos buenos hábitos alimentarios y de ejercicio físico en los niños para garantizarles una buena salud presente y futura.
El PAGHS se llevará a término a través de clases-talleres en la escuela, actividades a desarrollar en casa con la familia y con sesiones en la escuela de padres.
El Plan está incluido en el PAAS, el Plan Integral para la Promoción de la Salud mediante la actividad física y la alimentación saludable, una iniciativa puesta en marcha por la Generalitat de Catalunya siguiendo una directiva de la OMS.
El PAGHS se activa inicialmente en 6 escuelas de la ciudad de Barcelona. La condición de gradual viene dada por la voluntad de expandir el alcance del PAGHS aplicando las experiencias obtenidas en esta primera edición.
El PAGHS pretende incidir no tan sólo en QUÉ comen los niños sino sobre todo en CÓMO, CUANDO y DÓNDE comen, es decir, en los hábitos alimentarios. También quiere incidir en los hábitos de actividad física, referidos no tan sólo al deporte sino también a los juegos activos y a la movilidad de los niños en contraposición al ocio sedentario.
El entorno de actuación del plan son los niños escolarizados en grado medio de educación primaria. Para ellos, para sus madres y padres y sus educadores se han diseñado tres líneas de actuación. La primera se activa en las aulas, dónde niños y niñas trabajarán en una primera instancia en actividades que permitirán que sus educadores puedan detectar el grado de seguimiento de hábitos saludables de los alumnos. La actividad pedagógica se enfoca a partir de talleres participativos, donde los alumnos proponen con la ayuda de sus familias actividades y recetas que promuevan unos hábitos alimentarios saludables y recuperar juegos tradicionales que implican actividad física para evitar el sedentarismo. El material didáctico de los talleres facilita la posibilidad de qué los niños editen un libro con sus propuestas que pueden traer a casa y compartir con los compañeros de la escuela.
Una de las principales novedades del PAGHS es la introducción de unidades didácticas directamente destinadas a padres y madres que configuran el segundo estadio de actuación, la escuela para padres que les anunciaba al principio. Estas unidades tienen un formato interactivo pensado para que padres y madres puedan compartir con especialistas sus preocupaciones y problemáticas entorno a la transmisión de hábitos saludables a sus hijos. Todos los participantes recibirán además un libro de orientaciones para la familia. Por último el plan contempla la celebración de una jornada que integre a padres y hijos y qué en un ambiente festivo permita recrear todo aquello que se ha aprendido.
Las tres unidades de trabajo cuentan con material didáctico elaborado especialmente por profesionales especializados para la ejecución del PAGHS. Un libro guía para el profesorado, otro para las madres y por los padres y un cuaderno de actividades para los alumnos configuran este apoyo bibliográfico.
Finalmente, los niños y niñas participantes en el PAGHS llenarán un cuestionario -que ya les habrá sido pasado antes de iniciar la acción- para evaluar la incidencia del plan en las actitudes y los comportamientos de los niños. También las escuelas remitirán su evaluación del plan con objeto de poder hacer una valoración global.
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soy una nutricionista de vigo que está realizando varios proyectos de este tipo a pequeña escala. Me parece tan importante este tipo de estudios deberían ser obligatorios por parte de las concejalías y las diputaciones.
Lunes, 28 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre