El buen vivir de Juan Luis Recio

Volver a jugar

18.02.07 | 00:55. Archivado en Restaurantes
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

No es a las siete y media a lo que aquí se juega, y mucho menos a la ruleta rusa, que este valor es muy seguro, pero, para mí, volver a cenar al Casino de Madrid, es realmente volver a jugar, sentirme otra vez como un niño pequeño (con lo que nos gusta a todos, no digan que no) y disfrutar, con mis amiguitos, de momentos que permanecen indelebles durante largo tiempo en el recuerdo, en las papilas gustativas, en el olfato, en la retina, en el tacto, y en lo más profundo del alma. Como dijo alguien de la misma experiencia, en los cinco sentidos. O seis.

Porque, cenar allí es, además de comer muy bien, y sorprenderse con mil y una posibilidades inusitadas, como una supuesta Torta del Casar, que en vez de ser un queso, que sí lo parece, está elaborada con aceite de oliva y aderezada opcionalmente con pimentón, es toda una experiencia poética, un momento de indescriptible catarsis.

Lo hice el otro día, (y si quieren probar lo que tomamos vayan antes de que vuelvan a cambiar el menú, que será pronto), en muy buena compañía (Roche y yo con una pareja con menos años cada uno de lo que hace Roche y yo que nos conocemos y que se casará el día anterior a mi cumple), y tan bien atendidos como siempre por un equipo ideal donde los haya, profesional y simpático a la vez, factores ambos que no es tan frecuente que se den conjuntamente en estos parajes madrileños, donde en ciertos lugares de relumbrón reinan a ratos una cierta antipatía, una extraña actitud de condescendencia con el cliente que al final, piensa, hastiado, si le conviene volver a ese lugar por muy bien que esté lo que en el plato se sirve.

Bueno. yendo al grano, estuvimos viendo a Ricky en Las Estancias, paso previo que para mí es ya más que tradicional, probando Martinis y Negronis, y subimos directos a la mesa, con la bella panorámica de la incipiente noche sobre los tejados de la antigua zona financiera de Madrid. Y nada, nos pusimos a jugar, a reir, a charlar en una placentera espiral de sorpresas, todas del más alta nivel culinario y servidas a la perfección. Ver a Juan preparando el jarrete fue un espectáculo final, antes de los postres,que culminó el inicio con la exhuberancia del nitrógeno, que, cual gas de la risa, se acercaba sigilosamente hacia nosotros...

Y esto es lo que comimos:

* Cocktail: mojito-nitro

* Snacks:

- Piruleta de pipas de girasol
- Philopizza
- Chips de patata lila
- Magdalenas de oliva negra
- Ruibarbo a la pimienta (el día anterior vi en la tele a Jamie Oliver preparando ruibarbo y me había quedado con las ganas, así que me vino de perlas)
- Bocadillo de ibérico
- Mejillones Sféricos (una pasada superchupi)
- Aceitunas Sféricas (de las que ya les he hablado y que me encantan de los nervios)
- Queso de aceite de oliva hojiblanca al parmesano (que no era Torta pero lo parecía)

* Tapas:

- Cornete de huevas de trucha (superdiver ya verlo)
- Croquetas líquidas 2006 (bueno, en realidad creo que estaban hechas en el 2007...)
- Brioche frito Shangai (aunque no sé si brioche es masculino o femenino, ¿alguien me ayuda?)
- Virutas de lacón con patatas (aspecto idéntico al convencional pero lleno de magia)
- Huevos revueltos con gambas y piel de leche (un plato complejo y bien resuelto, pleno de sabor, puede que clásico a la vista, pero...)

* Platos: (esta fue la parte más serie, pero quedamos encantados)

- Pulpo con verduras y pilpil ligero
- Lubima con habas y raviolis de ibérico con tomate (Yago y yo pensamos que se debe decir ravioli en plural y raviolo en singular, ¿qué opinan?)
- Jarrete de ternera con puré de limón

* Postres (nos lo comimos todo, eh!)

- Copa de gel de azúcar moscabado, espuma de yogurt y helado de pasión
- Egipto de chocolate

* Pequeñas locuras (no nos llevamos lo que sobraba, jo!)

- Peta colas
- Galletas de chocolate
- Gominola de aceite de oliva
- Nudos de mango
- Piruleta de chocolate blanco con lima y frambuesa

De vez en cuando nos hacíamos mayores, para poder beber alcohol, claro, y así pudimos acompañar todo esto primero con una botella de blanco gallego del gusto de los presentes, fresco y froral, Terras Gauda 2005, que continuamos con otras dos de Calvario 2003, uno de mis Riojas favoritos, incluso más que el considerado de gama más alta de Finca Allende, Aurus, opción en la que me apoyó el superexperto sumiller Rubén que es de mi actual barrio, más o menos, y que concluyó con un moscatel malagueño de primera, Molino Real.

En fin, que lo pasamos superchupi, y que vale, que cuesta unas pelas y hay que ponerse corbata, pero tomamos la ropa como un disfraz y ni nos sentimos incómodos ni nada a pesar de nuestra corta edad. ¿La cuenta? ¡Que se la pasen a nuestros papis!

Pero, ¿por qué habrán puesto esa cara tan seria al verla?

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Juan Luis Recio [Blogger] 27.02.07 | 22:07

    A ver si os animáis de paso y me invitáis a un banquete de bodas con jarrete al horno. ¡Aún estáis a tiempo!Yago

  • Comentario por Elvis 18.02.07 | 11:00

    Gran post. Por cierto, devuélveme las chapas y el repión.

Martes, 14 de febrero

BUSCAR

Editado por

  • facebook
  • twitter
  • Youtube
  • RSS

Hemeroteca

Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    

Sindicación