El buen vivir de Juan Luis Recio

¿Se cumplen siempre las profecías? (Test sobre la compra compulsiva)

11.01.07 | 08:00. Archivado en Tests
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Un código de barras tatuado en la muñeca, ¿es algo apetecible? Para saberlo, pensemos que tras la larga temporada de fiestas y los primeros días de rebajas, resulta conveniente hacer un poco de examen de conciencia y ver hasta qué punto compramos de un modo razonable o nos dejamos llevar por la compulsión del momento. La verdad es que, como todo lo vamos asimilando, muchas personas se declaran abiertamente “compradoras compulsivas”, refiriéndose generalmente a una faceta puntual de su vida en la que se encuentran especialmente interesadas. Igualmente se las describe así, si son famosas o populares, en artículos de prensa o en los comentarios con las que las definen sus amistades. Y ello no necesariamente con una connotación negativa, ni siquiera crítica. De hecho, este término se empieza a utilizar ya incluso en el propio lenguaje publicitario. Es ya habitual ver en Internet frases comerciales del estilo siguiente: “si eres comprador compulsivo de tal cosa, te interesará esto que te vendo...”. Pero tras este término, se encuentra a veces un grave problema.

Si quiere hacer ya el test, vaya a la página siguiente, pero se perderá lo que sigue.

¿Profecía o maldición? “Ya veréis como un día os tatúan un código de barras en la muñeca. Saben que vuestro único poder reside en vuestra tarjeta de crédito”, son algunas de las “proféticas” palabras de Frédéric Beigbeder en “13,99 euros”, uno de los libros de moda de esta temporada. El autor realiza una apocalíptica descripción del mundo actual, posiblemente con pocas esperanzas acerca de mejoras en el inmediato futuro. Las diversas lapidarias frases que se van encontrando a lo largo de una divertida y sorprendente novela nos advierten de algo que, si no se pone remedio, parece inevitable, como si de una nueva maldición bíblica se tratara. Y es que la adicción a la compra, la compra compulsiva, irrefrenable, que no se puede evitar, se ha instalado entre nosotros, en todos los países desarrollados, y al parecer con la intención de quedarse, al menos durante una larga temporada.

Uno de cada tres españoles podría ser adicto. Según el psicólogo Javier Garcés Prieto, de la Unión de Consumidores, la tercera parte de los españoles (33 %) tiene un alto nivel de adicción al consumo irreflexivo o innecesario, o, al menos, una falta de control en sus gastos, exenta de objetividad. El 3 % podría ser considerado como “adicto patológico grave”, que necesitaría algún tipo de tratamiento o ayuda psicológica. Para ellos, o para cualquiera que esté preocupado o interesado por este tema, está destinada su obra “La adicción al consumo: manual de información y autoayuda”, que se utiliza en los programas de prevención y tratamiento de problemas personales relacionados con la adicción al consumo que están desarrollando ya diversas Comunidades Autónomas.

Un nuevo y creciente fenómeno social. Por su parte, un equipo de psicólogos de la Universidad de Santiago de Compostela publicó un estudio muy bien documentado titulado “La adicción a la compra: análisis, evaluación y tratamiento”, donde de modo riguroso se analiza todo el problema de la adicción a la compra, fenómeno social que ha ido creciendo a lo largo de las últimas décadas, causando actualmente unos importantes costes psicológicos, económicos y sociosanitarios, por lo que los autores recomiendan identificar las estrategias de prevención e intervención, proponiendo medidas de evaluación y tratamiento.

Como explica José Manuel Otero López, profesor titular del Departamento de Psicología Clínica de la Universidad compostelana, aunque en España no se han realizado estudios epidemiológicos sobre el alcance del fenómeno de la adicción a la compra, “en otros países europeos se concluye que entre el 2% y el 8 % de la población es adicta”. En Estados Unidos, por otro lado, la adicción a la compra afecta ya al 6 % de la población.

“Un día, en las escuelas se estudiará cómo la democracia se autodestruyó”, profetiza de nuevo Beigbeder, quien cree que en el futuro ya no seremos como ahora de un país o de otro, sino que perteneceremos directamente a una u otra marca comercial o multinacional... Antes de que llegue ese día, y aceptando por un momento la hipótesis, ¿seremos capaces de invertir esta tendencia y evitar que se cumplan tan fatídicas profecías?

ALGUNOS CONSEJOS PARA NO CAER EN LA ADICCIÓN A LA COMPRA.

· Lleve una lista de las cosas que necesita comprar, y no se salga de los productos que tenga escritos.

· Como norma habitual, no compre al primer impulso algo que no tenía previsto.

· Si ve una cosa que le apetece comprar, antes de hacerlo, salga de la tienda o del centro comercial. Analice fuera si necesita el producto, y en caso de que sí, y pueda permitírselo, vuelva a entrar.

· Piense siempre que la mayor parte de los objetos materiales no son estrictamente necesarios.

· No compre cuando esté en un momento psicológico de debilidad, como consecuencia de un enfado, depresión, o si acaba de cobrar dinero.

· No compre todo en el mismo sitio, disponga de proveedores diferenciados.

· No pasa nada si entra en una tienda y no compra ningún producto. No hay que sentir vergüenza por ello.

· Realice un presupuesto previamente a salir de lo que tiene previsto gastar y acostúmbrese a apuntar lo que va gastando.

CARACTERÍSTICAS DEL COMPRADOR COMPULSIVO.

· Tienen una preocupación anormal por comprar, que consideran como “irresistible”.

· Compran durante más tiempo que el previsto o el que destina la mayoría a este menester.

· Compran de modo reiterado artículos innecesarios.

· Son muy sensibles a las ofertas y a las rebajas, cayendo fácilmente a los hechizos de un vendedor convincente.

· Pasan por periodos depresivos o de aflicción, relacionados directa o indirectamente con el proceso de compra.

· Tienen un problema de descontrol de los impulsos (compulsión), por lo que “no pueden evitar” la compra, y suelen necesitar ayuda externa para solventar el problema.

· Antes de la compra están en tensión, que tras la compra, desaparece y se transforma en una situación momentáneamente placentera.

· Suelen cambiar de estado de ánimo, pasando de la emoción a la desilusión y viceversa.

· Las compras que más les suelen interesar son: ropa, joyas, cosméticos, discos, complementos...

· Suele haber una baja autoestima subyacente.

LA ONIOMANÍA, TENDENCIA DE FUTURO.

· La oniomanía es la palabra que la comunidad científica internacional utiliza ya habitualmente para definir la compra compulsiva. En esta nueva jerga, el comprado compulsivo sería un “oniómano”.

· En inglés es habitual el término “shopaholics” para referirse a los adictos a las compras.

· Una nueva variante de la oniomanía es la “cibercompra compulsiva”, fenómeno que sufren los compradores compulsivos que satisfacen su adicción a través de Internet.

· Los jóvenes actuales manifiestan generalmente una mayor tendencia a la adicción a la compra que los adultos, por lo que la oniomanía irá en aumento en los próximos años.

· Actualmente se están realizando ensayos clínicos para ver si algún medicamento puede servir para tratar la adicción a la compra, siendo posiblemente los antidepresivos los medicamentos más útiles para tratar esta nueva patología.

· Igualmente se investiga sobre los mecanismos neurológicos que llevan a la adicción a la compra, pensándose que podría haber una cierta predisposición genética.

DOS LIBROS PARA COMPRENDER LA COMPULSIÓN DE LA COMPRA.

· 13,99 euros, de Frédéric Beigbeder (Editorial Anagrama, 2001): divertida y lúcida novela sobre los entresijos del mundo de la publicidad y el consumo que trata sobre un creativo publicitario que decide hacer lo posible para ser despedido de la importante agencia para la que trabaja. Aunque no es casualidad, el autor también fue un creativo publicitario, despedido de una importante agencia cuando este libro iba a ver la luz. ¿Sabe cuánto vale?

· La fábula del bazar, de José-Miguel Marinas (La balsa de la Medusa, Antonio Machado Libros, 2001): un rastreo exhaustivo y documentado sobre los orígenes de la cultura del consumo, que nos ayuda a vislumbrar los motivos de lo que ahora nos sucede, y quizás a poner remedio. Un estudio sobre la “fantasmagoría de la abundancia”, que desentraña la complejidad actual del proceso de “comprar”, con referencias a autores del alto nivel de Walter Benjamin o Georges Bataille, sin olvidar a españoles de la notoriedad de Ortega y Gómez de la Serna.

El test en la página siguiente.

Pág. 1 2 3

1 comentario


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Vanesa Utz 22.05.09 | 18:11

    MUY INTERESANTE EL ARTÍCULO! ¿Alguien tiene idea de como poder contactar con el equipo de psicólogos de la Universidad de Santiago de Compostela que ha realizado el estudio acerca de éste tema?? ya que estamos con interés de realizar algo similar en sudamérica, pero hay carencia de éstas investigaciones. GRACIAS!

Martes, 29 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Sindicación