Cuenta la leyenda, que acompaña siempre a todo gran cóctel como el que nos ocupa, que esta mezcla era consumida por un militar americano en un bar de París a finales de la Gran Guerra, bar del que salía ayudado por su chófer, quien le introducía en el sidecar de la moto militar en el que era trasportado, ya ebrio, a su casa.
Estas y otras leyendas, en las que hay amoríos entre una dama parisiense y un militar norteamericano, no ocultan que el creador de este clásico cóctel más que posiblemente fuera Harry Mac Elhone en el Harry´s New York Bar de París, en el número 5 de la Rue Daunou, lugar mítico para los americanos en París durante los años 20 y 30, tanto por sus famosos combinados como por ser uno de los pocos lugares donde degustar un “perrito caliente” en aquella época.
Durante la Ley Seca en Estados Unidos, este cóctel se empezó a popularizar al otro lado del Atlántico, siendo bebida de moda en los bares clandestinos de la época. Una oportunidad para ponerse a la moda “vintage” hoy día en boga bebiendo esta combinación digestiva y seductora. Todo un cóctel clásico que evoca la continua fiesta que vivieron muchos norteamericanos en el París de los años 20 y 30.
¿Cómo se hace un Sidecar?
En coctelera con hielo, verter un medio de coñac (o un buen brandy), un cuarto de Cointreau (u otro Triple Seco) y un cuarto de limón recién exprimido. Agitar, colar y servir en una copa de cóctel. Si le gusta poner algún adorno puede usar una guinda roja o escarchar el borde de la copa con azúcar. Si el limón es demasiado ácido, añada un poco de azúcar o de jarabe.
Es un cóctel muy apropiado para después de cenar, por sus propiedades digestivas.
Martes, 29 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre